Nicaragua

La Patria prioriza a las mayorías históricamente excluidas por el capitalismo salvaje y cruel

La Compañera Rosario afirmó que el pueblo nicaragüense quiere vivir como artesano cotidiano de la armonía, en una cultura de familia, de valores, de comunidad

La Patria prioriza a las mayorías históricamente excluidas por el capitalismo salvaje y cruel
La Patria prioriza a las mayorías históricamente excluidas por el capitalismo salvaje y cruel |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La Vice Presidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, reiteró que en Nicaragua tenemos un futuro bueno, próspero, donde todos juntos estamos en clamor de trabajo, del derecho al bienestar, a la vida buena, a  trabajar, a emprender, a prosperar con la honradez y el talento que nos caracteriza

Recordó con sus tiempos de alegría, de las tradiciones y las fiestas de gran colorido  y de gran significación para todos, a las que vienen muchos hermanos que viven en otros países para reunirse con sus familias en las fiestas de la Purísima, la navidad y el año nuevo.

En este sentido, destacó que tendremos un fin de semana bonito con ferias gastronómicas, de artesanías, de la Purísima, festivales, conciertos cristianos.

Afirmó que el futuro es de las personas buenas y los pueblos trabajadores, por lo que le pedimos a Dios fortaleza, amor y paz. Tenemos una grandeza espiritual invencible, que llena las plazas, los  barrios, las comunidades de esta Nicaragua bendita y siempre libre.

Con la paz no se juega. Que Dios no permita que se atrevan unos cuantos a jugar con la paz, enfatizó.

La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía aseguró que esta es Patria de todos, Patria de bien, de buena fe, Patria para todos, donde no hay ciudadanos de primera, de segunda o de tercera.

El pueblo de Nicaragua no merece el trato que a veces nos quieren dar las minorías que quieren tener el poder de agraviar el derecho de todos a aprender y prosperar, señaló.

Dios no discrimina, no descalifica, abre puertas, tiende puentes, no abandona. Dios está con todos nosotros siempre, manifestó.

Asimismo, se refirió a la contradicción que se manifiesta en la envestidura espiritual de ciertas personas y su comportamiento cotidiano.

La autoridad espiritual no permite aventuras terrenales reñidas con la vida decente, con el insulto al prójimo con palabras alevosas.

Debemos conducir nuestras vidas con sentido de bien, y no permitir que nadie atropelle nuestra dignidad o nuestra honra o pretendan separarnos, advirtió.

Con la dignidad, con la paz, no se juega. Con nuestro derecho a trabajar honradamente no se juega. Es un crimen alterar la tranquilidad de las personas que en estos tiempos de navidad, año nuevo y la Purísima queremos estar tranquilos, expresó.

La Compañera Rosario afirmó que el pueblo nicaragüense quiere vivir como artesano cotidiano de armonía, en una cultura de familia, de valores, de comunidad.

Solo quien no conoce a Dios puede hablar con tanta grosería, con tanta insensibilidad del derecho de la gente humilde de llevar el pan a sus hogares, manifestó.

Proclamamos una vez más que todos tenemos derechos, reiteró.

Llamamos a servirnos unos a otros, al respeto a la convivencia, al encuentro, a vivir con sencillez, a sentirnos cada vez más agradecidos por el privilegio de vivir en una sociedad que preserva tradiciones valiosas, significativas, la atención en salud, la seguridad de todos, la protección ante las amenazas climáticas y sísmicas, subrayó.

Somos capaces de trascender las circunstancias difíciles para propiciar relaciones respetuosas entre todos, afirmó.

Tenemos esperanza, tenemos fe, tenemos conciencia de nuestra condición de ciudadanos con iguales derechos y deberes. Todos somos gente bien, aseveró.

Las pretendidas alcurnias siempre han promovido pobreza, analfabetismo, dominación, saqueo, corrupción, alertó.

Rosario ratificó que vivimos en un país con justicia social, con libertades y responsabilidades. Nadie tiene derecho a creerse por encima de los demás. El pueblo nicaragüense no puede olvidar a quienes lo destruyeron, manifestó.

La Patria prioriza a las mayorías históricamente excluidas por ese capitalismo salvaje y cruel. Nuestra fortaleza es el espíritu grande de los hermanos y hermanas que trabajan de sol a sol, de sombra a luz. El pueblo merece lo mejor, nuestra fortaleza es el amor y creer que hay una nueva forma de hacer política que reconozca los nuevos tiempos, que no pretenda imponer a sangre y fuego rupturas que nadie quiere, que todos rechazamos y repudiamos.
mem/ana

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