Nicaragua

El encanto místico y natural que encierra la Laguna La Bruja

Este sitio fue declarado como Patrimonio Municipal a través de la ordenanza 01-2009

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la Laguna La Bruja |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El contraste de colores de su geografía, la fauna que allí habita y su clima, hacen de la Laguna La Bruja un sitio que enamora a visitantes tanto nacionales como extranjeros.

Místico, tal como los personajes de siglos pasados o de la literatura fantástica a quienes debe su nombre, el sitio de origen volcánico cuenta con un área de 2.81 hectáreas en el municipio Las Sabanas, en el departamento de Madriz.

Este humedal ha devenido en una zona de conservación natural con potencial hídrico al ser parte de la subcuenca del Rio Inalí.

Las autoridades municipales junto al Instituto de Turismo impulsan en este lugar el turismo comunitario-sostenible del patrimonio municipal, por lo cual realizan diversas actividades donde comparten con las familias su potencial, así como otras festividades; tal es el caso de la octava edición del Festival de las Rosquillas Somoteñas a desarrollarse el próximo viernes 16 de agosto.

La laguna sirve además como centro de interpretación ambiental en el cual estudiantes de diferentes modalidades reflexionan sobre la relación de los seres humanos con la naturaleza, y la importancia de esta reserva de agua potable para la zona, especialmente en tiempos de sequía.

Para los visitantes, este sitio siempre constituye un espacio donde se pueden sentir acogidos en paz y armonía con la naturaleza.

Su geografía y clima propician el cultivo de productos no tradicionales, como el café de altura, papas en clima fresco y fresas, que a la vez se convierten en un atractivo en la rama del agroturismo y favorece el desarrollo de la economía local.

¿Cómo llegar?

La Laguna La Bruja se ubica a menos de dos kilómetros del casco urbano en la comarca El Pegador, en Las Sabanas, un municipio asentado a 24 kilómetros aproximadamente desde Somoto buscando San José de Cusmapa. “Es un tesoro por descubrir con sus mitos bien guardados por sus 200 habitantes que viven cerca de ella“, según un broshure extendido por la dependencia turística local.

Efectivamente, a unos cien metros de la calle principal llegamos a este espejo de agua de azul intenso, donde según los guías la laguna alberga historias que rozan con lo fantástico. “No tiene fin“, se apresura a comentar uno de los guías. Y enseguida refuerza: “Han venido estudiosos, metieron buzos y no le han encontrado el fondo“.

niv/lab

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