Nicaragua

Celebración de Santo Domingo, una expresión de la identidad de los managuas

Aunque el inicio de los festejos está rodeado de varias hipótesis, esta celebración lograr entremezclar las devociones religiosas y las raíces populares

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Santo Domingo |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Ante la interrogante de cuándo iniciaron las celebraciones de Santo Domingo de Guzmán surgen varios indicios. Para el historiador Wilmor López los orígenes datan aproximadamente de 1853, cuando las festividades fueron mencionadas en la correspondencia de unas jovencitas capitalinas.

Sin embargo, se cree que para esa fecha ya era celebrado en Las Sierras.

Wilmor López recordó que el Padre Ignacio Pineda, párroco de la Iglesia en honor al santo católico del barrio que hoy lleva por nombre 19 de Julio, indica que la celebración se comenzó a realizar en 1885, unos 30 años después.

A partir de este momento es cuando se difunde la leyenda de que el santo fue encontrado en las entrañas de un árbol por Vicente Aburto.

Tras este hecho, el santo empezaría a ser disputado entre la capital y Las Sierritas, hasta que este último sitio se convertiría en su morada permanente. Así nacería el peregrinaje, el primero de agosto hacia Managua después de su bajada del altar y el 10 de agosto de vuelta a Las Sierritas para su subida.

El historiador López también le atribuye a las celebraciones causas políticas.

Aquí en Managua ya era oficial Santiago. Pero José Santos Zelaya, presidente de Nicaragua entre 1893 y 1909, quien era muy crítico del clero le decomisó a la Iglesia grandes terrenos para convertirlos en cementerios seculares donde fueran enterrados los católicos y evangélicos, relató.

Añadió que ante este hecho la Iglesia apoyó más a Santo Domingo y no a Santiago, de quien Zelaya era devoto.

Por ahí viene el cambio tan radical, porque todavía es hoy 2019 y Santiago sigue siendo el patrono oficial de Managua, mientras Santo Domingo es el patrono popular, señaló.

La imagen del santo, de escasos centímetros de altura, se escolta con música y ruidosos ritmos, que recuerdan nuestras raíces mestizas. Los devotos y promesantes van pintados de negro, vestidos de vaquitas, diablitos o inditos, como parte una diversidad de representaciones que cada año aumenta.

Festejar a Santo Domingo es una tradición donde se manifiesta la alegría popular cada agosto. La celebración entremezcla las devociones religiosas y las raíces populares. A pesar de la incertidumbre sobre su origen, es innegable que logra expresar la identidad de los managuas.
mem/ana

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