Nicaragua

Comandante Julio Buitrago, eterno Padre de la Resistencia Urbana

El 15 de julio de 1969 el valiente joven, de 25 años, se enfrentó solitariamente a un batallón de la Guardia Nacional

Comandante Julio Buitrago, padre de la resistencia urbana! ¡Presente! ¡Presente! ¡Presente!
Comandante Julio Buitrago, eterno Padre de la Resistencia Urbana |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

“No sé si uno aprende a saber cuándo ronda la muerte, pero en todo caso tenemos que acostumbrarnos a escuchar sus pasos y a huir de ella, no como cobardes, sino después que hayamos cumplido con nuestro deber”, escribió de forma profética el comandante Julio Buitrago, poco tiempo antes que fuera asesinado por la Guardia Nacional de Somoza.

El 15 de julio de 1969 el valiente joven, de 25 años, se enfrentó solitariamente a más de 400 esbirros de la guardia somocista, que con un tanque y una avioneta, asaltaron la casa de seguridad donde él se encontraba en el barrio Frixione o barrio Maldito.

La comandante Doris Tijerino relata los momentos difíciles vividos y cómo Julio resistió solo armado con una ametralladora M-3, durante más de dos horas de enfrentamiento.

Además de la comandante Doris, en la casa estaban Gloria Campos, esposa del comandante Enrique Lorente, la hija de ambos de tres años, y Mirna Mendoza, otra compañera sandinista.

Tijerino rememora que “Julio me indica que traslade a la niña, la hija de Enrique, porque Gloria estaba en la parte de atrás y me indica que se la entregue y se vaya, y que yo regrese. Ya la Guardia estaba entrando. Y regresé. Cuando ya regresé, ya había unos (fusiles) garand asomando por ahí y Julio en la escalera”.

Ella portaba un revólver 38 calibre corto y logra ubicarse detrás de una columna cuando entra un guardia y se sujeta a ella tras ser herido. Otros guardias lo jalan para sacarlo y detrás iba ella, porque el hombre nunca se soltó.

“Honestamente, creí que iba a morir ahí, pero bueno, no me tocó, no me correspondió. ¿Por qué razón? No sé… Ahí, en esa acerita de la casa me mantuvieron sentada, prácticamente desde que me capturaron. Yo solo sentía los balazos a mi alrededor, pero no me dieron ni uno”, relató.

Señaló que el operativo lo dirigía Samuel Genie, el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional de Anastasio Somoza, que piloteaba la avioneta de la Fuerza Aérea un hombre de apellido Rivas.

“Cuando ya se había aglomerado mucha gente, Samuel Genie orientó que me metieran en una patrulla BECAT y fue ahí dentro de la patrulla que me tomaron una foto y me grabaron.

La comandante Doris fue testigo del acribillamiento de un joven que vivía en la casa del lado por los guardias sacaron. En ese momento Julio tomó la única ametralladora que tenían y comenzó a defender la posición.

“La última expresión del rostro que vi de Julio, fue que frunció el rostro, porque yo le lancé el revólver, porque yo no podía desprenderme del guardia y le pedí que me diera un balazo, porque era un acuerdo que teníamos. Pero él frunció el rostro y me dijo que no, y siguió subiendo. De ahí, fue que lo escuché cantar el himno, cuando yo lo oí cantar el himno fue que ya supe que estaba herido de muerte o ya no tenía municiones para defenderse”, expresó.

Doris mencionó que conoció a Julio siendo adolescente en el colegio Ramírez Goyena. Luego fue su responsable en la organización Juventud Patriótica Nicaragüense, que aglutinó a jóvenes y reivindicó la bandera roja y negra y la lucha de Sandino, inspirada en la Revolución cubana.

Más tarde, Buitrago formó parte de la Dirección Nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y se le conoce como el “Padre de la Resistencia Urbana”, ya que tuvo esta responsabilidad.

La casa de dos pisos donde cayó Julio Buitrago hace 50 años fue convertida en un museo que guarda la memoria del joven revolucionario sandinista.

“Es para que los jóvenes conozcan cómo un joven luchó para que nuestra Nicaragua sea libre, soberana, digna. Él quería ver esta tierra llena de luz propia. Luchó porque nuestra juventud, nuestra niñez, viera que Nicaragua por sí misma y bajo los criterios de la dignidad nacional, es una patria libre”, indicó la licenciada Jeaneth Dolmus Rayo, coordinadora de la casa museo.

Mencionó que las paredes, donde quedan las huellas de los disparos, reflejan la arrogancia con que la Guardia atacó la casa porque creían que se encontraba el comandante Carlos Fonseca Amador.

“Esto demuestra la brutalidad que había en esa época. La Guardia pensaba que había cien (hombres) aquí. Un hombre que se hizo cien. A pesar que estaba solo, defendió sus ideales y la libertad de nuestra patria”, aseveró.

El comandante Julio Buitrago lo dio todo, una decisión que había tomado de forma inquebrantable de luchar hasta las últimas consecuencias por la liberación de un pueblo nicaragüense oprimido y sufrido por el hambre y la miseria.

“Él quiere que ese semillero joven sienta que su tierra es propia, que no necesitamos que nadie venga a decirnos qué podemos hacer en nuestra tierra, que nosotros los nicaragüenses somos muy capaces de salir adelante y lo hemos demostrado en todos estos años que el Comandante Daniel y la compañera Rosario han estado en el gobierno”, destacó.

En el museo también se exhiben las cartas escritas por Julio Buitrago, su biografía, libros de textos, el catre donde dormía, la vestimenta que usó el último día que asistió a clases y en el segundo piso se pueden ver los impactos del ametrallamiento ejecutado por la aviación.

El compañero Carlos Fonseca Terán señaló que los hechos que sucedieron aquí causaron un gran impacto en todo el país y en su padre el comandante Carlos Fonseca Amador.

Afirmó que la sanguinaria Guardia fue un engendro del imperialismo, pero a pesar de ello no pudieron derrotar al Frente Sandinista y en la actualidad con los golpistas tampoco pudieron y no podrán.

“Nuestra mística revolucionaria, el material de lo que estamos hecho los revolucionarios es el material del que estaba hecho el hombre que murió en esta casa enfrentando tanques y bombas, enfrentando un batallón de la Guardia Nacional, eso somos los sandinistas, eso es lo que nunca van a entender nuestros enemigos”, subrayó.

Carlos Fonseca agregó que los estudiantes de primaria, secundaria y la universidad deben conocer la historia y visitar el lugar donde cayó Buitrago, “para que conozcan la historia y vean las huellas de la historia, de lucha del pueblo nicaragüense, de lucha por un destino mejor, por una Nicaragua que es muchísimo mejor que la Nicaragua de ese tiempo, y lo es precisamente gracias al sacrificio de héroes como Julio Buitrago”, manifestó.

La Nicaragua que se construye con el buen Gobierno de la mano con el comandante Daniel Ortega se encamina a hacer realidad los sueños de los héroes y mártires del Frente Sandinista, “el rumbo que llevamos es el rumbo correcto hacia esa Nicaragua y en ese rumbo hemos venido mejorando Nicaragua, hemos venido mejorando el país”, expresó.

acl/ana

también te puede interesar