Nicaragua

Radio Nicaragua: otra voz que no pudo callar el golpismo

La emisora radial estuvo entre los objetivos que los terroristas intentaron desaparecer entre abril y junio de 2018

Radio Nicaragua, La voz que no callaron
Radio Nicaragua: otra voz que no pudo callar el golpismo |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Radio Nicaragua, la escuela de aprendizaje y de referencia nacional para miles estudiantes de comunicación y periodismo, amaneció en cenizas el pasado 8 de Junio de 2018, luego que sujetos encapuchados, drogados, armados hasta los dientes que se encontraban en la UNAN-MANAGUA  irrumpieron en las instalaciones para destrozarlas.

Su único objetivo era callar la verdad informativa y contener el clamor del pueblo que demandaba el cese de la violencia y el fin de los tranques de la muerte que protagonizaron un grupo de apátridas asesinos que intentaron un golpe de estado entre abril y junio de 2018.

Ante esta situación oscura la emisora radial informaba al pueblo nicaragüense de los vejámenes a los que era sometida la población tras la instalación de los tranques, desde donde se planificaban las acciones criminales para cometer las numerosas tropelías, asaltos, asesinatos, saqueos y quemas de las instituciones del país.

La hora marcaba 3:45 de la madrugada. El chofer de turno, Omar Carrasco García y el controlista  Marvin Vásquez llegaron a la emisora para iniciar los trabajos a las cuatro de la madrugada. El guarda de seguridad, Miguel Valverde abrió el portón de entrada de la emisora permitiendo el ingreso del chofer y luego puso candado a la puerta como parte de la seguridad.

 “Me fui a la caseta de conductores, me recosté y escuche una balacera y morterazos que salía del interior de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua UNAN-Managua, pues esa casa de estudios había sido tomada por tranqueros y estaba cercana a la emisora”, contó Carrasco.

A las 3:55 un camión volquete se ubicó de retroceso y salió un grupo personas con armas en mano, inmediatamente los terroristas en posición delante de la puerta, dijeron al conductor y guarda de seguridad, “No se muevan hijos de putas”.

“Me quedé quieto por segundos, y salí corriendo para esconderme a una bodega de la parte trasera de la radio, mientras los delincuentes se decían:- mátalo dale con el AK”, narró Omar, quién cerró la puerta de la bodega, se postro a llorar, orar a Dios por su vida y posterior llamó a su esposa: “llama a la policía que se metieron a quemar la radio”.

No eran estudiantes, eran delincuentes, el comportamiento de ellos no era de universitarios, cuenta Valverde

El controlista, Marvin Antonio Vásquez Castro, relata que se encontraba en el interior del edificio cuando escuchó los disparos, después salió de la cabina y se topó con tres sujetos que lo encañonaron.

“Lo que yo viví no se lo deseo a nadie, a mí me agarraron dentro del edificio, intenté huir, pero me retuvieron y pusieron la escopeta en la cabeza y gritaban `dónde están las armas sino te matamos viejo` y les expliqué que la radio no tenía armas”, cuenta Castro, mientras caen lágrimas de sus ojos.

El controlista, apodado cariñosamente por el colectivo radial “El Gato”, miró como los individuos saqueaban las oficinas de la radio y lanzaban bombas molotov, mientras él rogaba a Dios que no lo mataran.

Radio Nicaragua, la voz que no pudieron callar, cumple un año de su destrucción y continúa informando, educando y ampliando su parrilla de programación desde la clandestinidad.
mem/ybb




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