Nicaragua

Rubén Darío y su poesía antiimperialista

A través de su verso transmitía una fuerte crítica contra al gobierno de Estados Unidos

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LA VOZ DEL SANDINISMO |

A 152 años de su natalicio, este 18 de enero los nicaragüenses le rinden homenaje al Príncipe de las letras castellanas, Rubén Darío.

Dentro de su poesía destaca su actitud antiiperialista desde la que transmitía una fuerte crítica contra aquel gobernante que se quería apoderar de Nicaragua y toda América Latina.

Uno de sus poemas «A Roosevelt», quien fue dirigido a aquel presidente de Estados Unidos (Theodore Roosevelt) que ejerció en 1901 la presidencia por el asesinato del anterior mandatario, fue quien intervino para separar Panamá de Colombia, a fin de asegurarse la concesión para construir el canal de navegación interoceoánico.

Retrata claramente su concepto imperialismo estadounidense, especialmente contra Nicaragua, nación invadida por EEUU desde 1984.

“Eres los Estados Unidos,

eres el futuro invasor

de la América ingenua que tiene sangre indígena,

que aún reza a Jesucristo y aún habla en español”.

(…)

“Tened cuidado. ¡Vive la América española!

Hay mil cachorros sueltos del León Español.

Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,

el Riflero terrible y el fuerte Cazador,

para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!”.

A continuación les compartimos un poema inspirado al poeta y al antiimperialismo (Yankee), escrito por un joven de la Red de Comunicadores:

Verso de guerrilla

Agua mía y de volcanes soy,

si de Dios vivo y para allá voy,

que mi patria amada mía

no se rinda ante el yanqui en su agonía.

Que no manche el papel de sombras

la avaricia que de amor nombran,

que mi verso Darío no se muera,

y si muere que sea por ella,

mi amada, mi Nicaragua, mi bella.

Los Eneros que atestiguaron la Diplomacia

de tus letras Castellanas sigan vivos,

que las barras y las estrellas no nos acaricia,

ni nos conquista con sus infames diluvios.

Madroños andantes de amores

en mi dulce amada Nicaragua,

Guardabarrancos a su ritmo de viento,

fraterno volcán ardiente de mis mares.

Que mi verso Darío no se muera,

y quien fuera que luche por ella,

que sea de canción eterna,

verso de guerrilla, trinchera de estrella.

Darío vos que lo viste incesante,

a aquel necio vecino mal hablante;

verso de guerrilla, Darío y Sandino,

puertas de nuestro futuro divino.

Isaac Real
mem/ybb

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