Nicaragua

Acto de la XXIII Graduación de Damas y Caballeros Cadetes del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado” (11/12/2018) (Texto íntegro)

Siempre hemos tomado el Camino del Derecho para defender nuestro Territorio, dijo Daniel

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Palabras del Teniente Larry Flores
Primer Expediente de la XXIII Graduación de Tenientes “General de Brigada Julio César Ramos Argüello”

Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra; Vicepresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo Zambrana; Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Julio César Avilés Castillo; Jefe del Estado Mayor General, Mayor General Bayardo Ramón Rodríguez Ruiz; Inspector General, Mayor General Marvin Elías Corrales Rodríguez.

Ministra de Defensa, Doctora Martha Elena Ruiz Sevilla, Director General de la Policía Nacional, Primer Comisionado Francisco Javier Díaz Madriz; Director del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”, Coronel de Infantería Altos Estudios Militares Mario José Joffre Osorio; Oficiales Generales y Superiores; Estimado Personal Docente y Administrativo del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”; Invitados Especiales.

Quiero expresar que es un gran honor para mí dirigir las Palabras de Agradecimiento en nombre de la XXIII Graduación de Oficiales como Licenciados en Ciencias Militares, dedicada al General de Brigada Julio César Ramos Argüello, destacado Jefe Militar, de gran prestigio por su capacidad organizativa, solidaridad, modestia, y relación fraterna con sus subordinados, quien dirigió el Proceso de Constitución del Centro Superior de Estudios Militares al que propuso se le nombrara General de División José Dolores Estrada Vado, en honor al Héroe Nacional.

Durante los cuatro años de Formación Militar en el Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”, prestigiosa y digna Institución de Educación Superior del Ejército de Nicaragua, nos formamos con profundos conocimientos teóricos y hábitos prácticos, fieles a la Patria, a la Constitución Política y las Leyes de la República.

Hemos sido educados en lo más Altos Valores Morales y Patrióticos de nuestra Historia, para cumplir con nuestro Sagrado Deber de defenderla ante cualquier amenaza o riesgo, asegurándonos que nada de nuestros actos esté por encima de los Intereses de la Nación.

Hoy inicia nuestra Carrera Profesional con la determinación consciente ante nuestro Pueblo, que con Patriotismo y Dedicación trabajamos por la Nación, orgullosos de portar la divisa de Patria y Libertad, heredada del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua, dirigido por nuestro Héroe Nacional, General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino.

En nombre de los Graduandos, expreso al Presidente de la República y Jefe Supremo de nuestro Ejército de Nicaragua, a nuestra Comandancia General, que la XXIII Graduación de Oficiales sabrá conducirse en el desempeño de sus Misiones y Funciones, apropiados de nuestros Valores Institucionales, de Patriotismo, Dignidad, Decoro, Lealtad, Valentía, Disciplina, Honor, Dedi-cación, Honestidad, Firmeza, Ética, Solidaridad y Humildad.

Expresamos nuestro reconocimiento al Personal Docente, Administrativo y de Servicio del Centro Superior de Estudios Militares, por su dedicación y apoyo durante estos cuatro años; a nuestros Padres y Familiares, sin ellos tampoco hubiese sido posible alcanzar los objetivos que nos propusimos.

Finalmente, quiero expresar con mucho Orgullo y Patriotismo que somos 56 nuevos Soldados de la Patria, para servirle, para defenderla, para aportar a la Paz, Seguridad y Tranquilidad de nuestro Pueblo, cumpliendo con el Sagrado Precepto de que Somos el Pueblo Uniformado, trabajando en su propio beneficio.

¡Centro Superior de Estudios Militares! ¡Honor y Gloria a nuestros Héroes y Mártires!
¡General de Brigada Julio César Ramos Argüello!
¡Viva el Ejército de Nicaragua!

Palabras del General Julio César Avilés
Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua

Comandante Daniel Ortega, Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua; Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República; Hermanos de la Comandancia General, Mayor General Bayardo Rodríguez, Jefe del Estado Mayor General; Mayor General Marvin Corrales, Inspector General; Doctora Martha Ruiz, Ministra de Defensa; Primer Comisionado Francisco Díaz, Director General de la Policía Nacional, y Miembros de la Jefatura.

Coronel Mario Joffre, Director del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”; Hermanos Oficiales Generales y Superiores, Miembros del Consejo Militar, y Representantes de las Unidades Militares; Agregados de Defensa, Militares, Navales y Aéreos, y Jefes de Misiones Militares acreditados en nuestro País; Egresados de esta Promoción; Invitados todos; Amigos de los Medios de Comunicación.

En primer lugar, queremos agradecer la presencia de todos a esta Ceremonia. Hoy estamos realizando la XXIII Graduación del Curso Regular de Damas y Caballeros Cadetes del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”.

Con esta Graduación el Ejército de Nicaragua culmina el Año Lectivo 2018 y pone al servicio de la Nación a 56 nuevos Oficiales; Oficiales que hoy juran Lealtad a Nicaragua asumiendo el compromiso de defenderla con Patriotismo, Dignidad y Valentía.

Ustedes Graduandos, durante estos años de estudios adquirieron importantes conocimientos y habilidades para cumplir Misiones y Tareas en Beneficio de nuestro Pueblo. Al culminar la Primera Etapa de su Formación Militar obtuvieron Licenciaturas de Mandos Tácticos de, Tropas Generales, Navales, Aéreos, Comunicaciones, Blindados, Logística, Artillería Terrestre y Antiaérea.

Todos fueron educados en los más altos Valores Patrióticos para asegurar que el cumplimiento de sus Misiones y Tareas nada esté por encima del Interés de la Nación.
Como Miembros del Cuerpo de Oficiales, junto a todos nuestros Hermanos de Armas, estaremos siempre comprometidos en preservar y defender nuestra Independencia, Soberanía y Autodeterminación Nacional; Independencia, Soberanía y Autodeterminación que son Derechos irrenunciables de nuestro Pueblo y Fundamentos de la Nación nicaragüense.

Como [email protected] conocemos, el Ejército de Nicaragua es la Institución Armada para la Defensa de la Soberanía, de la Independencia y la Integridad Territorial, y como Oficiales se integrarán a las Fuerzas Terrestres, Navales y Aéreas para el cumplimiento de esta Sagrada Misión.

En Defensa de la Soberanía y la Integridad Territorial estamos seguros que todos aportarán con alto sentido patriótico a la protección de nuestras Fronteras Terrestres, Marítimas y a las labores de vigilancia y control de nuestro Espacio Aéreo.

Con Firmeza y Disciplina contribuirán a la Estrategia Nacional del Muro de Contención desde la cual luchamos contra el Narcotráfico, el Crimen Organizado y la Inmigración Ilegal.

Juntos, con la Defensa Civil y con la Unidad Humanitaria, con alto Sentido de Solidaridad, aportarán a las Misiones de Búsqueda, Salvamento y Rescate, y sentir que somos el Pueblo mismo uniformado, trabajando en su propio Beneficio. Con entusiasmo cumplirán tareas de apoyo a la Población como las Jornadas de Abatización, Salud, Reforestación, y la reparación de Caminos, entre otras.

Graduandos, con ustedes estamos seguros que seguiremos contribuyendo a mejorar la Seguridad, Estabilidad, Tranquilidad y la Paz, condiciones indispensables para el Desarrollo y Bienestar de nuestro Pueblo; y de ustedes, estamos seguros, que con firmeza y determinación se unirán al esfuerzo de construir la Patria Justa, Digna y Próspera que todos merecemos.

Esta Promoción ha sido dedicada al General de Brigada Julio Ramos, un gran Jefe y Compañero, quien destacó por su alto sentido patriótico y le correspondió estar al frente de un grupo de Oficiales para crear el Centro Superior de Estudios Militares siendo él su Jefe Fundador. Dedicar esta Promoción al General Ramos es compromiso de [email protected] para seguir su ejemplo de Servidor de la Patria.

Ustedes han concluido sus Estudios con Disciplina y Dedicación, y son Dignos merecedores de los Títulos y Grados que hoy portan. En este Acto hacemos un reconocimiento a todos los Graduandos y de manera especial a los que alcanzaron los primeros lugares: Al Teniente Larry Flores, quien obtuvo el Primer Expediente; al Teniente Jairo Uriarte, Segundo Expediente, y al Teniente Lenox Zapata, Tercer Expediente. Nuestro Reconocimiento en nombre de la Comandancia General.

Igualmente, destacamos a los 13 Egresados de las Escuelas Militares de Fuerzas Armadas Amigas. Felicidades, Compañ[email protected], y bienvenidos a la Patria.

Nuestro respeto y admiración a las 5 Compañeras Tenientes que forman parte de esta Promoción. Ellas son ejemplo de la Mujer nicaragüense comprometida en las labores de Defensa y Seguridad de la Nación. Felicidades Compañeras.

Igualmente, queremos hacer un merecido reconocimiento al Cadete Edwin Laureano Litz Ávila, del Ejército de Guatemala, quien obtuvo la Categoría de Graduado Distinguido. El Cadete Litz Ávila es el séptimo que se gradúa en Nicaragua en el marco de intercambio entre las Fuerzas Armadas que integramos la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericana, CFAC. Felicidades Compañero, y transmita a su Mando nuestro Saludo.

Graduandos, en nombre de la Comandancia General los felicitamos por alcanzar su Licenciatura en Ciencias Militares y por su Ascenso al Grado de Teniente. Felicidades a [email protected]

En esta Ceremonia queremos hacer un merecido reconocimiento al Coronel Joffre, Director del Centro de Estudios Militares “General José Dolores Estrada Vado”, por sus aportes la formación de Oficiales; igualmente, a los Miembros de su Jefatura, a los Jefes de las Cátedras, al Personal Docente y Administrativo, así como a los Jefes y Oficiales del Estado Mayor General y Unidades Militares por su contribución a este importante logro educativo.

También queremos agradecer a las Fuerzas Armadas Amigas por la preparación de nuevos Oficiales y las Condecoraciones otorgadas; asimismo, nuestro agradecimiento a las Entidades que otorgaron Estímulos a los primeros lugares.

En esta Ceremonia, Presidente, queremos expresarle en nombre de todos los que integramos el Ejército de Nicaragua, nuestro agradecimiento por su decidido respaldo para cumplir con nuestros Deberes con la Patria. Gracias Presidente. Y a Usted Compañera Vicepresidenta, gracias también por apoyarnos en todas nuestras gestiones.

A los Tenientes de la Graduación “General de Brigada Julio Ramos Argüello” les instamos a continuar cosechando éxitos y seguir siendo ejemplos en su Carrera Militar. Sus Familias, seguro, estarán orgullosas de todos ustedes al igual que lo estamos nosotros.

Para finalizar, queremos reafirmar que somos el Pueblo mismo Uniformado, trabajando en su propio beneficio y que en el Ejército de Nicaragua, con Patriotismo y Dedicación trabajamos por la Nación.

¡General de Brigada Julio Ramos…!
¡General de División José Dolores Estrada…!
¡Honor y Gloria al Heroico Pueblo de Nicaragua!
¡Honor y Gloria a nuestros Héroes Nacionales!
¡Viva el Ejército de Nicaragua!

Presidente, aprovechamos esta Ceremonia para hacerle entrega de la Memoria Anual de Labores de la Institución, misma que recoge los múltiples esfuerzos que con alto Sentido Patriótico, Dedicación y Lealtad a nuestro Pueblo todos los que integramos el Ejército de Nicaragua realizamos día a día. Así que le vamos a hacer entrega de esta Memoria a Usted y también a la Vicepresidenta.

Palabras de Daniel

[email protected] [email protected] nicaragüenses, queridas Familias de esta Patria de Diriangén, allí están nuestras Raíces, nuestras Raíces Indígenas; la Patria de Andrés Castro, de José Dolores Estrada; la Patria de Benjamín Zeledón enfrentando a la invasión yanqui; la Patria del General Sandino.

Aquí, a nuestro Pueblo, a ustedes Familia nicaragüenses les presentamos y les entregamos, por encarnarse en el Pueblo como ya están encarnados, a 56 nuevos Oficiales del Ejército de Nicaragua, de ellos, 51 Varones y 5 Mujeres. Y a ustedes [email protected] [email protected] les felicitamos, a ustedes y a sus Familias.

Y en nombre de nuestro Pueblo, en nombre de nuestros Héroes y Mártires, en nombre de la Patria, ¿juran solemnemente ante Dios, la Patria, nuestros Héroes Nacionales, y por su Honor, respetar y obedecer la Constitución y las Leyes, defender a costa de la propia Vida si fuera necesario, los Derechos y las Libertades del Pueblo y la Independencia, Autodeterminación, Soberanía e Integridad Territorial de nuestra Nación, así como servir con Honor y Lealtad a la Patria, cumplir las Órdenes emanadas del Mando Superior, respetar las Leyes y Reglamentos que rigen la Carrera y Vida Militar, y cumplir fielmente y a Conciencia los Deberes de los Cargos que se les confieren y las Misiones que sus Mandos les designen? ¿Así lo Juran, [email protected] [email protected], [email protected] Oficiales [email protected]? Sí, Juramos. Si así lo hacen que la Patria los premie, y si no, que ella los demande.

Julio Ramos, General, para llegar a General antes fue Comandante Guerrillero, viene de la Lucha, viene de la Batalla por la Independencia, por la Autodeterminación, por la Soberanía de nuestra Patria. Ahí se forjó Julio Ramos, en la misma Batalla en la que un día como hoy hace 40 años cayó en combate otro Comandante Guerrillero, Gaspar García Laviana, un Cura que llegó de Asturias hasta Nicaragua y se fue fundiendo con el Pueblo, se fue encarnando con el Pueblo, con los [email protected] en particular, y luego, incorporándose, abiertamente, sin dobleces, a la Batalla por la Liberación de nuestra Patria.

Gaspar García Laviana, 11 de Diciembre, hace 40 años dio el paso hacia la Inmortalidad, y con él, en ese mismo sitio, en ese mismo punto, en ese combate cayeron Luis Arróliga, Hernán Guzmán y Ricardo Cárdenas.

Se estaba forjando allí el acero, se estaba forjando el Ejército de Nicaragua, allí se estaba forjando, en esas Batallas que se dieron por toda nuestra Patria, enfrentando a un Ejército impuesto por la Intervención yanqui, enfrentados a un Ejército que fue organizado por la Intervención yanqui, cuyos primeros Mandos Superiores eran Altos Oficiales, Generales del Ejército norteamericano, y donde fueron incorporando luego a nicaragüenses, y entre ellos al que luego de asesinar a Sandino lo dejarían como Jefe del Ejército, a Anastasio Somoza García.

Un Ejército que ellos dejaron instalado en Nicaragua para controlar este País, una Patria sin Soberanía, sin Autodeterminación, sin Independencia, sometida a la dominación del Imperio yanqui. Y a los Presidentes yanquis les hablaban barbaridades de los crímenes que cometía la Dictadura de Somoza y los Oficiales que eran entrenados en ese Tiempo en las Bases que tenían en Panamá, cuando eran los dueños del Canal de Panamá y tenían las famosas Bases Militares. Allí entrenaban y enseñaban a torturar, a matar, a asesinar.

Así formaban a los Oficiales en la Época de la dominación yanqui, y cuando les comentaban a los Presidentes norteamericanos lo que estaba pasando, uno de ellos llegó a decir con tranquilidad: Es un hijo de perra, pero es nuestro hijo de perra. Y efectivamente era hijo de ellos, de un Imperio que se ha caracterizado por la barbarie, que en la carrera por ver quién lanzaba primero, o tenía lista y luego lanzaba la Bomba Atómica, compitieron con Hitler y lanzaron la Bomba Atómica, asesinando a más de 250,000 Ciudadanos, Niños, Ancianos, Jóvenes, Mujeres, allá en Hiroshima y Nagasaki. Una acción brutal de Terrorismo, un acto que es condenable y que sigue recibiendo la condena de los Pueblos y de los Ciudadanos Dignos del Planeta, y difícilmente hay Gobiernos que aplaudan el lanzamiento de esas Bombas Atómica en Hiroshima y Nagasaki.

Ese es el Imperio que se instaló aquí finalmente en Nicaragua, después de múltiples intervenciones que [email protected] conocemos, se instaló y logró sostenerse durante casi 45 años. Y al hijo de Somoza, que luego fue Presidente y que fue al que derrocamos, en esa lucha estaba nuestro Hermano Julio Ramos, en esa batalla, a ese hijo de Somoza, Anastasio también era su nombre, el otro era Luis, al otro lo hizo Presidente, lo dejó preparado para que fuera Presidente y lo dejó en la Asamblea Nacional, en el Congreso en ese entonces, en el Senado habían dos Cámaras.

Y, a la muerte de Somoza García, Anastasio, entonces Anastasio Somoza Debayle pasó a ocupar la Jefatura de la Guardia Nacional, y ya antes lo había mandado a formarse a West Point. Allá lo recibieron lógicamente y le dieron la formación, preparándolo. Y ahí fue cuando Luis Somoza pasó a ocupar la Presidencia del País.

O sea, un hijo en la Presidencia de Nicaragua, y el otro al frente de la Guardia, entrenado, preparado en la más sofisticada Academia que tienen los Estados Unidos de Norteamérica que es la West Point. ¡Y cuántos crímenes cometidos contra el Pueblo! ¡Cuántos crímenes! ¡Cuánto dolor! ¡Cuánta sangre! ¡Cuántas torturas! ¡Cuántas desapariciones! ¡Incontables sus muertes y daños, incontables!

Finalmente se dio la Liberación, el 19 de Julio de 1979 se produjo la Liberación, y ahí venía en las Columnas Victoriosas del Pueblo el Compañero Julio Ramos, que luego, ya nos lo recordaba el General Julio César Avilés que viene también de esas Batallas como vienen muchos de ustedes, fue el encargado de desarrollar ese Centro de Estudios Militares y también estuvo en esa Unidad de Comunicaciones, desarrolló el Centro de Comunicaciones. Primero el Centro de Estudios Superiores, sí… ¿Así sería en ese orden, General?

O sea, como Buen Soldado, como Buen Oficial hizo un recorrido en diferentes tareas que le fueron asignadas; y luego, cuando estaba en Inteligencia trajo el tema de las Comunicaciones como era natural, como era normal.

Entonces ahí venía el General Julio César Ramos Argüello, y hoy aquí ustedes [email protected] [email protected], Jóvenes que están Graduándose, se han graduado ya y se han Juramentado ante el Pueblo y que se han incorporado ya a nuestro Ejército como Oficiales, honran al Compañero Julio Ramos, al General Julio Ramos, al darle el nombre del General Julio Ramos a esta Promoción. ¡Honor a quien Honor merece!

Querida Compañera Rosario, Vicepresidenta de la República; Querido Compañero Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Julio César Avilés; Querido Compañero Jefe del Estado Mayor General del Ejército de Nicaragua, General Bayardo Ramón Rodríguez Ruiz; Querido Inspector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Marvin Elías Corrales Rodríguez; Querida Ministra de Defensa de la República de Nicaragua, Compañera Martha Elena Ruiz Sevilla; Querido Director General de la Policía Nacional, Primer Comisionado General Francisco Javier Díaz Madriz, y Compañeros Miembros de la Jefatura de la Policía Nacional que le acompañan.

Querido Director del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”, Coronel Mario José Joffre Osorio; Cuerpo de Generales y Oficiales Superiores y Miembros del Consejo Militar del Ejército de Nicaragua; Agregados de Defensa Militares, Navales y Aéreos Adjuntos y Jefes de Misiones Militares acreditados en la República de Nicaragua; Tenientes de Infantería y Tenientes de Corbetas Graduandos, Oficiales y Cuerpo Docente del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”.

Dicen desde lo que es la Sabiduría asiática, que la mejor Batalla que se puede ganar es aquella en donde no se dispara un tiro. Eso dicen los Grandes Maestros en el Libro de la Guerra. Es la mejor batalla, porque, de qué sirven poderosos Ejércitos como el que existía aquí hasta el año 1979, bien armado para la época, bien entrenado por la Potencia norteamericana, si lo que le imponían al Pueblo era dolor, era sufrimiento, una guerra permanente contra el Pueblo. Al final, al Pueblo no le quedó más alternativa que la Lucha, una lucha que significó dolor, muerte. O sea, costó sangre la Liberación de Nicaragua, costó sangre.

Y después de esa Victoria del Pueblo la Potencia norteamericana en lugar de respetar y reconocer el cambio profundo que se había dado en nuestro País, vino con una nueva guerra contra Nicaragua, a imponer más dolor, más luto, más sangre, buscando cómo alcanzar una victoria militar. Apostaban a tomar Territorio nicaragüense, ocupar Territorio nicaragüense, e instalar allí un Gobierno Provisional y luego entrar las tropas norteamericanas para dominar nuestra Patria. Y ahí la resistencia del Pueblo y el Ejército al frente, y el Ministerio del Interior, y la Juventud nicaragüense dando la Batalla en condiciones difíciles, pero siempre con una gran Dignidad y una gran seguridad en la Victoria.

Al final se alcanzó la Paz, y el Ejército que querían destruir, que querían acabar, se consolidó con la Paz; pero lo que ha significado la Paz para Nicaragua, la oportunidad para que Nicaragua por primera vez pudiese tener Seguridad, Estabilidad, y con ello combatir la Pobreza, la Extrema Pobreza, ir reduciendo la Extrema Pobreza y la Pobreza, e ir logrando crecimiento en la Economía Nacional, ir desarrollando Programas como nunca antes se habían desarrollado en este País.

Hasta el Milagro que dentro de poco tiempo estaremos inaugurando la Carretera que unirá la Zona del Caribe Sur con el Pacífico, donde hoy ya se puede llegar por la Carretera que está terminándose, vadeando algunos puntos ya se puede llegar hasta Bluefields. Antes para llegar a Bluefields o era por avión o era por el río.

Cuánto se ha logrado avanzar en Tiempos de Paz, y con un Ejército trabajando para la Paz y a la vez garantizando la Defensa de nuestro Territorio, garantizando la Defensa de nuestra Soberanía, de nuestra Autodeterminación, y uniendo esfuerzos con todas las Instituciones y con la Policía Nacional en la Batalla contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado, y hacer de Nicaragua un Punto de Contención de ese flagelo que tanto daño hace en muchas Naciones Hermanas, y aquí mismo, en Pueblos Hermanos vecinos de Nicaragua. ¡Cuánto daño! ¡Cuánto dolor! ¡Cuánta muerte todos los días provocada por ese flagelo! Ahí está el Valor de la Paz.

Cómo se ha sabido defender la Integridad Territorial de nuestro País con Inteligencia y con Firmeza, combinando la Inteligencia y la Firmeza, a la Fuerza que le da al País, a la Nación, el Derecho, porque siempre hemos tomado el Camino del Derecho para defender nuestro Territorio. Siempre hemos acudido a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para defender nuestro Territorio, y luego acatar lo que manda la Corte, respetando lo que manda la Corte. Y esto le ha dado a Nicaragua una gran Seguridad, una gran Estabilidad, una gran Fortaleza, más allá de la mala voluntad que puedan tenernos algunos que quisieran que no se respetaran los Fallos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. La Paz es fundamental.

En este año 2018 se ha conmemorado el Centenario de la Primera Guerra Mundial. ¿Qué se logró con esa Guerra? Destrucción, muerte, enfrentados por intereses egoístas los Países que intentaban dominar, y do-minar al Mundo para dominar la Economía. ¿Y qué dejó la Segunda Guerra Mundial? También tragedia, dolor, muerte, después del engendro que significó Hitler… Sí, Hitler, que llegó al Gobierno en Alemania, finalmente con el respaldo de grandes Empresas norteamericanas y también grandes Empresas alemanas.
Y luego vino el terror, el expansionismo, la ocupación, la persecución, el racismo, el asesinato masivo de millones de judíos; y en medio de esa violencia, de ese dolor que sacudía en particular a los Pueblos europeos, y que sacudía al Mundo, los Estados Unidos participaron de esa guerra para enfrentar a Hitler, y está bien, el problema es que se aprovecharon de la guerra para lanzar las bombas allá en Hiroshima y Nagasaki.

Las guerras realmente dejan siempre dolor, en primer lugar, en los Pueblos que sufren de esas guerras, que sufren de la violencia, y luego afectan la Economía y al afectar la Economía afectan también los Programas Sociales por la destrucción que se va multiplicando en medio de la guerra.

Por eso es que es tan importante, vital, fundamental defender la Paz, y por eso es que hoy, aquí estamos más convencidos que nunca de la importancia de la Paz. Paz, Estabilidad, Seguridad, ¿para qué?, para poder retomar el camino que traía Nicaragua, de Crecimiento Económico, de Bienestar Social, la Paz es fundamental.

Ya vemos, si seguimos las noticias en el Mundo nos vamos a dar cuenta que cuando hay inestabilidad, cuando hay inseguridad, cuando hay violencia, cuando esta se multiplica por múltiples razones, en cualquier País del Mundo, por muy poderoso que sea, entonces inmediatamente se afecta la Seguridad de las Personas.

Hace pocas horas en Francia, en Estrasburgo, una Ciudad francesa, todo indica que es un acto de Terrorismo, en un lugar donde está un Ambiente y un Mercado Navideño, ya entrada la noche en Estrasburgo apareció un tipo y empezó a disparar. Mató a dos personas, hirió a 6, es lo que llevaban contado, antes de que nosotros viniésemos para acá estábamos viendo las Noticias. ¿Y qué tuvo que hacer el Gobierno? Llamar inmediatamente a la población de Estrasburgo a que no se moviera de su casa, o del lugar donde se encontrase, que no se movieran, que se quedaran ahí.

O sea, se paraliza la Actividad Social, Cultural, Festiva, el Trabajo, todo se paraliza cuando hay terror, cuando hay terrorismo, cuando hay violencia, cuando hay guerra, y lo vemos, a la vista está todo lo que está sucediendo y aconteciendo en el Mundo, y en el Mundo Desarrollado, y también en el Mundo en vías de Desarrollo.

La violencia como que está agazapada ahí, lista a manifestarse en cualquier momento a la vuelta de la esquina. Por eso es que hoy más que nunca tenemos que valorar [email protected] nicaragüenses lo que es la Paz, lo que ha significado para Nicaragua ese Tránsito después de las guerras del año 1990 hasta el año 2018, hasta el mes de Abril del 2018, un Tiempo de Paz, donde del 2007 al 2018 logramos avanzar con mayor velocidad todavía, logramos desarrollarnos con mayor impacto en favor de los Sectores Populares, de la gente empobrecida, y llevando Beneficios para [email protected] [email protected] nicaragüenses.

¡Cómo hay que cuidar ahora esa Paz! ¡Cómo hay que consolidar esa Paz! Y ustedes Queridos Oficiales que se han graduado esta tarde, esta noche del 11 de Diciembre del 2018, son Soldados de la Paz, de un Ejército de Nicaragua que es un Ejército de la Paz, pero que tiene también la Firmeza, la Fortaleza, la preparación, porque debe tenerla precisamente para garantizar la Paz. Tiene esa Fortaleza y tiene la Convicción de lo que son sus Deberes para defender la Soberanía, la Integridad de nuestro País y con ello defender la Paz; también contribuyendo, como lo hace, en el combate contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado que es una Batalla por la Paz.

Y ustedes se incorporan Jóvenes en las diferentes Direcciones, ya lo decía el General Avilés, unos irán a las Fuerzas Terrestres, otros irán a las Unidades Aéreas, otros a las Unidades Navales, cada quien en su Especialidad, cumpliendo con su Deber para servirle al Pueblo nicaragüense.

Nuestras felicitaciones, General, para Usted, para el Alto Mando del Ejército, para el Jefe de la Escuela, de la Academia, que con su esfuerzo, con su dirección hacen realidad la formación de estos Jóvenes, Jóvenes Oficiales para la Defensa de la Paz, que tanto aprecia, que tanto anhela, el Pueblo nicaragüense. Felicidades para ustedes y para sus Familias, ¡y que Viva el Ejército de Nicaragua!
mem

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