Nicaragua

Ministros de Dios están llamados a promover la paz, no la violencia

Pastores evangélicos dieron su testimonio de lo vivido durante la intentona golpista

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LA VOZ DEL SANDINISMO |

Pastores evangélicos que presiden las comisiones de Paz en León y Nueva Guinea relataron sus experiencias durante los tres meses de terrorismo golpista en Nicaragua.

El reverendo José Luis Cerna, presidente del Comité Pastoral Evangélico de Zelaya Sur, aseguró que como ministros de Dios están llamados a promover la paz, no la violencia.

Cuando el Presidente nombró a la Iglesia Católica como garante del diálogo, 75 pastores estuvimos en contra de eso, porque sabíamos que no había mucha sinceridad, de parte de los líderes católicos, recordó Cerna, quien durante la intentona golpista funcionó como Presidente de la Comisión de Paz de Nueva Guinea.

Al intervenir en el Foro de la Paz y Solidaridad con Nicaragua, explicó que los miembros evangélicos de la Comisión enviaron una carta a la Diócesis de Managua y al Cardenal Brenes para que se permitiera que en los tranques dejaran pasar la rastra con materiales para la construcción de carreteras, “y todo fue imposible”.

El sacerdote después que dialogaba con nosotros se iba a los tranques megáfono en mano e instaba a la gente, a los campesinos a seguir la lucha para derrocar al presidente, esto se nos descompone cuando nos damos cuenta que el párroco Carlos Balmaceda era el líder de los tranques, y lo teníamos en la mesa de diálogo. Él nos había dado un vía libre, con este vía libre ustedes pueden ver el sello de la iglesia, y el sello nuestro, podíamos pasar cualquier tranque, sin esto no podíamos pasar, detalló.

Añadió que así fue que los miembros de la Comisión lograron trasladar comida cada tres horas, ayudando para que el transporte fluyera normal y que 800 personas que estaban con cáncer en Bluefields tuvieran acceso a su medicamento, aunque murieron personas de la Costa Caribe en Managua que no pudieron ser enterrados en Bluefields, porque no pudieron ser trasladados ya que las ambulancias no daban abasto porque eran secuestradas.

El reverendo consideró que el Presidente decidió coger el camino de la paz sabiamente para resolver la situación.

Cuando el Presidente habló sobre las Comisiones de Paz, nos sentimos más fortalecidos y más autorizados para hacer el trabajo y logramos en esa crisis desmontar el tranque pacíficamente, sin derramamiento de sangre, sin muerte y sin disturbios. Los hombres entraron a la Iglesia a firmar la paz, no queremos guerra, la están organizando, la siguen organizando llamando a plantones, llamando a disturbios. Pero aquí estamos nosotros para organizarnos mejor, para prepararnos mejor y si el Presidente ama la paz, nosotros amamos la paz y estamos con él, ratificó.

En el foro también participó el diputado José Figueroa, designado por el Presidente Daniel y la Compañera Rosario, para organizar y acompañar el y trabajo de las Comisiones de Paz que están funcionando en el territorio nacional.

Estas acciones de presión fueron utilizadas para querer imponer una agenda que pretendía este golpe, como ha sido confesado en estos días públicamente por un obispo de la Conferencia Episcopal, por el Obispo Báez. Quisieron imponer una agenda en la que se planteaba la destitución del Presidente y la Vicepresidenta de la República, la destitución de los diputados ante la Asamblea Nacional y el Parlamento Centroamericano, la destitución de alcaldes, vicealcaldes y concejales, la destitución de los magistrados del poder judicial, del poder electoral, de los funcionarios que son nombrados por la Asamblea Nacional, magistrados de la Contraloría General de la República, de la Superintendencia de Bancos, Banco Central de Nicaragua, entre otros, rememoró.

Denunció que las acciones terroristas dejaron aproximadamente 200 muertos, más de mil heridos y dañaron profundamente a la economía nacional.

Las pérdidas económicas materiales que el país tuvo en estos tres meses suman alrededor de 1,200 millones de dólares. Estas acciones tienen un impacto fuerte en el crecimiento que traía Nicaragua; Nicaragua había tenido un crecimiento en los últimos 11 años, de alrededor de 4.5 por ciento de la economía nacional, y este año vamos a tener un decrecimiento del -4 por ciento. Se afectó la imagen, la marca país, el nivel de riesgo, afectó y afecta seriamente las inversiones nacionales y extranjeras, la confianza de los turistas, se envió al desempleo alrededor de 150 mil trabajadores nicaragüense; y la destrucción material de 209 kilómetros de calles y carreteras, 278 maquinarias y equipos de construcción, edificios parcialmente quemados o quemados 252, más de 300 vehículos incendiados, enfatizó.

Acotó que “durante la primera etapa de la Revolución de 1979 a 1990, que todos nosotros conocemos que se nos impuso una guerra de agresión, en esa primera etapa del Gobierno Sandinista, no se nos dejó en paz. En la etapa final de esta guerra de agresión existió una primera experiencia de las comisiones de paz y reconciliación que jugaron un papel muy importante”.

El legislador resaltó que en la segunda etapa de la Revolución y en los últimos 11 años nuestro gobierno ha logrado avances en la lucha contra la pobreza y la pobreza extrema, en la seguridad ciudadana, energía, infraestructura vial y productiva.

En la equidad de género, en la salud gratuita, en la educación gratuita, en la titulación urbana y rural, en una serie de indicadores de lucha contra la pobreza y pobreza extrema que se ven interrumpidos, esta línea de desarrollo, de progreso y de Buen Gobierno que traíamos hasta el 18 de abril de 2018, con estas acciones, puntualizó.

Afirmó que cuando se producen estas acciones se había instalado una mesa de Diálogo Nacional.

Nuestro gobierno como una acción de buena fe había aceptado que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos, la OEA y la Comisión de Expertos Internacionales hicieran una investigación independiente de los hechos que habían ocurrido de abril en adelante, además en el Diálogo Nacional se había tomado el acuerdo de acuartelar las fuerzas de la Policía. Tanto los acuerdos de buena fe, como los acuerdos de acuartelar a la Policía fueron aprovechados de forma oportunista por las fuerzas golpistas, no para respetar los acuerdos que se habían tomado en esta mesa, sino más bien lo que hicieron fue incrementar los hechos de violencia, el vandalismo, la quema de instituciones públicas y privadas y además generalizar la organización de los tranques en distintas partes del territorio nacional. Allí, en ese momento es que empiezan a surgir las Comisiones de Paz en distintas partes de nuestro país, manifestó.

Por su parte, el diputado leonés Filiberto Rodríguez, destacó que en Nicaragua se luchó para restablecer la paz y el orden.

Los golpistas han violentado la Constitución y las leyes de la República, los tratados y los acuerdos internacionales, y es por esa razón que desde que se nos hizo posible seguirnos manifestando de distintas maneras en las calles, exigiendo justicia y luchando por la paz, ahí hemos estado todos los días con nuestro pueblo para restablecer la paz, aseguró.

Recalcó que actualmente hay terroristas que están pagando su condena porque asesinaron, quemaron a personas vivas con gasolina, hacían fiestas alrededor de cadáveres o de las personas que se estaban quemando.

Rodríguez confirmó que la ciudad de León fue una de las más afectadas.

El 19 de abril, nos quemaron el CUUN, la casa de los estudiantes y una manzana alrededor del CUUN tomó fuego, hubo un muerto, un joven murió quemado. Quemaron dos estaciones de policía, quemaron un centro educativo tecnológico. Fuimos rehenes de los terroristas e instalaron más de 590 tranques en toda la ciudad, precisó.

En ese sentido, afirmó que la acción principal frente a la destrucción golpista fue defender lugares como la Alcaldía, la universidad y la casa del FSLN.

Estuvimos más de tres meses concentrados grupos de hombres y mujeres defendiendo posiciones, y no pudimos salir cuando nos estaban quemando la policía, los centros de estudio, ambulancias equipadas, quemaron la sede de Mifamilia; y el complejo Germán Pomares, donde teníamos las instituciones administrativas de gobierno de León, fueron quemadas en ese complejo, acotó.

El reverendo Rubén Barrera, presidente del Comité Pastoral Evangélico de León, recordó que en la Ciudad Universitaria como en el resto del país, “teníamos una Nicaragua modelo, bendecida y próspera, y todo cambia en cosa de segundos”.

El CUUN tiene una dirección presidida por jóvenes, donde muchos son beneficiados con becas, con bonos solidarios, se les da para que los jóvenes de escasos recursos saquen sus folletos completamente gratis. Para ellos quemar el CUUN era destruirle la vida completa a los jóvenes estudiantes campesinos que salen los lunes desde las 5 de la mañana de sus municipios a estudiar y retornan hasta el día viernes o sábado a su hogar. Quemar el CUUN para ellos era destruirle el futuro, la carrera a muchos jóvenes, subrayó.

Reiteró que “nuestra labor como iglesia cristiana evangélica la hicimos: orar por la paz, orar por la reconciliación, por la unidad, predicar el Evangelio de la paz”.

Yo fui una de las víctimas cuando entré de lleno a apoyar este proyecto de paz y no se trata de apoyar a una persona en específica, sino a Nicaragua, a aquellos que tanto necesitan que estos proyectos de nuestro gobierno, que el Comandante Daniel ha hecho, continúen. Unimos nuestra fe como un solo pueblo, como una sola persona, como hijo de Dios. A mí me saquearon mi iglesia, me robaron todo en mi congregación para no continuar. Humanamente hablando me puso nervioso, me subieron a las redes, pero todo ello lo que hizo fue darme más fe de continuar, de seguir adelante, insistió.

abc/ele

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