Nicaragua

Sistema de Salud en León se recupera para mayor bienestar de la población

Los intentos de destrucción golpista, que tanto se ensañaron con este territorio, no pudieron detener la obra social y humana del Gobierno Sandinista

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LA VOZ DEL SANDINISMO |

Los terroristas golpistas tuvieron como principal objetivo desestabilizar el progreso impulsado por el Gobierno sandinista. Para ello concentraron sus esfuerzos en la destrucción de las instituciones que prestan servicios al pueblo, entre ellas las unidades de salud, que garantizan la atención médica a pacientes crónicos, los niños y las mujeres embarazadas.

El Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (HEODRA) ubicado en la ciudad de León, fue una de las instalaciones más asediadas por los terroristas, quienes la agredieron en tres ocasiones, lo cual puso en peligro la vida de los pacientes y de los trabajadores.

“Durante este período de intento de golpe que hubo en nuestro país fue una etapa muy difícil para todos los trabajadores de la salud, ya que teníamos que garantizar, aparte de nuestra seguridad, la atención gratuita a toda la nuestra población de León. La población tenía miedo, no lo negamos, sin embargo, estuvo acudiendo para las atenciones en nuestro hospital que se mantuvo el 100 por ciento del tiempo gratuita y con puertas abiertas a toda la población sin diferencia de religión, de sexo, o de credo religioso o preferencia política”, aseguró la doctora Judith Lejarza, directora del hospital.

“El hospital fue amenazado en diferentes ocasiones. Fue agredido en tres ocasiones por la gente que andaba creando violencia en las calles y que amenazaban y arriesgaban la vida de nuestros pacientes y trabajadores. Sin embargo, nos organizamos como Ministerio de Salud para garantizar las atenciones a toda la población, garantizar la seguridad a nuestros trabajadores y mantener el beneficio de nuestro buen gobierno para el bien de la población, el derecho a una salud gratuita con todos los beneficios que eso conlleva”, explicó la doctora Lejarza, quien subrayó que jamás la dirección del hospital recibió órdenes superiores de negar la atención a quienes la requirieran.

El Silais León, cuenta con tres unidades, un hospital primario, diez centros de salud y un hospital regional, que fueron afectados por los tranques de la muerte y de quienes lideraban los actos delictivos en la ciudad universitaria.

El doctor Marcelino Blanco, Director del Sistema Local de Atención Integral de Salud (SILAIS) de León, denunció que el golpismo intentó dañarles su integridad física y laboral.

“Secuestraron a muchos de nuestros trabajadores, nos destruyeron las ambulancias. Quemaron una ambulancia del hospital. Destruyeron totalmente una ambulancia de Telica. Quebraron los vidrios de la ambulancia de Malpaisillo. Rafaguearon con balas en la parte frontal de la ambulancia de El Jicaral. En fin, los tranques nos estaban provocando un terror completo para nuestros trabajadores, que dignamente, con todo el espíritu de servicio, llegaban y trasladaban a los pacientes, se arriesgaban mucho. Arriesgaban sus vidas, porque incluso fueron secuestrados por un período de tiempo”, narró.

“Los traslados no podíamos hacerlos al hospital porque prácticamente estábamos encerrados. Los tranques nos impedían venir al hospital y teníamos que ir a otros SILAIS, como el SILAIS de Estelí, el SILAIS de Chinandega, que nos abrieron las puertas para llevar a nuestros pacientes producto de esta problemática, de este golpe que nos afectó fuertemente la atención y sobre todo varias partes de la infraestructura y a nuestros trabajadores”, manifestó.

Tranques afectaron abastecimiento de insumos y medicinas

El sistema de salud en ese departamento se vio afectado por la falta de abastecimiento de medicamentos e insumos necesarios para la atención de los pacientes.

“Teníamos problemas para la introducción de los medicamentos, de los alimentos, porque todo estaba retenido por esos vándalos que no permitían que llegaran ni al hospital ni a las diferentes unidades de atención en los otros municipios. Por eso es que el Doctor hace referencia a que hubo un momento en que los SILAIS de otros departamentos tuvieron que apoyarnos”, precisó Lejarza.

Agregaron que en tres ocasiones los vándalos de la derecha golpista intentaron ingresar al hospital para destruirlo, aterrorizar a los pacientes y agredir al personal médico, sin embargo, la misma población y los trabajadores impidieron estas pretensiones destructivas.

“Hicieron intentos en tres ocasiones de introducirse al hospital. Gracias a Dios, por compañeros solidarios, por trabajadores de la salud, familiares de pacientes, incluso pacientes hospitalizados, logramos que no entraran al hospital. Resguardamos las diferentes puertas del hospital, tanto por el norte en Emergencias y en la entrada al lado de la Universidad. Logramos que no entrara ningún delincuente al hospital, delincuentes agrediendo, amenazando, violentando con piedras, con palos, irrespetando la tranquilidad de los enfermos porque en un hospital debemos de guardar respeto a la tranquilidad de un enfermo”, señaló.

Algunas unidades primarias del hospital fueron dañadas, saqueadas y violentadas, lo cual fue un duro golpe para las familias que utilizan este servicio, indicó el doctor Blanco.

“En algunas de las unidades de salud como en el caso de Nagarote, prácticamente invadieron la farmacia. Tomaron algunos objetos propiedad del Centro de Salud, incluso a la Casa Materna también ingresaron estos delincuentes y la comenzaron a destruir y robaron todos los elementos internos que tenían allá, amenazando fuertemente a nuestros trabajadores y exigiéndoles que les dieran la ambulancia. Se llevaron la ambulancia de Nagarote y la usaron por un largo período de tiempo, destruyéndola también”, detalló.

Los golpistas ante el ataque al hospital inventaron que fue motivado porque el Ministerio de Salud había orientado negar la atención al pueblo, versión desmentida desde el primer momento y ahora por la doctora Lejarza.

“En ningún momento nuestras autoridades, ni nuestro Buen Gobierno dieron orientaciones de negar la atención a ningún paciente. Más bien la orientación fue de garantizar la atención y la seguridad a estos pacientes. Tal es el punto que legalmente a nosotros nos corresponde cualquier lesión de herida, de arma de fuego, arma blanca o algún accidente de tránsito que compromete la vida de un paciente tenemos que reportarlo a la policía. Y durante este período no se hizo nada de eso más que garantizar su atención médica, garantizarle su salud y garantizar todo lo necesario para que ellos fueran bien atendidos”, aseguró.

“Es un desprestigio que los golpistas que intentaron tomar el gobierno quisieron convencer por este lado a nuestra población. Pero nuestra población mantuvo su confianza en nuestros hospitales y estuvieron viniendo para ser atendidos. Los más graves vinieron aquí. Gracias a Dios no tuvimos decesos o fallecidos relacionados a problemas de atención. A todos los que vinieron a pedir la atención médica se le garantizó su salud y salió en excelentes condiciones del hospital”, enfatizó la especialista.

Al respecto de las falsas informaciones sobre el maltrato al personal médico por parte del Minsa por brindar atención a personas heridas, la directora del hospital indicó: “En ningún momento hemos realizado represión contra ningún trabajador. Siempre se ha respetado sus pensamientos, su ideología, sus decisiones, siempre y cuando resguarden la salud de nuestra población. El hecho de abandonar los puestos de trabajo, de maltratar a los pacientes, de maltratar a nuestros compañeros de trabajo son situaciones que no podemos permitir. Y por eso estas personas que fueron retirados de las instituciones fue porque se les demostró que realizaron maltrato a pacientes, a familiares, a trabajadores, a compañeros colegas y abandonaron sus puestos de trabajo arriesgando la vida de los pacientes, de quien venía a demandar una atención de salud”.

La doctora Lejarza indicó que el intento de golpe de estado trajo consigo mucho terror, sobre todo en  las personas que vivieron en carne propia el odio de los golpistas y su propensión a causar destrucción y  muerte.

“Tenemos muchos compañeros todavía temerosos de salir a la calle. Los mismos pacientes al escuchar sonar los morteros buscaron cómo escapar del hospital porque tenían miedo de una posible invasión. Todo eso lo estamos atendiendo en un área de atención psicosocial especializada. Ellos pueden venir durante el día a hacer terapia de relajación, hacemos terapias con psicólogos, con el psiquiatra. Si una de estas personas presenta un trastorno mayor de ansiedad o depresión también tenemos el apoyo médico para reforzarlo”, explicó.

“Con respecto a nuestros trabajadores el daño psicológico es grande. Hay compañeras y compañeros que estaban amenazados y fueron registrados en los tranques, por lo que tienen miedo de multitudes, tienen miedo si alguien provoca un escándalo o alboroto. Se ve la ansiedad en su cara y estamos trabajando con ellos fuertemente. Hacemos trabajos de relajación, terapia con psicología”, manifestó.

El paulatino retorno de la tranquilidad y la normalidad al país se aprecia también en el comportamiento de las personas, del personal del Minsa y en el entorno de los leoneses.

“Después de haber tenido 765 o 770 barricadas en León, poco a poco estamos llegando a una estabilidad y una tranquilidad donde las personas pueden circular normalmente sin ninguna dificultad, sin que nadie los esté amenazando, donde pueden hacer sus actividades normales, donde pueden ir a hacer su trabajo con más tranquilidad”, destacó el doctor Blanco.

“Pienso que esto es esencial junto a lo hecho por el gobierno, que ha posibilitado la libre movilidad, la normalidad, que sigamos con el trabajo conjunto para sacar adelante a Nicaragua como un solo pueblo. Poco a poco se está sintiendo esa estabilidad que tanto necesita Nicaragua para seguir adelante”, resaltó.

El doctor Blanco enfatizó que la seguridad ciudadana es esencial, por lo que es fundamental el trabajo que realiza la Policía para devolver la seguridad a toda la población.

ale/ana

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