Nicaragua

Paul Oquist denuncia intento de golpe de Estado en Nicaragua

Desde hace mucho tiempo algunos actores han estado esperando la oportunidad de alzarse, paralizar el Gobierno y derrocarlo, dijo

Paul Oquist
Paul Oquist |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El ministro nicaragüense de Políticas Nacionales, Paul Oquist, denunció durante una entrevista publicada en el sitio web Investig’Action el intento de golpe de Estado que tiene lugar en nuestro país.

Según Oquist, desde hace mucho tiempo algunos actores han estado esperando la oportunidad de alzarse, paralizar el Gobierno y derrocarlo.

“Hace tiempo que estaban intentando llevar a cabo un golpe, pero no la encontraban. Entonces se creó un movimiento de protesta contra el proyecto del Canal Interoceánico. Provenía del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), que es una escisión del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Ahora es el grupo más violento. Fueron ellos quienes empezaron a azuzar a los campesinos afectados por el canal”, dijo.

“Y eso a pesar de que los campesinos iban a ser ampliamente beneficiados. Pero ya sabemos que en todo proyecto de infraestructura hay una incertidumbre. Los campesinos estaban inseguros, se pusieron nerviosos y empezaron a movilizarse. Iban a estar mucho mejor, pero eso no podemos solo decirlo, sino que hay que hacerlo. Para ello es necesario el Canal”, añadió.

Oquist hizo una relación de los múltiples intentos desestabilizadores promovidos por los golpistas en el país, entre ellos el incendio de la Reserva Indio Maíz, en el cual alegaron tardanza del Gobierno para neutralizar la situación, en la que no existía culpabilidad gubernamental alguna.

“Se empeñaron en que el Gobierno había reaccionado despacio y no había aceptado la ayuda de Costa Rica. Pero los contingentes mandaron camiones de bomberos a la frontera. La reserva de Indio Maíz, donde se produjo el incendio, estaba a tres o cuatro días de camino”, dijo.

“El Gobierno no tenía los aviones con el material para apagar los incendios y tenía que hacer gestiones para que otros países le ayudasen con sus aviones para apagar el fuego. Pero bajo ese pretexto, en Managua ya se estaban haciendo manifestaciones contra el gobierno”, expresó.

Otro de los puntos utilizados por los golpistas para llevar a cabo su plan fue la reforma a la Ley de Seguridad Social, con la que se pretendía dar una mayor estabilidad a la seguridad social y, por ende, a los pensionados y jubilados.

“Nosotros hemos trabajado con un modelo de consenso entre el gobierno, los empresarios y los sindicatos para tratar los temas del salario mínimo, fiscales y la seguridad social. La cosa se empezó a resquebrajar cuando el sector privado no aceptó el alza de los salarios mínimos. Hay que saber que con este gobierno se han subido en un 40 por ciento. Luego está la cobertura de la Seguridad Social, que en Nicaragua incluye los medicamentos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) nos había dicho desde hace tiempo que habría que reformarlo o eso nos llevaría a la bancarrota”, apuntó el ministro.

Oquist se refirió a cómo los golpistas desde un inicio se han valido de las mentiras y la manipulación, sobre todo tras el planteamiento del Gobierno ante las reformas a la ley de Seguridad Social, lo cual produjo estallidos de violencia y las consecuentes afectaciones en la economía, la seguridad ciudadana y la tranquilidad del pueblo.

“Desde el primer día se compraron las mentiras de la guerra psicológica tratando de conducir hasta un golpe de estado. Porque se propago la noticia falsa de que había un estudiante muerto en aquella concentración. Pero no había tal estudiante muerto. Con esa falsa noticia ellos quisieron atraerse a los estudiantes, y lo lograron” señaló.

“El segundo día hubo enfrentamientos en la Universidad Politécnica (UPOLI), lo que resultó en un policía y dos manifestantes muertos. Y ahí cogió fuerza la cosa. Entonces el presidente Ortega rescindió la reforma del seguro social. Pero eso no tuvo ningún efecto, porque el objetivo para muchos sectores de derecha no era negociar la reforma, sino el golpe de estado”, manifestó.

El funcionario destacó que Nicaragua, al igual que otros países con gobiernos socialistas, es víctima de la estrategia conocida como “Golpe Suave”.

“La respuesta está en los manuales de la CIA. Ahí se explica cómo desestabilizar y derrocar gobiernos”, aseveró Oquist, quien agregó que ya lo han aplicado en varias naciones latinoamericanas.

También se refirió a la actitud de organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), los cuales en sus informes han mostrado sus claras intenciones de perjudicar al Gobierno de Nicaragua.

“Es un informe muy parcializado que solo pretende perjudicar al gobierno. A pesar de ello, el gobierno ha invitado a los forenses del CIDH a que acompañen a la Comisión de Verdad, Paz y Justicia de la Asamblea Nacional de Nicaragua con los fiscales nicaragüenses para esclarecer caso por caso y determinar si hay causas judiciales que deben derivar de ello”, manifestó.

“El Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha llegado a decir tan alegremente que la mayoría de los muertos habían sido provocados por las fuerzas gubernamentales. Pero, ¿en qué se basa? Se basa en los comunicados de ese movimiento que quiere llevar a cabo una guerra psicológica. Se basa en la mentira para culpar de todo al gobierno y sembrar el terror entre la población”, subrayó.

Asimismo, Oquist se refirió a las medidas que el Gobierno de Estados Unidos ha intentado implementar en contra del Gobierno nicaragüense.

La Nica Act ha pasado en la Cámara de Representantes, pero no ha sido aprobada por el Senado, así que no tiene efectos todavía. Ha sido patrocinada por grupos de cubano-norteamericanos que defienden la posición “cambio de régimen” en Nicaragua, comentó.

Oquist destacó que, dada la situación en Nicaragua, son muchos los retos a cumplir por parte del Gobierno y la población, entre ellos la recuperación de la imagen país, el restablecimiento de la seguridad ciudadana y el empuje económico.

“La economía se ha desplomado, y el turismo no va a volver por mucho tiempo. Nos demoró casi 10 años que la gente se recuperase del miedo de viajar a Nicaragua, por la reputación de país violento que se generó en los años 80. Los inversionistas ahora están muy firmes diciendo que se van a quedar. Después habrá que mejorar la situación del desempleo pues esta no conviene a nadie”, dijo.

ale/tgp

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