Nicaragua

Cardenal Brenes preside eucaristía a San Caralampio en Diriamba

El alto prelado impartió el sacramento de la Confirmación a un grupo de 16 jovencitos. Instó al pueblo a vivir la Cuaresma en unidad y sencillez

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Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

En saludo a San Caralampio, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, presidió este sábado una eucaristía en la ciudad de Diriamba, con la presencia de cientos de religiosos.

“San Caralampio demostró su fidelidad al Señor, un amor grande hacia la eucaristía, el sacramento de la reconciliación y sin duda, un amor a la Virgen María, fue un gran predicador», manifestó Brenes.

«Su testimonio de vida siempre debe motivarnos y ser testigos de la palabra de Dios a través de las santas escrituras, invitando a las almas al encuentro personal con Jesucristo”, refirió ante los seguidores.

Durante el acto religioso, el Cardenal impartió el sacramento de la Confirmación a un grupo de 16 jovencitos, quienes desde adquirieron un nuevo compromiso con la Santa Iglesia. “Ser un conformado es una tarea hermosa, porque hoy no se concluye un ciclo, sino que se inicia un nuevo periodo”, afirmó.

La imagen de San Caralampio se unió a la de San Sebastián y San Gregorio, encuentro que simbólicamente refleja la unidad de la Iglesia Católica y la fortaleza en la fe. “Significa la unidad y hoy nos unimos alrededor de las fiestas de San Caralampio. Hoy sentimos la presencia de Dios y la presencia de las parroquias hermanas, lo que motiva a vivir en comunidad, fraternidad”, apuntó.

Asimismo, instó al pueblo a vivir la Cuaresma en unidad y sencillez. “Estamos a pocos días del inicio de la Cuaresma, tiempo hermoso que iniciaremos con la imposición de las cenizas sobre nuestras frentes, indicándonos el signo de nuestra humildad, sencillez y fragilidad, somos polvo y en polvo nos convertiremos. Nuestra sencillez y humildad es parte de reconocer la grandeza de nuestro buen Dios”, destacó.

Señaló que la Cuaresma es un tiempo en el que debe predominar la humildad y la sencillez en cada uno de los seres humanos. “El Papa nos invita a vivir el día 23 de febrero un día de ayuno y oración por la paz y sobre todo por la desaparición de la violencia, la cual está dándose en muchos países, así pues, yo quisiera invitar a la feligresía a unirse a nuestra intención y entre todos podamos construir una paz y reconciliación”, subrayó el alto prelado.

ale/jos

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