Nicaragua

Condecora Nicaragua al Nuncio Apostólico Fortunatus Nwachukwu

El representante diplomático de la Santa Sede en nuestro país recibió la Orden José de Marcoleta

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Nicaragua condecora al Nuncio Apostólico Fortunatus Nwachukwu con la orden José de Marcoleta |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Denis Moncada Colindres, Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, entregó la Orden José de Marcoleta en grado de Gran Cruz, al Nuncio Apostólico Monseñor Fortunatus Nwachukwu, por su labor humanística, de gran relevancia, en favor del fortaleciendo de las relaciones entre la Santa Sede y nuestro país.

Las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y la Santa Sede se establecieron en el temprano año de 1908. Monseñor Fortunatus es el decimonoveno representante diplomático del Vaticano en el país.

«Ha incidido positivamente en el fortalecimiento de las relaciones históricas de la Santa Sede con Nicaragua», destacó el Canciller Moncada.

Valoró que Monseñor Fortunatus Nwachukwu desarrrolló su misión con humildad, diligencia, solidaridad y sencillez, al tiempo que combinó humildemente su misión diplomática y pastoral con la trasmisión del mensaje de Su Santidad el Papa Francisco sobre la importancia de  superar la pobreza, fortalecer la paz, la solidaridad y la cohesión social, la prosperidad de nuestros pueblos, que es coincidente con las políticas que impulsa el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

Por su parte, Monseñor Fortunatus Nwachukwu, agradeció al Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega y a la Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, por concederle la  condecoración.

“No tengo ninguna duda de que en este gesto ustedes no han mirado solamente a este pobre servidor sino más allá, a aquel a quien yo tengo el honor de representar en este país, al Santo Papa Francisco», indicó.

«Mi Misión en Nicaragua empezó como un puente entre dos pontificados; el pontificado del Papa Benedicto XVI y el pontificado del Papa Francisco, toda mi misión durante estos años ha tratado de seguir ese impulso de ser puente y de hacer puentes”, aseguró.

El representante diplomático de la Santa Sede en nuestro país manifestó que durante su misión buscó fortalecer los puentes entre el Santo Padre y la iglesia en Nicaragua, la feligresía, entre el Santo Padre, el Gobierno y el pueblo nicaragüense.

«El interés de mi gobierno toca y se fija en el bien común, se fija en la dignidad de la persona humana y sobretodo en la salvación del alma de toda persona humana, por eso me he esforzado en llegar a todas las regiones del país, con la intención siempre de transmitir el abrazo y el mensaje del evangelio», subrayó el Nuncio Apostólico.

Destacó que durante sus viajes por el país disfrutó la buena acogida y hospitalidad del pueblo nicaragüense. «He visto un pueblo que no se deja atar por el pasado difícil vivido en la historia reciente», expresó.

Por su parte, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, valoró que el Nuncio Apostólico como embajador del Estado de la Santa Sede ha hecho un papel muy importante durante los cinco años de su intensa labor pastoral, en cuanto a la comunicación con sus hermanos obispos.

No fue un Nuncio que se quedó sentado, ha viajado por las costas atlántica y del Pacífico nicaragüense, lo que le permite llevarse una experiencia muy hermosa y un conocimiento grande de nuestro país, expresó.






ale/ana

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