Nicaragua

Padre Miguel, sembrador de esperanza y vida, afirmó Daniel

Se refirió igualmente al sacerdote como multiplicador del ideal y del principio cristiano de la justicia

Padre Miguel, sembrador de esperanza y vida, afirmó Daniel
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LA VOZ DEL SANDINISMO |

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, resaltó la trayectoria del Canciller de la Dignidad Nacional, Padre Miguel D’Escoto como defensor de la dignidad de los pueblos de nuestra América y de los pueblos del mundo, durante el acto solemne que se celebró en la Cancillería de la República.

Destacó que el Padre Miguel fue un sembrador de vida, que siempre estuvo al lado de las familias más humildes, más pobres, como parte de su práctica del Evangelio.

“Aquí en Nicaragua también, en momentos de dolor de tragedia, cuando el terremoto sacudió a Nicaragua, ahí estuvo Miguel, inmediatamente, sembrando la esperanza y por tanto, vida”, enfatizó.

Se refirió igualmente al sacerdote como multiplicador del ideal y del principio cristiano de la justicia, tanto en Estados Unidos, como viajando por las regiones empobrecidas de diferentes continentes, incluyendo el africano.

Este periplo por distintas regiones del mundo permitió que el Padre Miguel se vinculara con el pensamiento de los líderes de países en vías de desarrollo y de naciones desarrolladas, así como con las comunidades de hombres y mujeres que en el mundo luchaban por su libertad; al tiempo que esas personalidades se encontraron con el pensamiento del padre nicaragüense, afirmó el Presidente Daniel.

Destacó que toda la riqueza cultural que venía cultivando la entregó de lleno a la lucha del Frente Sandinista, lo cual contribuyó a que nuestro país se vinculara aún más con todos esos pueblos, y para que pudiese continuar la lucha en mejores condiciones frente a las agresiones que sufría.

El Comandante Daniel resaltó la labor de promotor cultural del Padre Miguel, quien se mantuvo acompañando a los artesanos, pintores, artistas, desde una posición de amor al arte y a la cultura nicaragüense.

“Le reconocemos ese esfuerzo y ese compromiso, sobre todo los artistas y artesanos de nuestro país. Ahí siempre con ellos, en un acompañamiento total, en un compromiso total”, enfatizó.

Luego de retomar la dirección del país en el 2007 el Gobierno Sandinista promovió la candidatura de Miguel para presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, indicó Daniel.

Inmediatamente vino el respaldo de todos los países en vías de desarrollo porque conocían muy bien sus ideas, principios, su práctica. El Movimiento de Países No Alineados le dio inmediatamente todo su respaldo y con ello América Latina y el Caribe, resaltó.

Señaló que el Padre Miguel dio la batalla en Naciones Unidas, donde hoy más que nunca está claro que hace falta una refundación para transformarla, en un nuevo contexto, en un nuevo tipo de organización, donde todos los países tengamos iguales deberes e iguales derechos, donde se asegure la paz que tanto demandan los pueblos del mundo.

Él levantó esa bandera con una gran fuerza, gran convicción. Su testimonio está escrito, sus ideas y sus propuestas están escritas, acompasadas por su práctica, manifestó Daniel.

Estuvo convencido hasta el último momento que esa batalla hay que seguir librándola, es una preocupación que está presente en la ONU. Cada día hay más países que se suman al cuestionamiento de la estructura de las Naciones Unidas. “Llegará el día que esta iniciativa de Miguel, ese sueño, se haga realidad”, aseguró.

¡Cuánto momentos en la historia de nuestro planeta por la justicia, por la libertad, con Miguel!, enfatizó el Comandante Daniel al referirse a la posición que asumía siempre el Canciller de la Dignidad Nacional.

Durante su intervención el Presidente Daniel subrayó la participación del Padre Miguel en la victoria sin precedentes de Nicaragua en el campo internacional tras el triunfo de 1979 y las agresiones perpetradas por Estados Unidos contra el pueblo nicaragüense, a partir del asesinato de médicos, maestros, constructores.

En este sentido, refirió que cuando estaba esa guerra terrible financiada, entrenada por gobernantes norteamericanos que no dudaron en recurrir al narcotráfico para garantizar los fondos a las operaciones terroristas, Miguel empezó a plantear que llevásemos a los Estados Unidos a la Corte Internacional de Justicia de la Haya. Yo lo escuchaba con mucha atención, algunos compañeros que hoy están ausentes de la lucha eran pesimistas y decían que eso no tenía sentido, que era locura de Miguel, y yo le dije vamos adelante y fuimos a dar la batalla a la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

Enfatizó que incluso gobiernos amigos se mostraron escépticos con razón, pues era muy difícil ganar la batalla jurídico legal a Estados Unidos en la Haya; y menos un paisito como nosotros, bananero como nos califica el imperio, que estaba luchando por su dignidad, su paz, por terminar el derramamiento de sangre.

Resaltó que al dictarse la sentencia, por primera vez en la historia fue condenada una potencia, la mayor del planeta, por actos de terrorismo contra Nicaragua.

Ahí está la sentencia que está viva. Si entonces Estados Unidos le debía a Nicaragua más de 17 mil millones de dólares por daños a Nicaragua, eso se ha sextuplicado. La sentencia está viva, ratificó.

Insistió que los fondos que Estados Unidos ha colocado en nuestro país a través de organismos, a través de lo que llaman cooperación o ayuda, no lo es. Lo tenemos que ir colocando en una cuenta como parte de la deuda que Estados Unidos tiene con Nicaragua. Nos es asunto de capricho sino de justicia, sino de respeto al derecho internacional, a las Naciones Unidas.

Miguel estaba convencido que esta batalla hay que seguirla librando, aseguró Daniel.

“Esa es la mayor victoria que en el campo internacional Nicaragua alcanzó en ese momento. El hombre que dio lugar a esa iniciativa, a esa idea, está aquí con nosotros, con su fuerza, con su moral, con sus convicciones, con su firmeza. Él fue el que presentó la propuesta cuando otros pensaban que era una acción totalmente descabellada”, resaltó.

Daniel afirmó que el Padre Miguel nos seguirá acompañando, porque sus ideas, su luz no se apaga con este tránsito. Nos deja físicamente, pero nos acompaña y seguirá acompañándonos en la batalla que seguiremos por la justicia, por la paz, por nuestro pueblo, señaló.

A Miguel le decimos, aquí estamos, aquí está toda Nicaragua, aquí está todo este pueblo comprometido, en la lucha por sus ideales, por sus convicciones profundamente cristianas, por eso de forma segura hemos plasmado en nuestra Constitución esos principios, cristianos, socialistas y solidarios, que nos han permitido luchar por la paz en nuestro país, declaró.

Al referirse al impacto del legado del Canciller de la Dignidad Nacional en las nuevas generaciones afirmó: “Estamos seguros que esta juventud está apropiada del pensamiento, de las convicciones y la firmeza de nuestro querido hermano Canciller de la Dignidad y de la Paz, Miguel D’Escoto”.

Antes de concluir sus palabras el Presidente Daniel despidió al Padre Miguel D’Escoto, con la frase emblemática del Che Guevara: “Hasta siempre Padre Miguel, hasta siempre”.

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega

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El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega

 

 

ale/ana

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