Nicaragua

Padre Miguel D’Escoto: “El amor es lo que más se necesita en este mundo”

Estaba convencido que en el mundo debía haber una transformación de las relaciones políticas en beneficio de la vida y el ser humano

Padre Miguel D’Escoto
Padre Miguel D’Escoto |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El Padre Miguel D’Escoto dejó tras su partida este 8 de junio un mensaje de amor, vida, reconciliación y unidad, porque consideraba que “el amor es lo que más se necesita en este mundo (…) Si no aceptamos esta importante verdad y no cambiamos nuestras formas de actuar, entonces no habrá salvación”. Estas palabras las pronunció con motivo de su elección para presidir la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

El Canciller de la Dignidad Nacional, título merecido por su trayectoria diplomática intachable y por su amor a Nicaragua, fue galardonado con la Orden Augusto C. Sandino y la Orden Carlos Fonseca Amador.

Al recordar su intervención en la ONU, luego de ser elegido como su presidente, resaltan sus palabras: “Han elegido a un cura. Y espero que nadie se ofenda si digo que el amor es lo que más se necesita en este mundo. Y que el egoísmo es lo que nos ha metido en el atolladero terrible en el que el mundo se hunde, casi irreversiblemente, a menos que algo grande ocurra”.

El Padre Miguel estaba convencido que en el mundo debía haber una transformación de las relaciones políticas en beneficio de la vida y el ser humano, donde cobraran mayor importancia temas como la paz, la seguridad, el desarrollo, la lucha contra el hambre y la pobreza.

Desde una convicción profunda dedicó su existencia a trabajar en favor de la población más vulnerable en el mundo.

“Uno de los primeros principios del reino de Dios en la Tierra, proclamado por Jesús y repetido por Pablo en sus siete cartas, es el de la igualdad. Para Jesús y por lo tanto para sus seguidores, no existe persona de primera clase, de segunda clase o tercera clase, todos somos absolutamente iguales, no hay unos que valgamos más que otros”, expresó en una ocasión.

Entre sus preocupaciones siempre estuvo el padecimiento de millones de seres humanos que en el mundo sufrían hambre y pobreza, mientras las grandes potencias dedicaban sumas enormes de dinero en armas, guerras, lujos, “cosas totalmente superfluas e innecesarias”.

Se sumó a la defensa de la Revolución Sandinista, de la independencia de Puerto Rico, de la libertad de los Cinco Héroes cubanos. Asimismo demandó la refundación de la ONU, condenó el imperialismo norteamericano y sus guerras, y promovió constantemente el respeto por la naturaleza.

“El mundo ha llegado a un momento en que no tenemos alternativa, o nos amamos los unos a los otros o nos morimos todos; o nos tratamos como hermanos y hermanas o presenciaremos el principio del fin de nuestra especie humana. Pero si optamos por entrar en la lógica de la solidaridad, reconociéndonos como hermanos y hermanas, estaremos abriendo nuevos horizontes de vida y esperanza para todos”, subrayó en una oportunidad.

El Padre Miguel D’Escoto siempre sirvió al pueblo nicaragüense, en coherencia con este sentir apoyó a la Revolución Sandinista desde sus inicios, a pesar de la orden del Vaticano, que por 30 años lo mantuvo impedido de celebrar misas.

Durante la década del 80 Roma le pidió al sacerdote nicaragüense abandonar el Gobierno Sandinista, algo que rechazó, por considerar que «sería traicionar a la Revolución Popular Sandinista, a nuestros Héroes y Mártires, a Daniel, a todos los compañeros y compañeras que estábamos en la lucha».

La Revolución Sandinista, liderada por el Comandante Daniel Ortega, siempre fue la “única manera que yo en lo personal, he encontrado para mantener mi entrega total e inclaudicable fidelidad al Padre Celestial y a mi Señor Jesús (…) Gracias a Dios que Nicaragua tiene un Daniel Ortega. Fiel y leal a los principios del Sandinismo, el más firme y más responsable de que se haya mantenido el Sandinismo”, subrayó convencido en una ocasión.

ale/ana

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