Nicaragua

Historia de joven emprendedor nicaragüense en Forbes

La prestigiosa revista mexicana dedicó un reportaje a Eduardo Báez, quien creó exitosamente la marca Elotes Locos

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LA VOZ DEL SANDINISMO |

Con su marca Elotes Locos, el joven nicaragüense Eduardo Báez, se ha convertido en un emprendedor exitoso.

Tal es así que la prestigiosa revista mexicana Forbes destaca historia del esteliano graduado de la carrera de Ingeniería Agropecuaria.

Hace tres años decidió crear su propio negocio con un presupuesto de tres mil dólares para importar semillas de maíz dulce y sembrarlas en dos manzanas de su familia.

Fue un inicio duro porque arrancaba con un cultivo que no tenía semilla en el país, tampoco tenía tierras para sembrar, afirmó a la publicación.

Rememoró que para comercializar su producto buscó etiqueta, registro sanitario e hizo todo para entrar a Walmart.

Una vez adentro las ventas no eran las esperadas y además tenía otra desventaja, que ese tipo de maíz es muy perecedero, sino se consume en tres días se seca, se deshidrata, su azúcar empieza a hacerse almidón. Con esto vi la necesidad de comercializarlo de otra manera: procesado y con ingredientes que fueran ricos al paladar como el queso y la mayonesa, limón o chile, señaló.

Aseguró que la comercialización del producto cocido, asado y desgranado, recubierto de mayonesa, queso, chile o limón fue un boom que lo llevó a vender de 500 elotes en su primera semana a 20,000 elotes semanales en la actualidad.

En estos momentos Báez tiene sucursales en Estelí, León Granada y Managua, garantizando empleos a 50 personas.

Por ahora mi visión es posicionarme en todo el país, luego pensamos en introducir nuevos productos para darle otras propuestas a la gente, indicó.

En otras entrevistas, el joven de 24 años de edad ha asegurado que el mayor secreto de su éxito está en el hecho de ofrecer a los clientes un producto novedoso y diferente pues en Nicaragua se consumía el elote, pero no dulce.

Es diferente al maíz tradicional, su clasificación es distinta, tiene mejor contextura y sabor, valoró.

Aquí la idea ha sido ofrecer el producto con una mezcla de sabores. Los clientes también pueden experimentar, es decir, si quieren ponerle un queso parmesano, que se lo pongan; o quesillo a su güirila, que se lo pongan, insistió.

Si le llamó la atención estas combinaciones, podés degustarlas en el parque central de Estelí, en el Puerto Salvador Allende y en Carretera Masaya, entre otros lugares.
mem/ele

 

 

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