Nicaragua

Descubren en revista finlandesa de 1845 artículo sobre Nicaragua

La publicación Land och Folk (Países y gentes) publicó el texto “Ascendiendo a un volcán en Nicaragua” a lo largo de cuatro páginas

Una de las páginas del texto “Ascendiendo a un volcán en Nicaragua" publicado en Land och Folk (Países y gentes)
Una de las páginas del texto “Ascendiendo a un volcán en Nicaragua" publicado en Land och Folk (Países y gentes) |

Redacción Central |

Desde antes del siglo XIX los volcanes de Nicaragua y sus bellezas naturales provocaron  el interés de exploradores, naturistas y científicos de todo el mundo. Prueba de ello es el hallazgo realizado por Ricardo Alvarado, embajador de Nicaragua en Finlandia, en una tienda de libros antiguos: una revista donde se publicó una crónica sobre Nicaragua en 1875.

Aunque en la publicación que se llamaba Land och Folk (Países y gentes) no consta el autor del texto, sí se logra leer el título del artículo “Uppftigning på en un vulkan i Nicaragua” (Ascendiendo a un volcán en Nicaragua) de cuatro páginas.

La revista, que al parecer salió a la luz en junio de 1875 en Estocolmo, consta de 64 páginas. En el número donde se hace referencia a nuestro país también aparecen los escritos sobre África del francés Paul Belloni du Chaillu, sobre la provincia sueca de Halland del también sueco Herman Hofberg, sobre España del alemán M. Willkomm, sobre Japón del austríaco Reinhold Werner, y sobre la vida animal en el desierto de un narrador de apellido Steinfardt.

El artículo publicado en Land och Folk se refiere a la ascensión de un nuevo volcán durante distintos periodos de 1859, al tiempo que las pruebas indican que se refería al Cerro Negro.

De acuerdo con la traducción realizada por Aila Blomster un fragmento del texto dice: “Para un viajero europeo que llega a la Costa Atlántica de América Central, no puede evitarse el sentirse traicionado por tantas cosas de las que se había tenido otra idea. La calidad de la tierra y toda la apariencia es diferente geológicamente a lo que uno está acostumbrado a ver en su país de origen”.

Más adelante se indica que: “El 11 de abril de 1859 los habitantes de la ciudad de León escucharon unos retumbos que parecían proceder del Momotombo. El 13 de abril se abrió un cráter cerca del extinto volcán Las Pilas. El 22 de abril, temprano por la mañana, fui con un amigo a mirar de cerca la montaña que vomitaba fuego. Escalamos el volcán, pasando sobre la lava, hasta la cumbre, desde donde podíamos ver el cráter. Este nos parecía como un enorme caldero. La cima tiene unos 200 pies de altura y el diámetro de la base es de unos de 800 pies. La ceremonia del bautizo del volcán, de la que esperábamos ser testigos, se pospuso indefinidamente. El bautizo de un volcán es una tradición antigua en América Central. El Momotombo es la única cumbre a la que no se logró administrar este sacramento. Desde mi partida de América Central, solamente he escuchado hablar de una erupción del joven volcán, la que ocurrió después de una fuerte lluvia”.

Ante la imposibilidad de conocer la autoría del trabajo periodístico se infiere que pudiera ser un escritor sueco o finlandés que pudo enriquecer su texto con fragmentos de la narración realizada en 1850 por el diplomático norteamericano Ephraim George Squier (Encargado de Negocios de EE.UU. para América Central, 1849), quien presenció el nacimiento del volcán Cerro Negro.

De igual manera nuestros volcanes lograron entrar al mundo de la poesía de la mano de escritores como Rubén Darío y Víctor Hugo, quienes se inspiraron en el coloso Momotombo.

Otras de las figuras que recorrieron nuestro país atraído por los volcanes fueron el  fraile inglés Thomas Gage, en el siglo XVII, el austríaco Emanuel Ritter von Friedrichsthal, quien ascendió en 1837 a los volcanes Maderas y Concepción, el científico sueco Carl Bovallius, que escribió “Viaje por Centroamérica, 1881-1883” y el botánico danés Anders Sandøe Ørsted, que recorrió las tierras nicaragüenses entre 1846 y 1848.
mem/ana

también te puede interesar