Nicaragua

Presidente-Comandante Daniel y Compañera Rosario celebran los 90 Años de Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo (02/02/2016) (Texto íntegro)

¡Son ya 90 Años, al Servicio de la Paz, al Servicio de la Paz y la Reconciliación!, expresó el Comandante Daniel

Redacción Central |

Palabras de Daniel

Buenas tardes, Su Eminencia… ¡Felicidades!

Palabras de Rosario

¡Muchas felicidades!

Palabras de Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo

Gracias, Señor Presidente. Compañera Rosario ¿cómo está?

Palabras de Rosario

Contenta de estarle saludando, y pidiendo sus Bendiciones a Usted, después de semejante Vida… Semejante Vida!

Palabras de Daniel

¡Son ya 90 Años, al Servicio de la Paz, al Servicio de la Paz y la Reconciliación! Y si estamos trabajando, como estamos trabajando en Nicaragua, es gracias a Usted, Eminencia.

Palabras de Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo

¿Cómo ha estado, Señor Presidente? ¿Con mucho trabajo?

Palabras de Daniel

Sí, con bastante trabajo; ahora con esta otra Epidemia del Zika.

Palabras de Rosario

El Comandante Daniel esta tarde entregó en la Asamblea Nacional este Decreto que le nombra a Usted, con toda la Estimación del Pueblo nicaragüense, representado en la Presidencia de la República… aquí el Pueblo es Presidente, le nombra a Usted, Prócer de la Reconciliación y de la Paz de Nicaragua.

Y para nosotr@s es un Honor, un Orgullo, poder dar lectura a este texto que le acredita a Usted… no es el texto el que lo acredita, es su Vida, es su Vida, y todo lo que le debemos cada un@ de nosotr@s, Pueblo nicaragüense, Familias nicaragüenses, por todo lo que Usted ha contribuido a la Paz y a esta Tranquilidad que hoy disfrutamos en nuestra Nicaragua, Bendita, Linda, Siempre Libre!

“DECRETO No. 04-2016

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra

CONSIDERANDO UNICO

Que Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, desde el comienzo de su Ministerio Episcopal como Obispo Auxiliar de Matagalpa, mostró su Espíritu de Buen Pastor que conoce a sus Fieles, les instruye y va en busca del extraviado o del que necesita ser sanado del Alma, curado de la Salud Corporal y satisfacer el Pan Material, siendo el Buen Samaritano y cumpliendo con las Obras de Misericordia.

Que por sus Méritos Pastorales, Doctrinales y de Fiel Sucesor del Colegio Apostólico, fue promovido como Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua en la cual mantuvo su Vocación de Servicio a tiempo y destiempo, y aún en circunstancias adversas prodigó alivio y aliento como la madrugada del Terremoto que destruyó la Ciudad de Managua el 23 de Diciembre de 1972.

Que dotado de Energía Moral gigante y de un Valor Cívico innegable, le hemos visto levantar su mano para bendecir y exhortar siempre al Diálogo, al Perdón y a la Reconciliación como medio de alcanzar la Paz.

Como Pastor y Ciudadano nicaragüense, Su Eminencia Reverendísima el Cardenal Miguel, siempre ha demostrado Amor por su Patria Nicaragua, siempre se ha entregado al servicio de las Causas de las Grandes Mayorías, y a la Lucha por los más Pobres.

Que, en consecuencia, es deber de los Pueblos reconocer el Valor y la Gloria de sus Hijos que han ofrendado y gastado su Vida para encontrar la Reconciliación y la Paz de la cual goza hoy el Pueblo de Nicaragua.

En uso de las facultades que le confiere la Constitución Política

HA DICTADO

El siguiente:

DECRETO POR EL QUE SE NOMBRA A SU EMINENCIA REVERENDÍSIMA CARDENAL MIGUEL OBANDO Y BRAVO “PRÓCER NACIONAL DE LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN”

Artículo 1. Nómbrese a su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo “Prócer Nacional de la Paz y la Reconciliación”, como un Deber de los Pueblos de reconocer el Valor y la Gloria de sus Hijos que han ofrendado y gastado su Vida para encontrar la Reconciliación y la Paz de la cual goza hoy el Pueblo de Nicaragua.

Artículo 2. El presente Decreto entrará en vigencia a partir de su publicación. Publíquese en La Gaceta, Diario Oficial.

Dado en la Ciudad de Managua, Casa de Gobierno, República de Nicaragua, el día dos de Febrero del año dos mil dieciséis, en el 90 Aniversario Natal de Su Eminencia Reverendísima.

Daniel Ortega Saavedra
Presidente de la República de Nicaragua”

Muchísimas gracias, Su Eminencia.

Palabras de Daniel

Este es un Proyecto de Ley, este es un Proyecto de Ley que fue presentado hoy por la tarde, a las 3:50 de la tarde, ante la Asamblea Nacional. A las 3:55 minutos lo recibió la Asamblea Nacional, se le entregó ahí a la Compañera Alba Palacios, y lo hizo llegar a la Secretaría de la Presidencia.

Aquí va una Nota de parte mía, dirigida al Compañero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional, para que la Asamblea Nacional en su momento apruebe esta Ley… ¡esta es una Ley! Y luego viene la Exposición de Motivos que se la dirigimos al Compañero René Núñez Téllez como Presidente de la Asamblea Nacional, que es la que ha leído la Compañera Rosario. Toda la fundamentación.

Y luego, al final lo que va a salir en la Asamblea Nacional en su momento, es decir, dentro unos 10 días, 12 días, el tiempo que se toma la Asamblea para sesionar y aprobar, estamos seguros que van a aprobar de manera unánime este Proyecto de Ley, donde dice: la Asamblea Nacional de la República de Nicaragua ha dictado la Ley número tal, Ley que declara Prócer Nacional de la Paz y la Reconciliación a Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Luego, al ser dictada esta Ley, aprobada por la Asamblea Nacional, vendrá firmada por el Compañero René Núñez Téllez en su momento, vendrá firmada por la Compañera Alba Palacios y, luego el Presidente de la República que hace pública la Ley ya aprobada, y la manda a publicar.

Así es que, Eminencia, aquí le entregamos este Reconocimiento; este es un Reconocimiento Moral de la deuda que tiene el Pueblo nicaragüense… ¡tod@s l@s nicaragüenses tenemos una deuda con Su Eminencia el Cardenal! Porque, gracias a su Iniciativa, a su Decisión, a su Generosidad, bueno, esto le ha significado salvar miles de Vidas de nicaragüenses.

Yo recuerdo aquellos momentos, ya al final de la Lucha Revolucionaria en el 79, cuando fue determinante Su Eminencia mediando entre el Frente Sandinista y la Guardia Nacional, ¿para qué? Para que se rindieran y no hubiese más muertos. Y luego, promoviendo y ayudando a que nos reconciliáramos, y que después pusiésemos en libertad a centenares, a miles de prisioneros entonces, que habían sido Miembros de la Guardia Nacional; otros, Oficiales de la Guardia Nacional, que fueron siendo liberados en diferentes Indultos, diferentes Amnistías, a lo largo de los años.

Y, como bien se recuerda aquí en este Proyecto de Ley, su acompañamiento al Pueblo nicaragüense en aquellos días amargos del Terremoto de Managua. Allí, en medio de los escombros, Usted, Eminencia, recorriendo las calles.

Luego su mediación en momentos de enorme tensión para el País cuando la liberación de prisioneros, mientras el Frente Sandinista tomaba, ocupaba lugares donde se encontraban a estos Funcionarios del Gobierno y, él lograba llevar todos estos Acuerdos a feliz término.

Recordamos también, no se puede olvidar, su acompañamiento al Pueblo de Nicaragua en la Plaza de la Revolución, aquel 20 de Julio. El 20 de Julio del Año 1979 ahí estaba Su Eminencia el Cardenal en el Palacio Nacional, acompañando al Pueblo nicaragüense.

Luego, como Presidente de la Comisión de Reconciliación y Paz, que fue determinante para ponerle fin a la guerra en este País. Y, ha continuado acompañando al Pueblo nicaragüense.

Y él ha recibido… bueno, si Cristo recibió escupitajos, si Cristo recibió pedradas y latigazos, a él le ha tocado recibir de los mismos que han sido beneficiados con las Iniciativas de Su Eminencia. Pero bueno, entendemos que esa es su labor, su noble labor como Pastor de tod@s l@s nicaragüenses. Se lo agradecemos, Su Eminencia, en nombre de todo nuestro Pueblo.

Palabras de Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo

Gracias, Señor Presidente; gracias, doña Rosario; les agradezco las muestras de fineza que Ustedes tienen.

Cuando Arquímedes decía: “Dadme un punto de apoyo y moveré la Tierra”. Si hemos podido hacer algo ha sido también porque Ustedes nos han apoyado en momentos difíciles. Que el Señor los bendiga, y que sigan trabajando con ese entusiasmo que les caracteriza.

Palabras de Daniel

Gracias, Eminencia.

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