Nicaragua

Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió suspender ejecución de Abán Tercero

Según el órgano, el nicaragüense careció de la protección debida a sus derechos fundamentales, porque era menor de edad cuando ocurrieron los hechos

Redacción Central |

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó el miércoles a Estados Unidos suspender la ejecución del nicaragüense Bernardo Abán Tercero, prevista para el miércoles 26 de agosto en el estado de Texas.

Abán Tercero fue sentenciado a pena de muerte en el 2000 por un jurado de Texas tras ser encontrado culpable de asesinar al estadounidense Robert Berger en 1997 durante el asalto a mano armada de una lavandería perpetrado junto con un amigo.

La CIDH otorgó en abril de 2013 medidas cautelares para proteger la vida e integridad personal de Abán Tercero, que cuando cometió el crimen tenía 17 años.

Tras analizar el caso, la CIDH concluyó que Estados Unidos violó los derechos fundamentales del condenado.

Según la Comisión, Estados Unidos no respetó su obligación de informar a Abán Tercero de su derecho a la notificación y asistencia consulares prevista en el artículo 36,1 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.

Ese desconocimiento “privó” al entonces acusado de un proceso penal en concordancia con los estándares mínimos de debido proceso y juicio justo requeridos bajo la Declaración Americana.

En un comunicado, la CIDH recordó que el derecho a la notificación y a contactar a un funcionario consular son garantías del debido proceso aplicables en el procesamiento de personas extranjeras.

También señaló que Estados Unidos está sujeto a las obligaciones internacionales derivadas de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde su incorporación en 1951.

En consecuencia, instó a Estados Unidos, y en particular al estado de Texas, a respetar plenamente sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y a suspender su ejecución.

El presidente de Nicaragua, compañero Daniel Ortega, y el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, pidieron clemencia al mandatario estadounidense Barack Obama, pero este nada puede hacer, ya que se trata de un caso estatal y no federal.

La decisión está en manos del gobernador de Texas, Greg Abbott, quien es partidario de la pena de muerte.

también te puede interesar