Nicaragua

Nicaragua: países desarrollados deben destinar más recursos contra el cambio climático

Durante la consulta informal ministerial preparatoria para la Conferencia de Naciones Unidas Sobre Cambio Climático, nuestro país propuso que las naciones desarrolladas destinen el 0,5 por ciento de su PIB para este esfuerzo

Paul Oquist
Paul Oquist | Radio La Primerísima

Redacción Central |

El financiamiento de las políticas para el combate al cambio climático debería disponer del 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto de los países desarrollados, propuso este martes Nicaragua en París.

El escenario fue la consulta informal ministerial preparatoria para la Conferencia de Naciones Unidas Sobre Cambio Climático, o Conferencia de las Partes (COP-21), donde participó el Ministro-Secretario Privado para Políticas Nacionales de la Presidencia de la República, Paul Oquist.

La propuesta nicaragüense, explicó Oquist, consiste en aplicar el mismo consenso internacional que existe para el desarrollo sostenible, el cual establece un aporte del 0,5 por ciento del PIB de los países desarrollados.

No obstante, advirtió en su intervención en París sobre la falta de compromiso de las naciones desarrolladas para cumplir sus compromisos financieros, situación que hace cuestionar la viabilidad del consenso establecido en este sentido.

Al mismo tiempo, Oquist llamó a las naciones a asumir y cumplir con la transferencia de tecnología y los medios de implementación para que países vulnerables, como Nicaragua, pueda destinar fondos a proyectos de adaptación.

A la reunión, presidida por el Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, asistieron unos 60 jefes de delegaciones con rango de ministros.

Los temas discutidos principalmente fueron diferenciación y ambición. Según Oquist, la mayoría de los países coincidieron en la necesidad de lograr un acuerdo que sea ambicioso, transparente y diferenciado, “en el que todos asumen un compromiso para poder reducir la emisión de gases invernaderos y evitar que el calentamiento global pudiera superar los dos grados Celsius”.

“Durante la consulta los países desarrollados reconocieron que el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas con las capacidades respectivas sigue vigente, también manifestaron que era necesario que los países en desarrollo asumieran responsabilidades como las Intenciones sobre las Contribuciones Nacionales”, explicó Oquist.

Señaló que países del G77, entre los que destacan Egipto, Bangladesh, India, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, «resaltaron que estas negociaciones deben ser guiadas por el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas”.

Sobre el tema de la diferenciación, países como Arabia Saudita, Nicaragua, China y Brasil concluyeron que la diferenciación parte de la responsabilidad histórica y que el principio de Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas sigue siendo la piedra angular de las negociaciones del Cambio Climático.

Sin embargo, países desarrollados como Japón, Estados Unidos y Canadá, expresaron que ellos reconocen el mencionado principio, pero en cuanto al aspecto de las finanzas, existen compromisos que todos deben asumir por igual en cuanto a las rendiciones de cuentas, transparencia y revisión y seguimiento de sus compromisos.

En el tema de ambición todos los países coincidieron en que la transparencia y la rendición de cuentas, serán las garantías para tener éxito en la próxima COP-21. Empero, trascendió que para evitar el calentamiento global las naciones deben concentrarse en la mitigación, la adaptación y los medios de implementación.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático fue adoptada durante la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992. Entró en vigor el 21 de marzo de 1994 y ha sido ratificada por 196 Estados, que constituyen las “Partes”.

Esta Convención Marco es una convención universal de principios que reconoce la existencia de un cambio climático debido a la actividad humana y atribuye a los países industrializados la responsabilidad principal para luchar contra este fenómeno. La reunión se celebrará entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre próximo y se espera desembocar en un nuevo acuerdo internacional sobre el clima aplicable a todos los países, con el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados Celsius.

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