Nicaragua

Valoran en Canadá riquezas de León

Un reportaje publicado por el periódico canadiense The Globe and Mail destaca las maravillas y secretos que esconde la ciudad nicaragüense

Nicaragua Linda
Nicaragua Linda |

Redacción Central |

La agradable experiencia vivida durante una visita a la ciudad de León, en Nicaragua, dejó tan bien impresionado a un periodista canadiense que en un reportaje sobre su viaje da a conocer tanto la belleza material como individual de esa urbe, donde los turistas además de disfrutar la estancia obtendrán conocimientos que enriquecerán su cultura.

Un reportaje especial escrito por el periodista Paul Gallant para el medio informativo canadiense The Globe and Mail destaca las maravillas y secretos que esconde la ciudad nicaragüense de León.

Durante el recorrido, el fotorreportero aprecia la sólida y agradable construcción de la ciudad en la que destaca la arquitectura española evidente en catedrales y viviendas.

En ese paisaje arquitectónico llama la atención la presencia humana de estudiantes universitarios locales, extranjeros, mochileros, artistas y sobre todo el buen trato que el pueblo nica tiene hacia los extranjeros, afirma Gallant.

El reportaje está animado por su contacto con los pobladores, entre ellos, un taxista quien le habló de la belleza y participación social de la mujer, así como que no saldría de León sin una enamorada.

Otro aspecto que llamó la atención del periodista fue la animada interacción que se establece con los leoneses, quienes acostumbran a sentarse en las afueras de sus casas a platicar, por lo que un paseo por sus largas cuadras promueve buenas amistades.

En su estancia en la ciudad también visitó el Museo de la Revolución, donde conoció a un hombre que con orgullo le contó la dura época de la dictadura somocista y su participación en el combate para derrotarlos.

Según el periodista Paul Gallant, este furor revolucionario y las ganas con lo que el militar le contaba la historia le gustó más que lo leído en cualquier otro libro o documento.

Después de esos contactos arquitectónicos, populares e históricos se entregó al disfrute de los paisajes y las playas de León, entre ellas Las Peñitas, así como el buen servicio y calidad de hoteles y restaurantes, donde halló la razón de la cantidad de extranjeros que visitan la ciudad, en todas las épocas del año.

La valoración de este importante destino turístico no hubiera sido completa sin un acercamiento a la gastronomía, de la que pudo saborear entre muchas ofertas, un suculento gallopinto con carne asada.

también te puede interesar