Nicaragua

Jóvenes de El Crucero se suman a programas educativos

Las oportunidades que ofrecen la Escuela de Oficio y la Secundaria Rural son protagonizadas por la juventud de este municipio de Managua

Jóvenes estudiantes
Jóvenes estudiantes |

Redacción Central |

Los programas educativos que impulsa el Gobierno Sandinista con el Ministerio de Educación, el Instituto Tecnológico Nacional y las Alcaldías, se han convertido en ventanas de oportunidades dignas para el desarrollo de la juventud nicaragüense.

Tal es el caso del municipio El Crucero, en Managua, donde la Escuela de Oficios acoge a decenas de jóvenes en sus diversas especialidades, mientras otros cursan la Secundaria Rural.

Para Claudia Hernández, quien asiste al curso de estilista, esta oportunidad de superación le permitirá luego optar por un trabajo digno en un salón de belleza.

“Las escuelas de oficio que el gobierno está impulsando son muy importantes, ya que sacan de los vicios a muchos jóvenes que podrían andar en las calles rodando. De esta manera nosotros aprendemos y podemos defendernos en un trabajo aprendiendo a hacer cortes, a pintar uñas, maquillaje y embellecer a las personas”, consideró la joven.

Según Zolieth Marenco, alcaldesa de El Crucero, esta escuela de oficios es un punto de partida importante para los jóvenes que antes carecían de apoyo o acompañamiento.

“Se van diversificando los cursos, vamos brindando mayores oportunidades y en la escuela de secundaria rural por ejemplo, los estudiantes no tienen que trasladarse al casco urbano, esto les ahorra costos. También les dan alimentos y se van quedando en esta etapa, el año pasado teníamos séptimo, ahora tenemos hasta octavo y así vamos avanzando, hasta llegar al bachillerato”, resaltó Marenco.

El programa de Secundaria Rural acoge a 37 jóvenes. De ellos 32 estudian entre séptimo y octavo grados, y los otros cinco cursan la modalidad de secundaria acelerada.

Mayerling Hernández, de 12 años, ya cursa el octavo grado. La apertura de la secundaria rural significó para ella un gran alivio, pues recibe sus clases a solamente dos cuadras de su vivienda.

“Siempre he estudiado aquí. De no abrirse esta modalidad, tuviera que ir al casco urbano y eso significaba gasto. Ha sido importante porque ya no viajamos y tenemos la secundaria en nuestra propia comunidad”, explicó la jovencita.

Todo este trabajo cuenta con el acompañamiento de la Policía Nacional, que como parte del plan de seguridad ciudadana refuerza el trabajo en los centros educativos.

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