Nicaragua

La juventud y tener una ocupación en Nicaragua

Ante los y las jóvenes se abren extraordinarias oportunidades de empleo en beneficio propio y de la Patria

Jóvenes Técnicos
Jóvenes Técnicos | UCA

Manuel Segovia |

En muchos países de Latinoamérica el empleo es un tema de supervivencia. Encontrar uno y mantenerlo es un sueño, a veces convertido en pesadilla, para decenas de miles de hombres y mujeres que se levantan cada madrugada en todas las latitudes de nuestro rico continente pensando en el sustento diario de él y de los suyos.

Hubo una época en que el problema sólo atañía a los jóvenes, que debían comenzar su vida laboral y personal desde cero, construyendo poco a poco una economía que le diera la base para la creación de una nueva familia. Hoy la incertidumbre del empleo toca también a personas mayores e incluso a los que están a punto de recibir la pensión por largos años de servicio.

En Europa es lo mismo. Ya a estas alturas pocos son los que se engañan con la falsa imagen de que allí la vida es fácil y el empleo está esperando por los inmigrantes. Las empresas europeas y norteamericanas buscan cada vez mejores talentos, jóvenes, saludables, con el objetivo de cubrir sus necesidades. Al inmigrante sin profesión le dejan las labores de limpieza, estiba de fardos y los trabajos manuales pesados y de riesgo. Pero cuidado, que ya hasta esos empleos están escaseando. Y no vamos a hablar de la remuneración por ellos, pues en ocasiones es más conveniente vivir de un subsidio estatal o de un programa de asistencia social que percibir unos pocos reales por el esfuerzo realizado. Claro que el inmigrante casi nunca tiene acceso a estos subsidios o programas de asistencia social, y por esa razón trabaja, o mejor dicho, se deja explotar donde nadie quiere trabajar.

Felizmente, muchos gobiernos latinoamericanos están enfrentando el problema del desempleo, cuyos orígenes no son otros que las crisis cíclicas y cada vez más profundas generadas por el capitalismo.

Nicaragua ha sufrido las consecuencias de la última crisis económica mundial que se originó en Estados Unidos y Europa. Sin embargo, se encuentra en condiciones ventajosas para superarlas con la creación de nuevos puestos de trabajo.

Después de la crisis financiera mundial de 2008 y 2009 Nicaragua comenzó a recuperar los miles de empleos que había perdido y ha mantenido el ascenso en este aspecto. Hoy la tasa de desempleo disminuye constantemente y es menor  que en Suecia, Canadá, Ucrania, Reino Unido y la República Checa, por solo citar algunos países sobradamente desarrollados. Estados Unidos y España están aún mucho peor.

Recién se aprobó el proyecto de construcción del Gran Canal Interoceánico por Nicaragua, y su ejecución durante algunos años y posterior mantenimiento, operación y administración habrá de demandar decenas de miles de nuevos trabajadores. Estos deberán desempeñarse en áreas especializadas en múltiples ramas de la ingeniería, las telecomunicaciones, la energética, la administración, el medioambiente, la seguridad marítima y portuaria, el comercio, la navegación, el transporte ferroviario y aéreo, la salud, la educación profesional y otras más.

Es una ocasión única, de oro, para los jóvenes nicaragüenses. El privilegio de vivir en un país con un gobierno que promueve, apoya y defiende la educación y la instrucción gratuitas, y que además está desarrollando obras tan importantes en el orden económico y social, es una convergencia de oportunidades que se debe aprovechar. Si eres un joven o una joven nicaragüense, este es tu tiempo. Ahora la batalla es económica, y es una batalla bien difícil. Salir del subdesarrollo sólo se logra creando riquezas en nuestro propio suelo.

La importancia de la noticia resalta cuando hoy mismo agencias noticiosas mundiales publican datos acerca de que el número de jóvenes en paro por todo el mundo sigue en aumento y se ha convertido en una verdadera epidemia, amenazando al crecimiento económico y la estabilidad social en decenas de países en las próximas décadas.

En Europa, más golpeada por la crisis financiera, las tasas de desempleo juvenil permanecen tremendamente altas, pues llegan en España y Grecia al 56% y al 61,5%, respectivamente. Italia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Turquía, Dinamarca, Canadá, Rusia y Dinamarca continúan la lista de desocupación.

Hace unos años, en la clausura de un seminario ante empleadores, el  Comandante Daniel Ortega en su resumen se refirió a las “grandes  limitaciones; porque  hay limitaciones de recursos humanos también. Menciono esto de los recursos humanos porque por esa falta de conciencia, hay mucha gente que coge la maleta y se va del país. Y gente que tal se van por falta de conciencia. Y temas que no debemos  evadir, que debemos abordar con responsabilidad, con seriedad, y tratando de buscar no un ganador individual, sino un ganador común que debe ser la nación.”

Se refería a los jóvenes y las jóvenes, exhortándolos a asumir la tarea de estudiar, de preparase por el bien de Nicaragua. Y aunque hoy tenemos especialistas, maestros, ingenieros y licenciados en muchas ramas del saber, aún necesitamos más. Necesitamos a aquellos que quieran hacer de Nicaragua el país próspero, seguro y solidario con el que soñamos. Eso es hacer Patria.

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