Nicaragua

¡Nicaragua sin hambruna!: Programa Mundial de Alimentos (PMA) (+Texto)

Esa instancia de la ONU sale al paso a informaciones totalmente alejadas de la realidad sobre la situación imperante en nuestro país con motivo de la sequía

Entrega de paquetes alimentarios
Entrega de paquetes alimentarios |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Nicaragua negó la existencia en nuestro país de hambruna, o riesgo de ella, con lo cual salió al paso a informaciones difundidas a través de los medios de comunicación que calificó de totalmente alejadas de la realidad que vive la nación con motivo de la sequía.

En “Nicaragua no hay hambruna ni existen las condiciones para que esto ocurra”, asegura esa instancia de la ONU en un comunicado, y explica cómo es así porque el problema de la sequía recibió una respuesta inmediata mediante del Gobierno Central, las alcaldías a nivel departamental y municipales y a nivel comunitario, “trabajando articuladamente, acompañados por organismos de cooperación bilaterales y multilaterales, como por ejemplo el PMA”.

“Lo que está sucediendo en Nicaragua es una afectación a la seguridad alimentaria de las familias que perdieron sus cosechas de primera debido a la sequía, la situación está siendo atendida y la población está recibiendo respuesta a sus necesidades de alimentación, nutrición y salud”, afirma la nota del PMA, que enumera las acciones emprendidas.

A continuación el texto completo.

NO HAY HAMBRUNA EN NICARAGUA

MANAGUA – El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) en Nicaragua considera especialmente importante explicar a la población nicaragüense algunas informaciones que han sido publicadas en algunos medios de comunicación en relación a la crisis provocada por la sequía.

Estamos en tiempos de cambio climático, lo que ocasiona fenómenos naturales como la sequía, que provoca la deficiencia de lluvia, con niveles inferiores al promedio esperado.

Las sequías tienen un impacto negativo, sobre todo por la pérdida de las cosechas en la agricultura y la reducción de la disponibilidad de alimentos y de agua para el consumo humano y de los animales. Las poblaciones más vulnerables son las familias pobres en las zonas rurales, y entre ellos las mujeres, los niños y las personas de la tercera edad.

La sequía es una anomalía climática temporal y cíclica.

Algunas informaciones difundidas a través de los medios de comunicación señalan que en Nicaragua hay hambruna, que hay riesgo de hambruna y que unas 100 mil familias pueden ser o son afectadas.

Esta información está totalmente alejada de la realidad que vive Nicaragua.

Nicaragua, en toda su historia como nación nunca ha enfrentado una hambruna y en este momento no existen las condiciones para que las familias afectadas por la sequía en el “corredor seco” del país vayan a enfrentar una hambruna.

Las hambrunas son procesos socio-económicos que ocurren cuando un grupo de población sufre a largo plazo el deterioro de su nivel de alimentación porque no tiene suficientes alimentos y no hay recursos económicos para proveérselos.

Esto resulta en un aumento de la tasa de mortalidad debido al hambre, a la desnutrición, a enfermedades infecciosas y a epidemias.

El continente más asolado por hambrunas es África, donde han sido ocasionadas por desastres naturales, como sequías prolongadas. Sin embargo, las hambrunas están también vinculadas a crisis sociales y económicas prologadas y a conflictos políticos y militares que conducen a la escasez de alimentos en la población y conllevan al aumento del hambre masiva.

Junto a la hambruna se presentan otros fenómenos, como el desplazamiento de la población y enfermedades infecciosas que conducen a epidemias como el cólera, disentería, sarampión, tifus y malaria, entre otras.

Es muy importante mencionar que en situaciones de hambruna los Estados no tienen capacidad para responder con acciones para proteger a su población y las bases comunitarias dejan de funcionar.

En consecuencia, es preciso explicar que actualmente Nicaragua no hay hambruna ni existen las condiciones para que esto ocurra.

Esto es porque en Nicaragua hay una respuesta inmediata al problema de la sequía. Esta respuesta la está brindando el Gobierno Central, las alcaldías tanto a nivel departamental y municipales y a nivel comunitario, trabajando articuladamente, acompañados por organismos de cooperación bilaterales y multilaterales, como por ejemplo el PMA.

Lo que está sucediendo en Nicaragua es una afectación a la seguridad alimentaria de las familias que perdieron sus cosechas de primera debido a la sequía, la situación está siendo atendida y la población está recibiendo respuesta a sus necesidades de alimentación, nutrición y salud.

Entre estas acciones están:

1-Distribución de paquetes de alimentos para 46 mil familias de 9 departamentos del país que abarcan 66 municipios. Las familias disponen de alimentos para 1 mes. El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED) lidera esta respuesta trabajando mano a mano con PMA, proveyendo los alimentos en una operación que destacó por su rápido nivel de ejecución a fin de que los alimentos no falten en los hogares.

2-El Ministerio de Educación adelantó la tercera entrega de la merienda escolar para los últimos meses del año. Pero no solamente adelantó la entrega, sino que aumentó la ración de cereal y el número de días de cobertura de la merienda escolar que reciben los niños en sus escuelas. Las autoridades del Ministerio de Educación están haciendo recorridos por los centros escolares para asegurar que esté garantizado el alimento en cada escuela.

3-El Ministerio de Salud junto a las organizaciones de base está visitando los hogares en las comunidades para hacer un levantamiento de la situación nutricional de las familias, e identificar a las personas, especialmente a los niños, afectados por la desnutrición. El personal de salud les está brindando atención médica y nutricional.
Todas estas acciones son realizadas con la participación de los comunitarios. Es decir, las estructuras sociales están activas y respondiendo a las necesidades de la población.

Estas son solo algunas de las intervenciones inmediatas que forman parte de los mecanismos de protección social para evitar el deterioro de la nutrición y de la salud de las personas.

También están desarrollándose actividades con las organizaciones de productores agropecuarios para crear resiliencia y reducir el impacto de la sequía, que abarcan acciones a corto, mediano y largo plazo, como el desarrollo de semilla de frijol INTA-Sequía que solo necesita 3 mililitros de agua por día para su crecimiento.

Son muy importantes las prácticas de forestación y las medidas de adaptación al cambio climático como el uso de semillas criollas, práctica de conservación de los suelos y agua, la “labranza cero” para no romper la tierra al momento de la siembra y la gestión integrada de plagas.

Asistencia alimentaria inmediata del PMA para afectados por la sequía en conjunto con SINAPRED:

Valor de la operación: 1.2 millones de dólares (alimentos y transporte)
Donantes: Canadá, Brasil, Australia y Fondos de Respuesta Inmediata del PMA
Paquetes de alimentos entregados: 46 mil paquetes
Contenido del paquete: 30 libras de arroz, 15 libras de maíz, 10 libras de frijoles rojos, 5 libras de cereal fortificado con micronutrientes, 2 libras de sal y 3 litros de aceite vegetal para 1 mes de consumo familiar
Departamentos atendidos: Nueva Segovia, Madriz, Estelí, León, Chinandega, Managua, Matagalpa, Chontales y Boaco. 66 municipios
Acompañamiento del PMA al Ministerio de Educación con la merienda escolar para los niños y niñas de preescolar y primaria de las escuelas públicas de todo el país.

El PMA es la agencia de ayuda humanitaria más grande del mundo que combate el hambre en todo el planeta, distribuyendo alimentos durante las emergencias y trabajando con las comunidades para fortalecer su resiliencia. En el 2013, el PMA asistió a más de 80 millones de personas en 75 países.

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