Nicaragua

Fortalecen medidas preventivas sobre la violencia contra la mujer

El Reglamento para la aplicación de la Ley 779, contra la violencia a la mujer, tiene como objetivo las medidas preventivas a favor de la unidad familiar

Doctor Rafael Solís, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia
Doctor Rafael Solís, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La Ley 779 sobre la violencia contra la mujer y el Reglamento para su aplicación tiene como objetivo fundamental el trabajo preventivo a favor de la unidad familiar, para lo cual se crea la Consejería institucional y comunitaria, confirmó este lunes el doctor Rafael Solís, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

En declaraciones expuestas en el programa televisivo Revista en Vivo, el doctor Solís apuntó que el Reglamento para la aplicación de la Ley 779 se crea como parte de una política de Estado, en la cual se tiene a la familia como el núcleo base de la sociedad y de ahí la importancia de protegerla.

Apuntó que la sociedad nicaragüense tiene que eliminar la cultura machista y agresiva hacia la mujer que ha predominado durante siglos, por una de respeto y de protección a la población femenina, la cual tiene derecho a participar activamente en el desarrollo socio-económico de la nación.

Para lograr una política preventiva y de mediación, señaló, se crea la figura de la Consejería, que puede ser institucional ubicada en el Ministerio de la Familia, mientras que también habrán Consejerías comunitarias, a las cuales se les incorporarán más de cuatro mil Facilitadores Judiciales, quienes tienen experiencias en esta labor.

Al respecto resaltó que estos Facilitadores Judiciales han resuelto numerosos litigios entre vecinos sin necesidad de tener que hacerlo en tribunales y efectúan una labor preventiva a favor de la armonía en la comunidad.

Sobre la posibilidad de mediación, indicó que estas solo pueden efectuarse en casos de delitos menores no reincidentes,  de hasta dos años de prisión, que son una gran parte entre los  nueve mil de la población penal del país, como son las figuras delictivas amenazas de lesiones, agresiones psicológicas o de lesiones físicas leves.

En estos casos la esposa, novia o compañera puede acudir a la Consejería para mediar y que el victimario pueda salir de prisión y regresar a la casa. Reiteró que en estos casos es determinante la decisión de la mujer.

También apuntó que en Nicaragua la muerte de una mujer, aunque sea por un desconocido, es un femicidio, mientras que en otros países, entre ellos Chile, Costa Rica y Perú, para calificarlo así tienen que existir lazos amorosos. Es por ello que Nicaragua tiene un índice de femicidios superior al de otros países.

El Magistrado apuntó que esta labor preventiva requiere de una gran  promoción por todos los medios de comunicación y en la que deben participar las organizaciones sociales e instituciones que tengan influencia en la población, porque es necesario fortalecer la prevención para proteger la integridad y la unidad de la familia.

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