Nicaragua

Contribuye Flor de Jamaica al desarrollo femenino

Con este cultivo las féminas han emprendido nuevas labores productivas en beneficio personal y social

Flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa)
Flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa) |

Aurora Rondón |

La explotación de productos agrícolas -como la Flor de Jamaica- que sirven para diversificar los proyectos económicos brindan la oportunidad para el empoderamiento de las féminas quienes incursionan en nuevas labores productivas, en beneficio personal y social.

Una de las prioridades del Gobierno Sandinista es la lucha contra la pobreza, por eso implementa programas sociales que protagonizan muchas damas, para contribuir a mejorar sus ingresos y condiciones de vida en las comunidades.

Entre las opciones productivas implementadas hace algún tiempo está  la utilización de la Flor de Jamaica, un cultivo nuevo en Nicaragua que en un inicio se consumía como té o agua fresca, pero se consolida como una alternativa económica para los productores locales.

El cultivo se introdujo en 1966 como parte de un programa de lucha contra la pobreza denominado Cuenta Reto del Milenio y su siembra comenzó en el municipio Nandaime, departamento de Granada, a 45 kilómetros al sureste de Managua.

Pero de acuerdo con un estudio llevado a cabo por el Centro de Exportación e Importación (CEI), la producción de la Flor se amplió a otras regiones en el oeste, sur, norte y la isla de Ometepe, en el lago de Granada.

En la actualidad ese cultivo es la principal fuente de ingreso en varias comunidades del país, donde las mujeres no sólo han aprendido a cultivarlo, sino a transformarlo en numerosos productos de gran demanda en la industria alimenticia, vinícola y médica.

Perseverancia femenina

Centenares de productoras cafetaleras se dedican en la actualidad al cultivo de la Flor de Jamaica entre Estelí y Nueva Segovia, debido a la crisis del café provocada por la Roya, situación que las obligó a no cruzarse de brazos, sino a buscar un nuevo producto como alternativa de inversión.

Para acometer el proyecto, numerosas mujeres miembros de la Central de Cooperativas Productoras de Cafés Especiales valoraron la rentabilidad que deja ese cultivo, guiadas por la experiencia alcanzada en esa actividad, por otras socias de la organización.

Un grupo de ese colectivo femenino sembró 10 manzanas y en alrededor de tres años logró posicionarse en el mercado local, comercializando la Flor de Jamaica para preparar varios productos, entre estos, bebidas, jaleas y vinos.

Asimismo, productoras de San Ramón, El Jocote y Pueblo Nuevo alcanzan buen rendimiento, al obtener por manzana cultivada, entre 10 y 15 quintales del producto. Estas trabajadoras han asegurado que después de procesada la flor seca obtienen una ganancia, de hasta 2 500 córdobas por quintal.

Entre los colectivos más exitosos de la organización, se encuentra el de Las Diosas quienes afirman que en las ciudades del Norte y Managua mantienen una demanda de 2 500 unidades mensuales de cada uno de los tres derivados de la Rosa de Jamaica, en los que se ha especializado esa asociación de mujeres.

Las Diosas venden Flor de Jamaica para té helado o frío en envases de 4 onzas, a 20 córdobas y las botellas de vino de 24 onzas -a un precio de 90 córdobas- mientras las presentaciones de un cuarto de libra de mermelada, se ofertan a 45 córdobas.

El buen resultado comercial de las ventas de Flor de Jamaica anima cada día a nuevas productoras quienes inspiradas en el negocio exitoso de Las Diosas quieren ampliar las áreas de cultivo y acceden a créditos ofrecidos por el gobierno para abrir sus negocios.

La explotación de la Rosa de Jamaica –llamada también Rosa de Abisinia o Flor de Jamaica- abre la posibilidad de que muchas mujeres se vinculen al sector productivo, lo que les permite mantenerse y cooperar con el ingreso familiar.

Las mermeladas, té, jaleas y refrescos elaborados por las productoras se consumen como merienda en comedores escolares y obreros, y se comercializan en el mercado.

En muchos países se aprovechan también sus propiedades medicinales para el diurético, antiparasitario y laxante.

Las féminas no sólo demuestran interés en ser socialmente útiles, sino en lograr una buena producción con la Flor de Jamaica para abrirse paso en el mercado local, así como utilizar los canales de comercio justo, para vender sus productos en países del área y en los Estados Unidos.

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