Nicaragua

“La soberanía no se discute, se defiende con las armas en la mano”

Con una doctrina profundamente antiimperialista el General de Hombres y Mujeres Libres defendió el decoro nacional y la redención de los oprimido

Bandera Nicaragüense
Bandera Nicaragüense |

Redacción Central |

La independencia, la identidad nacional y la justicia social fueron los principios que el General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, promovió en la Patria Grande. Conmovido por los abusos de Estados Unidos en el país decidió representar las aspiraciones populares contra la dominación norteamericana.

Aquel hombre pequeño de estatura pero grande de pensamiento expresó en su correspondencia, proclamas, comunicados y manifiestos públicos, en total más de 400, su profunda creencia antiimperialista, como resultado histórico de la dominación extranjera en Nicaragua.

En medio de una guerra civil entre conservadores y liberales, Sandino emergió como un General de pueblo. Representó la mejor opción en defensa del decoro nacional y por la redención de los oprimidos.

Más actual que nunca su visión estuvo marcada por los imaginarios populares pero también por la situación en la que vivió. 

Una de las tragedias que endurecería su carácter y forjaría su conciencia fue el asesinato de otro de los grandes revolucionarios, Benjamín Zeledón.

“Era yo un muchacho de 17 años y presencié el destace de nicaragüenses en Masaya y otros lugares de la República, por las fuerzas filibusteras norteamericanas. Personalmente miré el cadáver de Benjamín Zeledón, quien fue sepultado en Catarina, pueblo vecino al mío. La muerte de Zeledón me dio la clave de nuestra situación nacional frente al filibusterismo norteamericano; por esa razón, la guerra en que hemos estado empeñados, la consideramos una continuación de aquella”.

Desde entonces tuvo como prioridad limitar la expansión norteamericana y recuperar la dignidad de la nación, vejada por Estados Unidos. A la par de su lucha enarbola su imaginario desde el sur, en el sur y para el sur como alternativa a la oligarquía y los diversos tipos de colonialismo. Promueve disciplina, propuestas sociales y agrarias, que serían posteriormente la fuente principal para la fundación del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Identificado con el pensamiento de Bolívar apadrinó una teoría de la unión hispanoamericana oceánica para los hombres de todos los pueblos y todas las razas. En este sentido se pronunció por una manera auténtica de pensarnos.

El Héroe de las Segovias también abogó por la educación de nuestro pueblo, pero regida por los valores nacionales y latinoamericanos. Consideraba que la enseñanza debía ser un elemento libertario y no enajenante.

A 80 años de su tránsito a la inmortalidad, su pensamiento político-teórico cargado de dignidad e independentismo continúa vigente. Su imaginario vive más que nunca en la inauguración de cada escuela, en la entrega de cada bono, en los derechos a la educación, salud, deporte, cultura.

Sus aspiraciones de un Ejecutivo democrático, honesto y a favor de los pobres se hicieron realidad y continuarán de manos del Gobierno Sandinista, liderado por nuestro Comandante Daniel Ortega.

“Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán”.

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