Nicaragua

Mujeres forman exitosa cooperativa pesquera

La cooperativa logró una exitosa labor en comunidades costeras del Golfo de Fonseca, mediante el cultivo de pargo lunarejo y de bivalvo

Golfo de Fonseca
Golfo de Fonseca |

Redacción Central |

La “Cooperativa de Mujeres Concheras” agrupa a mujeres nicaragüenses de las comunidades costeras del Golfo de Fonseca, en el Pacífico, donde hace varios años cultivan con mucho éxito el pargo lunarejo y bivalvo (conchas negras), que les ha permitido elevar los ingresos de sus hogares  para elevar sus condiciones de vida y ahora perfeccionan la labor.

En esta cooperativa se aglutinan a féminas de la comunidad El Rosario, en el Golfo de Fonseca, que desde 2009 han emprendido un proyecto para cultivar pargos y conchas negras para el desarrollo sostenible de la familia y la comunidad, y amigable con el medio ambiente, el cual le proporciona ingresos entre 3 000 y 6 000 dólares mensuales.

Las cooperativistas tienen la colaboración del Ministerio Nicaragüense de Recursos naturales y del Ambiente, así como del Instituto Nicaragüense de Pesca y Acuicultura. Inicialmente recibieron la atención técnica y financiamiento del grupo ecologista Amigos de la Tierra, de España, Fundación Líder y de la Unión Europea.
 
Aleyda Alvarado, integrante de la cooperativa, recordó que antes ellas y sus parejas pescaban de forma tradicional en el mar, con redes y en algunos casos utilizaban las llamadas bombas marinas, las cuales dañaban al ecosistema, pero con este sistema acuícola obtienen buenos beneficios y no es necesario utilizar esos artefactos explosivos.

Apuntó que el denominado Ecopesca coopera con la cooperativa para mejorar la cría de peces mediante jaulas flotantes o  viveros, que permite albergar entre 2 000 y 4 000 pargos cada vez
Mientras el nuevo proyecto, denominado Ecopesca, ofrece a los pescadores de esa comunidad del Golfo de Fonseca, principalmente a mujeres, una nueva alternativa para subsistir y es cultivar en cinco jaulas flotantes o viveros esas especies, que permite albergar entre 2.000 y 4.000 pargos por crianza, que cuando alcanza una talla comercial, de medio kilogramos, los venden a 1.5 dólares por pez.

Otra pescadora de la cooperativa, Bertha Julia Lara, señala que desde horas tempranas se dedica a sacar pargos de esa jaula con talla comercial  y los lleva al mercado para su comercialización, lo cual resulta rentable para el grupo, que se mantienen contentas con la labor.

En el caso de las llamadas conchas negras, estas se extraían al principio del lodo acumulado entre los manglares, pero después se construyeron viveros donde se desarrollan y luego se capturan sin correr riesgos de picaduras o rasguños en los manglares, que a veces se complicaban.

Además, estas conchas empezaron a agotarse y fue una razón más para la creación de viveros para mantener la comercialización y la entrada de ingresos, claro ahora con más seguridad para la salud.

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