Nicaragua

Crece sostenidamente participación de la mujer en la sociedad nicaragüense

El derecho a la participación de la mujer con igual derecho es una de las victorias en la Nicaragua de hoy, distante de la humillación en que vivían

Redacción Central |

Crece sostenidamente participación de la mujer en la sociedad nicaragüense
El derecho a la participación de la mujer con igual derecho es una de las victorias en la Nicaragua de hoy, distante de la humillación en que vivían

Managua.- Las próximas elecciones municipales en Nicaragua llevarán a puestos gubernamentales de esas localidades a gran número de mujeres, tanto como alcaldesas, vice alcaldesas y concejales, una victoria por igual derecho para todos, porque las féminas tuvieron que sufrir humillaciones, vejaciones y desprecio de sus posibilidades físicas e intelectuales.

Una ley aprobada recientemente en la Asamblea Nacional establece que la lista de candidatos de cada partido tiene que llevar la propuesta con igual número de mujeres que de hombres, lo que significa un triunfo más del programa sandinista considerado desde las luchas contra la dictadura somocista, pues desde entonces se planteó la igualdad de oportunidades, sin distingos de sexo, raza ni de credo.

Desde el mismo año 2007 este principio se ha ido cumpliendo de forma progresiva, pues hay cada vez más féminas que ocupan cargos directivos de gran importancia, desde ministerios, instituciones, organizaciones sociales y al frente de centros productivos, como son las más recientes cooperativas y microempresas creadas por madres solteras, así como mujeres solas que han recibido ayuda mediante programas sociales y ahora tienen sus propios negocios, incorporándose a la vida económica activa del país.

Muchas han sido las que han ocupado diversos cargos directivos, como son las compañeras Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Alba Luz Ramos, presidenta de la Corte Suprema de Justicia, así como varios ministerios, instituciones y asociaciones están o han sido ocupados por féminas, entre ellas Jeannette Chávez, Miriam Raudez, Marcia Ramírez, María Isabel Morales, Leonor Corea y Judith Silva, por solo mencionar algunas, porque hay otras muchas como viceministras y en cargos de mucha importancia.

Pero no es solo en cargos directivos donde las mujeres se han ocupado en nuestra nación centroamericana, sino que existe una gran parte de ellas que han estudiado diversas técnicas y ciencias y hoy se ejecutan en laboratorios, hospitales, educadoras, en sectores como gastronomía y turismo, entre otras grandes labores donde requieren de conocimientos propios de esas esferas.

Con la entrega de recursos mínimos mediante programas sociales impulsados por el gobierno en los últimos cinco años, entre ellos el del Bono Productivo, conocido más como Hambre Cero, mediante el cual se les entregan animales para producción de leche y carne, aves, granos, semillas e instrumentos de trabajo, incluso en algunos casos hasta una pequeña parcela. Hay muchas mujeres que por esa vía se incorporaron a la actividad económica activa, que además de producir alimentos para sus hijos venden en el mercado de la comunidad, con lo cual obtienen recursos financieros para otras necesidades propias del hogar.

Esas personas trabajan por sí solas o con más miembros de la familia, así como a veces se unen en cooperativas y con los recursos reunidos fomentan producciones que han crecido con el tiempo y han formado pequeñas empresas, porque multiplican sus producciones y con ello las ganancias.

Otro programa que ha beneficiado mucho a las mujeres que viven solas o son madres solteras es el de Usura Cero, el cual establece que en las comunidades se les proporcionan cursos de administración, técnicas de producción, comercio y otras disciplinas, para luego proporcionarles pequeños préstamos, con un interés prácticamente simbólico, con los cuales inician una vida productiva o de servicios a la población. En el caso que ya tengan su pequeño negocio pueden ampliarlo y obtener mejores beneficios económicos.

Estos son solo ejemplos en que se ayuda a la mujer a desenvolverse con dignidad, con su trabajo, porque se le dan recursos mínimos para laborar, producir, brindar servicios, así como estudios gratuitos para elevar sus conocimientos sobre determinado oficio o técnica y luego puedan optar por empleos con cierta complejidad y tener una mayor entrada de dinero que les permita vivir, atender a la familia y desarrollarse.

La mujer nicaragüense durante cientos de años, desde tiempos de la colonia, ha sido maltratada en el hogar, se prefería tenerla en la ignorancia, sin estudios en la casa con muchos hijos o haciendo labores de prostitución, víctimas de la represalia del esposo o sencillamente el hombre que vivía con ellas o de quien las «representaba», pero a esta situación también le llegó el final, porque el asamblea Nacional aprobó una ley que considera delito la violencia en el hogar, de la cual no solo eran víctimas ellas, sino también los menores que viven en la casa.

Hoy día, por el contrario, se estimula por el gobierno, la iglesia y las instituciones sociales el desarrollo de la familia como núcleo principal de la sociedad, donde debe existir paz, armonía, comprensión y amor.

Incluso, también existe un programa para el cuidado del niño desde que la mujer está embarazada, mediante el cual una comisión multisectorial, con trabajadoras sociales, psicólogos, maestros y otros especialistas visitan el hogar donde se sabe que hay una futura mamá para explicarle todo el cuidado que debe tener en esa etapa de gestación y las primeras atenciones que le tiene que brindar al bebé, tanto de higiene, amor y físico como de alimentación, así como a la familia que vive en la casa.

Mucho se ha hecho en estos últimos cinco años a favor de la mujer y la familia, pero como dijo la compañera Rosario Murillo ante responsables sandinistas de equipos de campaña electoral en Chinandega, todavía hay mucho por hacer en nuestra nación y es necesario trabajar fuerte para seguir avanzando hacia un bienestar mayor, por una sociedad más equitativa, justa y que todos tengan la posibilidad de criarse y desarrollarse dignamente.

Y es cierto, porque uno de los problemas que aun presenta la población femenina es que existe un alto número de embarazos prematuros, de jóvenes que serán madres cuando deben estar en centros de estudios secundarios, las cuales muchas son abandonadas por los padres de las criaturas y entonces deben enfrentarse solas a la crianza y educación de sus hijos, por ello se ha llamado a ampliar los estudios sobre educación sexual y las ventajas de procrear cuando se tienen todas las condiciones físicas, orgánicas y económicas, para bien de todos.

En los últimos 10 años se presenta una alta tasa de miembros por cada familia con infecciones de transmisión sexual, porque jóvenes a temprana edad tienen relaciones íntimas sin protegerse y partos en mujeres muy jóvenes.

Estadísticas del Banco Central de Nicaragua y del Ministerio de Salud confirman la existencia de un alto índice de mujeres que tienen su primer hijo a edades tempranas, incluso con menos de 15 años, mientras el Ministerio de Salud plantea un alto índice de personas con infecciones de transmisión sexual, especialmente adolescentes.

El embarazo precoz, en la adolescencia, incluso en la población que aun se considera infantil, aumentó más de 47% en los últimos 10 años en el país, lo cual se convierte en un problema para todos, para la familia y la sociedad, porque es una mujer que tendrá dificultades para su desarrollo social y económico, en lo cual arrastra a sus hijos.

Datos del Ministerio de Salud señalan que hasta un 22% de las mujeres de entre 15 y 19 años reportaron haber vivido violencia sexual en alguna ocasión.

Esa realidad ha llevado a organizaciones como Puntos de Encuentro a realizar estudios como el de «Expectativas y Realidades», donde se menciona que el 27% de las jóvenes consultadas admitió que durante su «primera vez», no necesariamente habían querido tener sexo, pero solo el dos por ciento dijo que fueron forzadas.

Esta tarea educativa es difícil, de tiempo y paciencia, pero que hay necesidad de desarrollarla y para ello tenemos acciones positivas de la Juventud Sandinista que organizan actividades infantiles propias para esa etapa de la vida, en la que participan todos, incluso los padres, así como se ha planteado efectuar una oportuna educación sexual, para que cada joven llegue a esa etapa de su vida con los conocimientos científicos pertinentes y eviten embarazos prematuros e infecciones de transmisión sexual, porque se puede sufrir de ellas sin saberlo, cuando están en el principio de su evolución y no se sienten aun síntomas que haga acudir el infestado al médico.

En estos últimos cinco años la mujer nicaragüense tiene las posibilidades de prepararse docentemente desde temprana edad y luego desarrollar profesiones, oficios y técnicas estudiadas, con mucha dignidad y decoro, para luego crear la tan anhelada familia, en la que se viva con mucha paz espiritual, amor, comprensión y en total armonía.

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