Nicaragua

Resaltan que toma del Palacio Nacional fue un golpe fuerte a la dictadura somocista

El comandante guerrillero Juan José Úbeda resaltó el gran significado histórica de aquella acción, que sacó de prisión a numerosos revolucionarios

Redacción Central |

El comandante guerrillero Juan José Úbeda resaltó el gran significado histórica de aquella acción, que sacó de prisión a numerosos revolucionarios

La toma del Palacio Nacional el 22 de agosto de 1978 fue un duro golpe a la dictadura somocista, porque tuvo un impacto internacional de tal magnitud que el gobierno se vio obligado a abrir las puertas de las prisiones y liberar a revolucionarios, entre ellos se encontraban los hoy comandantes guerrilleros, Tomás Borge Martínez, recién fallecido, y Juan José Úbeda.

Este último revolucionario relató este miércoles en el programa televisivo Revista en Vivo, aspectos de aquella acción, bien preparada y que causó un gran impacto, no solo en el país, sino también en el ámbito internacional, lo cual obligó al régimen somocista a liberar a los revolucionarios, quedando solo en prisión los que por su reciente encarcelamiento el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no tenía conocimiento de ello.

Recordó que en aquellos días había una fuerte efervescencia revolucionaria en una gran parte de la población y le causó una grata impresión ver como la población se acercó al aeropuerto para al menos ver salir al avión donde ellos iban, ese acto masivo sin lugar a dudas fue una acción valiente, en medio de una dictadura tan sangrienta como aquella.

Esta operación era compleja, pues si bien había que garantizar el factor sorpresa, después habría que tener un mediador que fuera respetado por todas las partes y la selección del cardenal Miguel Obando y Bravo fue la mejor opción, señaló.

El comandante guerrillero, ante una pregunta del periodista Alberto Mora, director y conductor del programa, subrayó que él fue uno de los liberados, de los que estaba en la lucha armada contra la dictadura de los Somoza, de lo cual vive muy orgulloso, porque los grandes objetivos del programa del FSLN se cumplieron y cada vez se vive mejor en este país, sin pensar que dentro de unos años la situación será mucho mejor, de lo cual nadie duda, porque toda la nación se mueve en esa dirección.

Úbeda resaltó el liderazgo del Comandante Daniel Ortega, quien como Secretario General del FSLN ha mantenido una misma línea de lucha, no se rindió en 1990 y que durante los 16 años de gobiernos neoliberales mantuvo la acción revolucionaria en el Parlamento, con propuestas de proyectos de beneficio social, a pesar de la minoría del Partido en el legislativo, lográndose aprobar algunas leyes.

Se mantiene hoy día el programa histórico del FSLN, como es la emancipación de la mujer e igualdad de género, proceso de autonomía de la costa Atlántica, mejoramiento de vida del pueblo nicaragüense, el bien común, así como garantizar a la población atención de la salud y educación de calidad gratuitas.

Esos aspectos, entre otros, están contemplados en el programa desde tiempos de la lucha armada contra la dictadura y hoy se cumple, por lo que lo importante es el proyecto del Partido, como bien dijo el Comandante Daniel Ortega en la reciente reunión del FSLN, subrayó el comandante guerrillero.

En estos tiempos, señaló, existen tres generaciones que luchamos por ese programa, que tantos beneficios han proporcionado al país. Están los que eran jóvenes cuando la lucha armada contra el somocismo, también los jóvenes en los años 80 del siglo pasado, cuando se defendía a la Revolución, y los que ahora tienen un protagonismo patriótico en las principales tareas sociales del FSLN.

Son tres generaciones unidas con un solo objetivo, el desarrollo y bienestar de la población nicaragüense, sobre la base de un proyecto rector, el del FSLN, por lo que avanzamos y en este tren cada vez se suman más, son cifras crecientes de año en año y en la medida que mejora la economía se incorporan nuevos pasajeros en esta nave revolucionaria.

Úbeda recordó que durante los años de gobiernos neoliberales en cada campaña electoral la derecha ponía a los sandinistas como un demonio y el Comandante Daniel mantuvo su avance también, de año en año fue creciendo y a pesar de esas campañas de la derecha, por todas las vías, el FSLN triunfó en las elecciones en noviembre de 2006 y ahora es mucho mayor el porcentaje de los que están de acuerdo con el gobierno, con su conducción.

Asimismo destacó el gran esfuerzo del líder sandinista por mantener a todos los miembros del Frente Sandinista unidos, luchando juntos hacia un futuro en el que se tiene plena confianza, objetivo logrado con creces y con una característica muy singular, que cada año somos más y seguiremos creciendo porque se trabaja por un futuro mucho mejor para el país y para todos en particular.

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