Nicaragua

Estrategia del Gobierno Sandinista impulsa seguridad alimentaria en la Costa Caribe

Como resultado de la implementación de esta política desde 2007 y hasta 2011 se avanzó en la producción de alimentos y en la reactivación de las capacidades productivas de las comunidades, lo que ha generado bienestar en las familias

Redacción Central |


Como resultado de la implementación de esta política desde 2007 y hasta 2011 se avanzó en la producción de alimentos y en la reactivación de las capacidades productivas de las comunidades, lo que ha generado bienestar en las familias

La estrategia de autosuficiencia alimentaria en la Costa Caribe reporta avances gracias al Gobierno Sandinista, que ha permitido asegurar a miles de familias el acceso de forma suficiente a los alimentos básicos y al mismo tiempo, ha generado capacidades propias para producirlos.

El Gobierno ha establecido como eje central para alcanzar el crecimiento económico la reducción de la pobreza y la desigualdad y la soberanía alimentaria, el desarrollo de los micro, pequeños y medianos productores rurales y urbanos.

Desde 2009, Nicaragua cuenta con la Ley de Seguridad y Soberanía Alimentaria, cuyo principal objetivo es garantizar el derecho de los ciudadanos a acceder a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos acordes a sus necesidades vitales.

Con la aprobación de esta normativa, Nicaragua se ubica en segundo lugar, después de Guatemala, en poseer una ley de esta naturaleza.

Y hoy los objetivos de esta Ley avanzan en la Costa Caribe.

Un reto del Gobierno ha sido implementar esa estrategia en correspondencia con las características territoriales y étnicas de la Costa Caribe y con representación de todas sus comunidades.

Esto implica revisar programas nacionales como el Productivo Alimentario (PPA), a fin de facilitar una atención diferenciada a los territorios indígenas y afrodescendientes ubicados en zonas de alta vulnerabilidad.

Como resultado de la implementación de esta política desde 2007 y hasta 2011 se avanzó en la producción de alimentos y en la reactivación de las capacidades productivas de las comunidades, lo que ha generado bienestar en las familias.

Esto ha sido posible a través de la implementación del Programa Hambre Cero, el que fue adecuado culturalmente.

Mientras, el Programa Agroalimentario de Semilla, ayudó a fortalecer las capacidades productivas de 41,910 productores.

En el último lustro Hambre Cero entregó 13,719 bonos productivos a mujeres de las regiones autónomas y del Alto Wangki Bocay. Asimismo, adjudicó 29,303 quintales de semilla certificada de granos básicos para la siembra de 40,180 manzanas.

Con esta acción se beneficiaron 49,492 pequeños y medianos productores de toda la región y significó una inversión de 42.50 millones de córdobas. También se brindó asistencia técnica a los productores y productoras.

Otro avance es la instalación de 119 puestos de venta de ENABAS en ambas regiones autónomas, principalmente en Las Minas. Esto ha contribuido a regular el precio de los productos básicos en las comunidades.

La semilla certificada produjo un excedente del 75% de lo cosechado, por encima de las necesidades de las familias. Esto incrementó significativamente el acceso monetario de las familias beneficiarias y representó un importante avance hacia el objetivo de autosuficiencia alimentaria local y regional.

En algunas zonas del Caribe como Las Minas, Tasba Pri, Wangki Cuenca Media, Tasba Raya y Kukra Hill, el Gobierno Sandinista ha logrado avances en la autosuficiencia alimentaria.

Sin embargo, en otras zonas consideradas de alto riesgo y vulnerabilidad como en Wangki Cuenca Baja, territorios de los litorales de la RAAN y la RAAS, Cuenca del Río Prinzapolka y la Desembocadura del Río Grande, el gobierno ha tenido que garantizar la entrega de alimentos a la población.

La razón de esta medida es que no se ha logrado asegurar la autosuficiencia alimentaria, principalmente por factores climáticos (temporadas de gran invierno, inundaciones o verano prolongado).

Por ello, se requiere implementar políticas especiales, entre ellas ajustes en el ciclo agrícola de siembra, semillas certificadas y mayor asistencia técnica, entre otras.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-La Primerísima)

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