Nicaragua

Dejó conflicto entre ganaderos e industriales lácteos sus interrogantes

(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) Los industriales lácteos no actuaron igual ante las exigencias de los ganaderos que le pagaran un precio justo por venta de leche, porque hubo, incluso, algunos que apoyaron la petición

Redacción Central |

(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) Los industriales lácteos no actuaron igual ante las exigencias de los ganaderos que le pagaran un precio justo por venta de leche, porque hubo, incluso, algunos que apoyaron la petición

Managua.- Representantes de los ganaderos y de los industriales lácteos firmaron finalmente un acuerdo sobre el precio justo para la compra de leche en caliente, con posibilidades de reajustes de acuerdo a la cotización en el mercado internacional, pero este conflicto, que pienso duró demasiado, dejó interrogantes que salieron a la luz pública durante las negociaciones.

Este conflicto duró quizás más de lo que se debía precisamente por falta de voluntad de algunos industriales de pagar el precio justo, incluso algunos se negaban primero a negociar y después se oponían a ceder ante las exigencias, poniendo un tope por debajo de lo que, al final acordaron.

Pero en este caso es recomendable recordar el inicio de la disputa, la cual empezó con una rebaja notable del precio de la leche en caliente en procesadoras del líquido blanco en el centro y norte del país, mientras que los industriales de Managua y sus cercanías continuaban adquiriendo el preciado alimento a los precios que anteriormente pagaban a los ganaderos que les suministraban.

Los ganaderos de Chontales, Boaco, Río San Juan y la Región Autónoma del Atlántico Sur eran los que protestaban, debido a los precios que se les querían pagar por la leche en caliente, ascendente a 3.50 y cuatro córdobas por litro. Además, se quejaron que los industriales extranjeros, junto con sus socios locales de esa región demostraron su grosería y mala fe al cerrarse a cualquier negociación. Este diálogo fracasó porque los productores no aceptaban menos de 25 córdobas por galón, mientras que los industriales plantearon que no pagarían más de 22 córdobas, con alegatos de falta de calidad en la leche entregada y movimientos en la cotización en el mercado internacional.

Finalmente se tomaron acuerdos, tras nuevos paros y llamados a la negociación, porque ya empezaba a escasear ese valioso alimento en el mercado minorista y, como siempre ocurre en estos casos, el consumidor pasaba a ser perjudicado por el encarecimiento del producto.

En el acuerdo alcanzado por representantes de los ganaderos con los de las plantas pasteurizadoras, señala el compromiso de incrementar la compra de leche, mantener el precio estable y pagar a 25 córdobas el galón y a 6.25 córdobas el litro, valores que se plantearon desde un inicio.

Estos precios se pagarán desde el 11 de junio hasta el 30 de mismo mes, programándose una nueva reunión el 25, unos días antes, para revisar nuevamente el precio en el mercado internacional.

Como puede apreciarse, no fueron todos los industriales los que se acogían a esos precios irrisorios, sino una parte de ellos, incluso extranjeros que finalmente no mostraron documentos estadísticos de sus ventas al mercado nacional ni los volúmenes que llevaban para la exportación, aunque cifras del Centro de Trámites para las Exportaciones, Cetrex, señalan que las ventas externas de leche en 2011 alcanzaron los 53.5 millones de dólares.

Los principales mercados de Nicaragua para las exportaciones lácteas corresponden a Centroamérica, como mercado natural, más Venezuela y Estados Unidos. Además, se realizan gestiones para vender leche y sus derivados a otras latitudes.

En los últimos años las ventas crecen y el director ejecutivo del Cetrex, Jorge Molina, ha expresado que las exportaciones conjuntas de la leche y sus derivados, con la carne de ganado bovino, han crecido sostenidamente, registrándose en 2011 ingresos ascendentes a 600 millones de dólares.

Asimismo se señala que países como Panamá, México, naciones del Caribe y la Unión Europea son potenciales importadores de lácteos nicaragüenses, para lo cual se requiere la unificación del sector, que actualmente subsiste bajo un modelo deficitario, frágil y a caprichos de los mercados.

Lo cierto es que Nicaragua es el segundo productor de leche de Centroamérica, después de Costa Rica, y tiene una tendencia a incrementar aun más su producción, con una mayor presencia en el comercio internacional.

El Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, tiene previsto para el presente año incrementar la producción en el sector lácteo en un cinco por ciento, pasar de un acopio de 117 millones de galones en 2011 a más de 123 millones en el presente año, mientras que en lo referente a la leche pasteurizada elevar de 20 millones de galones el año pasado a 21 millones en el actual.

Como se ha planteado, es necesario tener un mayor desarrollo en todo el proceso, desde el ordeño hasta que se finaliza el envase del producto, después de ser pasteurizado, con un nuevo concepto de trabajar en un gran equipo e incorporar aquellos medios que sean necesarios para garantizar el máximo de calidad, con un mayor sentido competitivo para los mercados más exigentes.

Nicaragua puede obtener la supremacía en este vital producto, ser el mayor productor y exportador de Centroamérica, además de tener satisfecha la creciente demanda nacional, porque en la medida que la población tiene un mayor nivel de vida, el consumo de este y otros rubros aumenta y hay que estar preparado para ello.

Debe ser un reto ahora evitar que se pierda una sola gota del líquido desde que se ordeña la vaca, por distante que esté el productor de los centros de acopio y de la industria procesadora, así como normalizar la producción de queso, con mayor exigencia de los patrones de calidad y, en general para todo el sector lácteo, garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias, para que sea confiable a todo consumidor, tanto local como foráneo.

Existen aspectos desde el punto de vista ganadero que ya está en proceso de solución con la mejora de las razas y la alimentación animal, para que sean más productivos y elevar la actual media por cabeza de ganado en el ordeño, pero en todo existe algo que no se puede obviar y es el hombre, porque tanto el ganadero como el industrial debe saber que no vive solo, que su negocio no solo depende de él, que es necesario crear todo un equipo y que este sector siga siendo uno de los que más avanza en el progreso del país, en el que deben participar todos, desde el más pequeño hasta el mayor ganadero, desde la industria más modesta hasta la más moderna, todos, juntos, podemos demostrar que los nicaragüenses podemos ser mejores, porque nuestro país finalmente tiene que eliminar cualquier imagen de falta de garantía, calidad y competitividad.

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