Nicaragua

«Creo, por eso hablo…”

El pecado imperdonable no es otro que el rechazo deliberado y voluntario del amor de Dios

Redacción Central |

«Creo, por eso hablo…”
El pecado imperdonable no es otro que el rechazo deliberado y voluntario del amor de Dios

10 de Junio del  2012, Número 673

X DOMINGO ORDINARIO

ACTO PENITENCIAL

+Tú, que nos unes contigo en un solo corazón por la Eucaristía. Señor, ten piedad.

+Tú, que te quedaste con nosotros hasta el fin de los tiempos. Cristo, ten piedad.

+Tú, que con tu Palabra y tu Eucaristía, alimentas a tus fieles. Señor, ten piedad.

Oración Colecta: Dios nuestro, de quien todo bien precede, inspíranos propósitos de justicia y santidad, y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por Jesucristo nuestro Señor…

 

Lectura del libro Del libro de Génesis 3, 9-15

Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamo al hombre y le pregunto: «¿Dónde estás?». Éste le respondió: «Oí tus pasos en el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí». Entonces le dijo Dios: «¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?». Respondió Adán: «La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y comí». El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Por qué has hecho esto?». Repuso la mujer: «La serpiente me engaño y comí». Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente: «Porque has hecho esto, serás maldita entre todos los animales y entre todas las bestias salvajes. Te arrastraras sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su descendencia te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás de morder su talón». Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 129)

Perdónanos, Señor, y viviremos.

Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante.

Perdónanos, Señor, y viviremos.

Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero de ti precede el perdón, por eso con amor te veneramos.

Perdónanos, Señor, y viviremos.

Confió en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra; mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela.

Perdónanos, Señor, y viviremos.

Como aguarda a la aurora el centinela, aguarda Israel al Señor, porque del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención, y Él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades.

Perdónanos, Señor, y viviremos.

 

Segunda Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los Corintios: 4, 13-5, 1

Hermanos: Como poseemos el mismo Espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitara también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios. Por esta razón no nos acobardamos; pues aunque nuestro cuerpo se va desgastando, nuestro Espíritu se renueva de día en día. Nuestros sufrimientos momentáneos y ligeros nos producen una riqueza eterna, una gloria que los sobrepasa con exceso. Nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno. Sabemos que, aunque se desmorone esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna, no construida por manos humanas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

Lectura del santo Evangelio según san Marcos: 3, 20-35

En aquel tiempo, Jesús entro en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco. Los escribas que habían venido de Jerusalén, decían acerca de Jesús: «Este hombre esta poseído por Satanás, príncipe de los demonios, y por eso los echa fuera». Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque si un reino está dividido en bandos opuestos, no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa. Yo les aseguro que a los hombres se les perdonaran todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno». Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un Espíritu inmundo. Llegaron entonces su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a Él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron: «Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan». Él les respondió: «¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos?». Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO

La propuesta reiterada incesantemente por el Papa Benedicto XVI es clara: «solo Dios responde a la sed que hay en el corazón de todo ser humano» y por lo tanto «en el diálogo con Dios nos comprendemos a nosotros mismos y encontramos respuesta a las cuestiones más profundas que anidan en nuestro corazón» (Verbum Domini 23). Este sería el comentario actualizado al relato Evangelio de la blasfemia contra el Espíritu Santo. El pecado imperdonable no es otro que el rechazo deliberado y voluntario del amor de Dios. El hombre que se envanece y desoye la voz de Dios se autoexcluye automáticamente de su amistad. Dios no busca nuestra amistad para manipularnos, como considera buena parte de la cultura occidental actual, sino para promover nuestra existencia libre y plenamente digna. Conviene repensarlo.

 

Profesión de fe.                                                                                                                                                 

Celebrante: ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Fieles: Si, creo.

Celebrante: ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que nació de María Virgen, padeció, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está en la presencia del Padre?

Fieles: Sí, creo.

Celebrante: ¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Fieles: Sí, creo.

Celebrante: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Jesucristo nuestro Señor. AMÉN

ORACIÓN DE LOS FIELES

Unidos a todos los hombres, que luchan por vencer los males de nuestro mundo, oremos al Señor pidiéndole su ayuda. Después de cada petición diremos: Escúchanos, Señor.

— Señor, ayuda a los que dirigen tu Iglesia para que cumplan siempre tu voluntad. Oremos.

— Señor, ilumina a los que gobiernan los pueblos para que lo hagan con justicia y sabiduría. Oremos.

— Señor, acrecienta la esperanza de todos los hombres que trabajan para conseguir un mundo mejor. Oremos.

— Señor, concede tu paz a todos los que han dejado este mundo.Oremos.

Oración: Recibe, Señor, con bondad, estas plegarias que te dirigimos confiadamente y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo…

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN: Que la fuerza redentora de esta Eucaristía nos proteja, Señor, de nuestras malas inclinaciones y nos guie siempre por el camino de tus mandamientos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS EN LA SEMANA

 

 LUNES

Hechs 11, 21b-26

Salmo 97

Mateo 10, 7-13

 MARTES

1 Reyes 17, 7-16

Salmo 4

Mateo 5, 13-16

 MIÉRCOLES

1 Reyes 18, 20-39

Salmo 15

Mateo 5, 17-19

 JUEVES

1 Reyes 18, 41-46

Salmo 64

Mateo 5, 20-29

 VIERNES

Oseas 11, 1-9

Isaías 12, 2-6

Juan 19, 31-37

 SABADO

Isaías 61, 9-11

1 Samuel 2, 1-8

Lucas 2, 41-51

 

NOTAS DE LA PARROQUIA

Santoral de la semana: Lunes: Bernabé.- Martes: Juan de Sahagún.- Miércoles: Antonio de Padua.- Jueves: Juan Francisco Regis.- Viernes: Sgdo. Corazón de Jesús.- Sábado: Inmaculado Corazón de María.- Domingo: XI domingo ordinario.-

 

Cumpleañeros: Diego D´Escoto.- Ángel Gabriel Parales.- P. Ildelfonso.- Martha Acevedo.-

 

Difuntos: Mercedes Larios de Aragón.- Luisa Castillo Amorettiz.- Hernán Palacios Montiel.-

 

Cantos:

 

Entrada TEOTOKOS «LA QUE DIO LUZ A DIOS»

¡Salve, María! ¡Teotokos, la Madre de Dios!

¡Salve, María! ¡Siempre Virgen y Madre de Dios!

En ti vemos ya nuestra resurrección,

Asunta al cielo estás.

 

¡Salve, María! ¡Teotokos, la Madre de Dios!

¡Salve, María! ¡La Reina del cielo, la Madre de Dios!

¡En ti se regocija, toda la creación,

Pues por ti ya llegó la Palabra de Dios,

Nuestra Salvación!

¡Salve, María! ¡Teotokos, la Madre de Dios!

¡Salve, María! ¡La Reina del cielo, la Madre de Dios!

 

 KIRIE VOCES

Señor, ten piedad

Ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad

Ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad

Ten piedad de nosotros.

 

GLORIA DE MARLON

Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, de buena voluntad. (2)

Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos Gracias, por tu inmensa Gloria.

Dios Padre Eterno, Dios Hijo único Jesucristo, tú quitaste el pecado al mundo entero, ten piedad Señor ten piedad.

Dios Padre Eterno, Dios Hijo único Jesucristo, tú que estás a la diestra de Dios Padre, escúchanos, Señor ten piedad.

 

Solistas: Contra voces:

Porque sólo Tú eres Santo – – – – – (Eres Santo)

Sólo tú Señor – – – – – – – – – – – – – – (Señor)

Sólo tú Altísimo, – – – – – – – – – – – (A, a, a, a, a)

Jesucristo.

Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, de buena voluntad.

Con el Espíritu Santo, en Gloria de Dios Padre. Amén

Gloria a Dios en el Cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, de buena voluntad. Amén.

 

VEN, ESPÍRITU DIVINO

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

NADA TE TURBE

Nada te turbe, nada te espante todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta.

Sólo Dios basta, Sólo Dios basta, Sólo Dios basta, ¡Aleluya! (Bis)

COMO LO HIZO MARÍA

No sólo el vino y el pan, te venimos a ofrecer, queremos darte algo más, te entregamos nuestro ser.

Como lo hizo María que tu mensaje escuchó, y dijo un sí generoso, para aceptar su misión (Bis)

Quedan sobre el altar, nuestras vidas oh Señor, haz que sepamos luchar para conservar Tú amor.

SANTO SOLEMNE

Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del universo, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria; Hosanna.

Hosanna, Hosanna, Hosanna en el cielo (Bis)

Bendito el que viene en nombre del Señor, Hosanna en las alturas; Hosanna.


LA PAZ ESTE CON NOSOTROS

La paz esté con nosotros (x3) que con nosotros siempre, siempre, siempre esté la paz.

Queremos paz para el mundo, pedimos paz para el mundo, queremos paz para el mundo, que con nosotros, siempre, siempre, siempre esté la paz.

CORDERO ROCK

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo Ten piedad de nosotros, ten piedad de nosotros (Bis)

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo Danos paz, danos paz, danos siempre la paz.


SIERVO POR AMOR

Una noche de sudor, en una barca en pleno mar, mientras el día amanece ya, aún sus redes vacías están, pero la voz que te llama, otro mar te enseñará y a la orilla de sus corazones, sus redes lanzarán.

Ofrece toda tu vida como María al pie de la cruz: Y serás, siervo de todo hombre, siervo por amor, sacerdote de la humanidad.

Avanzaba en el silencio, entre lágrimas esperaba que la semilla antes esparcida, cayera sobre tierra fértil, de fiesta está tu corazón, porque el trigo que ondea ya, ha madurado bajo el sol y se puede almacenar.

 

LA GUADALUPANA

 

Es María la Blanca Paloma (2) que ha venido de América (3) a traer la paz.

Es por eso que los colombianos (2) la llamamos madre (3) Madre de bondad.

Pastorcillos humildes de Fátima (2) la vieron muy triste (3) por tanta maldad.

Les mandaste rezar el rosario (2) por los pecadores (3) para hallar la paz.

 

HOY HE VUELTO

Cuántas veces, siendo niño, te recé, con mis besos te decía que te amaba, poco a poco, con el tiempo, alejándome de ti, por caminos que se alejan me perdí. (X2)

Hoy he vuelto, Madre, a recordar, cuántas cosas dije ante tu altar, y al rezarte puedo comprender

que una madre no se cansa de esperar. (x2)

Al regreso, me encendías una luz, sonriendo desde lejos me esperabas, en la mesa la comida aún caliente y el mantel, y tu abrazo en mi alegría de volver. (X2)

Aunque el hijo se alejara del hogar, una madre siempre espera su regreso, que el regalo más hermoso que a los hijos da el Señor es su madre y el regalo de su amor. (X2)

(Con la colaboración del padre Antonio «Toñito» Castro, de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en Managua)

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