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REFLEXIONES CRISTIANAS

"La contemplación es una dimensión esencial del creyente..."

Redacción Central |

REFLEXIONES CRISTIANAS
«La contemplación es una dimensión esencial del creyente…»

Domingo 03 de Junio del 2012, Número 672

SANTISIMA TRINIDAD

ACTO PENITENCIAL

Estamos llamados a vivir en unidad, como Unidad es nuestro Dios. Pero nuestras limitaciones y pecados hacen difícil conseguirlo. Pidamos perdón:

– Dios Padre, que nos has dado el Don de la libertad para que hagamos libres a los demás. Señor, ten piedad.

– Dios Hijo, que eres imagen y manifestación del Amor del padre. Cristo, ten piedad.

– Dios Espíritu, que vienes siempre en ayuda de nuestra debilidad. Señor, ten piedad.

Oración: Transforma, Señor, nuestra vida y ayúdanos a caminar en la Luz de tu Verdad. Por nuestro Señor.

Oración Colecta: Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concédenos que al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente. Por Jesucristo nuestro Señor…

Lectura del libro Del libro de Deuteronomio 4, 32-34. 39-40

En aquellos días, hablo Moisés al pueblo y le dijo: «Pregunta a los tiempos pasados, investiga desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra. ¿Hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, una cosa tan grande como esta? ¿Se oyó algo semejante? ¿Qué pueblo ha oído, sin perecer, que Dios le hable desde el fuego, como tú lo has oído? ¿Hubo algún dios que haya ido a buscarse un pueblo en medio de otro pueblo, a fuerza de pruebas, de milagros y de guerras, con mano fuerte y brazo poderoso? ¿Hubo acaso hechos tan grandes como los que, ante sus propios ojos, hizo por ustedes en Egipto el Señor su Dios? Reconoce, pues, y graba hoy en tu corazón que el Señor es el Dios del cielo y de la tierra y que no hay otro. Cumple sus leyes y mandamientos, que yo te prescribe hoy, para que seas feliz tú y tu descendencia, y para que vivas muchos años en la tierra que el Señor, tu Dios, te da para siempre». Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 32)

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra.

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

La palabra del Señor hizo el cielo; el aliento de su boca, sus ejércitos, porque él lo dijo, y existió, él lo mandó, y surgió.

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempos de hambre.

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo; que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Segunda Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los Romanos: 8, 14-17

Hermanos: Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios. El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con Él para ser glorificados junto con Él. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 28,16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las nación es, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y ensenándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO

Dios está con nosotros. Lo confiesa Israel y lo confiesan los discípulos de Jesús. Cuando esa certidumbre se siente vivamente, se convierte en una confianza inquebrantable. La seguridad que produce el saberse amado y protegido por los padres, da identidad y confianza a los niños pequeños. Por esa razón el Señor Jesús eligió la imagen del niño para describir la relación de fe que vivimos los creyentes con Dios. La presencia de Dios es misteriosa, no es sencilla de apreciar, sin embargo, es perceptible. Los místicos, los profetas y la gente de buen corazón logran descubrirla. Tal vez nuestra sociedad ha perdido esa capacidad de captar la presencia de Dios en la vida cotidiana. La contemplación es una dimensión esencial del creyente. Quien no deletrea la cercanía de Dios no puede llamarle Padre, ni reconocerse en los otros con los ojos de hermano. La vida del discípulo comienza al momento que se experimenta la amorosa presencia de Dios en las situación es ordinarias.

Profesión de fe.

Celebrante: ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Fieles: Si, creo.

Celebrante: ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que nació de María Virgen, padeció, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está en la presencia del Padre?

Fieles: Sí, creo.

Celebrante: ¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Fieles: Sí, creo.

Celebrante: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Jesucristo nuestro Señor. AMÉN

ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos, hermanos, en este día de gracia, para que los dones del Espíritu santo abunden en los corazones de los hombres y se abran paso en las estructuras y en los valores que gobiernan la comunidad humana.

Respondamos: ¡Dios Trinidad, ayúdanos vivir unidos!

— Por los pobres y los enfermos, por todos aquellos que viven marcados por el dolor y la debilidad. Oremos.

— Por nuestro planeta y la conservación del medio ambiente, que Dios bondadoso nos ha dado. Oremos.

— Por nosotros, por los que cada domingo nos reunimos en esta iglesia para compartir la mesa de Jesucristo. Oremos.

— Por la Iglesia, por todos los que queremos vivir siguiendo el camino del amor de Dios. Oremos.

Oración: Ayúdanos, Dios Trinidad, a ser testigos de Tu Amor. Por Jesucristo…

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN: Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación del cuerpo y el alma. Por Jesucristo Nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS EN LA SEMANA

 LUNES

2 Pedro 1, 1-7

Salmo 90

Marcos 12, 1-12

 MARTES

2 Pedro 3, 12-18

Salmo 89

Marcos 12, 13-17

 MIÉRCOLES

2 Timoteo 1, 1-12

Salmo 122

Marcos 12, 18-27

 JUEVES

2 Timoteo 2, 8-15

Salmo 24

Lucas 12, 28-34

 VIERNES

2 Timoteo 3, 10-17

Salmo 118

Marcos 12, 35-37

 SABADO

2 Timoteo 4, 1-8

Salmo 70

Marcos 12, 38-44

 

NOTAS DE LA PARROQUIA

Santoral de la semana: Lunes: Francisco.- Martes: Bonifacio.- Miércoles: Marcelino.- Jueves: Mateo Talbot.- Viernes: Medardo.- Sábado: Efrén.- Domingo: X domingo ordinario.-

Cumpleañeros: Manuel Salvador Orochena.- Xavier Orochena.- Ivania Xaviera Siero López.- Xavier Mejía.- Daysi Rocha.- Ramsés Cerda Orozco.- Noel González Orozco.- José Ernesto y Lya Barrios.- Sandra Orozco de Cerda.-

Difuntos: Josefa Bojorge.- Norma Espinoza.- Albertina Noguera.-

Cantos:

Entrada TEOTOKOS «LA QUE DIO LUZ A DIOS»

¡Salve, María! ¡Teotokos, la Madre de Dios!

¡Salve, María! ¡Siempre Virgen y Madre de Dios!

En ti vemos ya nuestra resurrección,

Asunta al cielo estás.

¡Salve, María! ¡Teotokos, la Madre de Dios!

¡Salve, María! ¡La Reina del cielo, la Madre de Dios!

¡En ti se regocija, toda la creación,

Pues por ti ya llegó la Palabra de Dios,

Nuestra Salvación!

¡Salve, María! ¡Teotokos, la Madre de Dios!

¡Salve, María! ¡La Reina del cielo, la Madre de Dios!

KIRIE VOCES

Señor, ten piedad

Ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad

Ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad

Ten piedad de nosotros.

GLORIA DE MARLON

Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, de buena voluntad. (2)

Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos Gracias, por tu inmensa Gloria.

Dios Padre Eterno, Dios Hijo único Jesucristo, tú quitaste el pecado al mundo entero, ten piedad Señor ten piedad.

Dios Padre Eterno, Dios Hijo único Jesucristo, tú que estás a la diestra de Dios Padre, escúchanos, Señor ten piedad.

Solistas: Contra voces:

Porque sólo Tú eres Santo – – – – – (Eres Santo)

Sólo tú Señor – – – – – – – – – – – – – – (Señor)

Sólo tú Altísimo, – – – – – – – – – – – (A, a, a, a, a)

Jesucristo.

Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, de buena voluntad.

Con el Espíritu Santo, en Gloria de Dios Padre. Amén

Gloria a Dios en el Cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, de buena voluntad. Amén.

VEN, ESPÍRITU DIVINO

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

NADA TE TURBE

Nada te turbe, nada te espante todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta.

Sólo Dios basta, Sólo Dios basta, Sólo Dios basta, ¡Aleluya! (Bis)

COMO LO HIZO MARÍA

No sólo el vino y el pan, te venimos a ofrecer, queremos darte algo más, te entregamos nuestro ser.

Como lo hizo María que tu mensaje escuchó, y dijo un sí generoso, para aceptar su misión (Bis)

Quedan sobre el altar, nuestras vidas oh Señor, haz que sepamos luchar para conservar Tú amor.

SANTO SOLEMNE

Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del universo, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria; Hosanna.

Hosanna, Hosanna, Hosanna en el cielo (Bis)

Bendito el que viene en nombre del Señor, Hosanna en las alturas; Hosanna.

LA PAZ ESTE CON NOSOTROS

La paz esté con nosotros (x3) que con nosotros siempre, siempre, siempre esté la paz.

Queremos paz para el mundo, pedimos paz para el mundo, queremos paz para el mundo, que con nosotros, siempre, siempre, siempre esté la paz.

CORDERO ROCK

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo Ten piedad de nosotros, ten piedad de nosotros (Bis)

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo Danos paz, danos paz, danos siempre la paz.

SIERVO POR AMOR

Una noche de sudor, en una barca en pleno mar, mientras el día amanece ya, aún sus redes vacías están, pero la voz que te llama, otro mar te enseñará y a la orilla de sus corazones, sus redes lanzarán.

Ofrece toda tu vida como María al pie de la cruz: Y serás, siervo de todo hombre, siervo por amor, sacerdote de la humanidad.

Avanzaba en el silencio, entre lágrimas esperaba que la semilla antes esparcida, cayera sobre tierra fértil, de fiesta está tu corazón, porque el trigo que ondea ya, ha madurado bajo el sol y se puede almacenar.

LA GUADALUPANA

Es María la Blanca Paloma (2) que ha venido de América (3) a traer la paz.

Es por eso que los colombianos (2) la llamamos madre (3) Madre de bondad.

Pastorcillos humildes de Fátima (2) la vieron muy triste (3) por tanta maldad.

Les mandaste rezar el rosario (2) por los pecadores (3) para hallar la paz.

HOY HE VUELTO

Cuántas veces, siendo niño, te recé, con mis besos te decía que te amaba, poco a poco, con el tiempo, alejándome de ti, por caminos que se alejan me perdí. (X2)

Hoy he vuelto, Madre, a recordar, cuántas cosas dije ante tu altar, y al rezarte puedo comprender

que una madre no se cansa de esperar. (x2)

Al regreso, me encendías una luz, sonriendo desde lejos me esperabas, en la mesa la comida aún caliente y el mantel, y tu abrazo en mi alegría de volver. (X2)

Aunque el hijo se alejara del hogar, una madre siempre espera su regreso, que el regalo más hermoso que a los hijos da el Señor es su madre y el regalo de su amor. (X2)

(Elaborado con el apoyo del padre Antonio «Toñito» Castro, de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, de Managua)

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