Nicaragua

Expresan ex residentes de orillas del lago Managua su actual tranquilidad en Villa Guadalupe

Los habitantes de Villa Guadalupe y ex residentes de los bajos de Acahualinca señalan que hace seis meses viven tranquilos después de años de sufrimientos

Residentes de la Villa Guadalupe
Los nuevos residentes de la Villa Guadalupe coinciden en el gran salto de calidad que dio sus vidas al poder salir de los bajos de Acahualinca y pasar a las casas otorgadas por el gobierno sandinista, presidido por el Comandante Daniel Ortega, porque ahora viven y duermen tranquilos, sin el peligro de las inundaciones, aun en invierno. | el19digital.com

Redacción Central |

Los habitantes de Villa Guadalupe y ex residentes de los bajos de Acahualinca señalan que hace seis meses viven tranquilos después de años de sufrimientos

Los nuevos residentes de la Villa Guadalupe coinciden en el gran salto de calidad que dio sus vidas al poder salir de los bajos de Acahualinca y pasar a las casas otorgadas por el gobierno sandinista, presidido por el Comandante Daniel Ortega, porque ahora viven y duermen tranquilos, sin el peligro de las inundaciones, aun en invierno.

Conversar con personas que vivieron esos tiempos de tormentos es reconocer al final lo mucho que pueden ellas cambiar en solo medio año, porque hacía solo seis meses estaban en los bajos del Lago de Managua, con un constante calor húmedo, solo comparable a corrientes putrefactas, que afectaban la vida de los vecinos, a lo que se agregaba la amenaza de la crecida de las aguas en el invierno.

Todos los vecinos tienen opiniones similares, porque fueron parecidas o iguales las condiciones existentes para ellos, pobres, humildes, quienes no podrían aspirar a un cambio brusco, porque sencillamente no tenían recursos, aunque les sobrara el deseo y la disposición de trabajar fuerte para ello.

Cuentan y repiten, sin llegar al cansancio, que aquellos eran tiempos terribles, con la constante tortura en invierno del agua que caía por el techo, el cual estaba con huecos, mientras que por el piso el agua muchas veces llegaba y se mojaban los pies. De día existían nubes de moscas y de noche de igual forma habían los mosquitos llamados zancudos, los cuales son portadores de enfermedades, entre ellas el dengue y la malaria, que afectaba con mayor rigor a los niños.

Verónica del Socorro Estrada, Ana María Ortega, Concepción Sánchez, con 25 años viviendo en la orilla baja del Lago de Managua, y Javier Gómez Rayo coincidieron que salir de vivir en ese inhóspito lugar es lo mejor que les pudo suceder, lo cual fue posible por los programas sociales del gobierno sandinista, que procura el mejoramiento de todos los nicaragüenses, pero se preocupa en particular por los más pobres.

Redacción Central de la Voz del Sandinismo-El 19)

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