Nicaragua

Apoya centro científico decreto de Alerta de Amarilla para Río San Juan

El director del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos, Salvador Montenegro, explicó que los daños que causa Costa Rica con la construcción de una vía en la ribera del río están revirtiéndose contra ellos a través del río Colorado. Salvador Montenegro, director del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos de la Universidad Nacional Autónoma de […]

Salvador Montenegro
Salvador Montenegro, director del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos de la Universidad Nacional Autónoma de Managua, respaldó el decreto del Presidente Daniel Ortega que declaró el estado de Alerta Amarilla para el departamento y la Cuenca del Río San Juan, gravemente amenazado por las lluvias y la gran cantidad de sedimentos que genera la carretera que construye en la zona el gobierno de Costa Rica. | el19digital.com

Redacción Central |

El director del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos, Salvador Montenegro, explicó que los daños que causa Costa Rica con la construcción de una vía en la ribera del río están revirtiéndose contra ellos a través del río Colorado.

Salvador Montenegro, director del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos de la Universidad Nacional Autónoma de Managua (CIRA-UNAN-Managua), respaldó el decreto del Presidente Daniel Ortega que declaró el estado de Alerta Amarilla para el departamento y la Cuenca del Río San Juan, gravemente amenazado por las lluvias y la gran cantidad de sedimentos que genera la carretera que construye en la zona el gobierno de Costa Rica.

Al mismo tiempo, el funcionario sugirió acompañar la medida presidencial con acciones en el territorio afectado, principalmente en la zona aledaña al curso del Río San Juan.

A su juicio, urge poner en práctica medidas de control de erosión y de sustancias tóxicas, que también sean cumplidas por los vecinos del sur. «Se deber exigir el cumplimiento de los costarricenses de ese tipo de medidas», recalcó.

Analizando los daños propiciados desde el territorio tico, Montenegro dijo que los graves daños provocados al río San Juan por la construcción de la vía en la ribera y la gran cantidad de sedimentos y residuos de plaguicidas arrastrados por los ríos ticos que fluyen hacia la frontera con Nicaragua, no solo afectan nuestro territorio, sino que causan daños a Costa Rica.

Según explicó el experto, cuya institución estudia el entorno del Río San Juan desde 1992, la construcción de la carretera costarricense, unida a la erosión de la agricultura intensiva realizada en ese territorio provoca que los sedimentos y residuos que bajan de la zona central tica caigan en el curso de agua nicaragüense, pero vuelven hacia ese país al entrar en el delta del río Colorado.

Montenegro afirmó que el delta del Río San Juan es apenas un 9 por ciento del caudal que sale al Caribe por Nicaragua, mientas que el 91 por ciento restante se transforma en el costarricense río Colorado, razón por la cual sus plaguicidas, sedimentos y tóxicos vuelven hacia ellos.

Destacó el científico nicaragüense que Costa Rica es el país que más importa plaguicidas en el mundo, 51 kilogramos por cada hectárea de terreno, y en la cuenca costarricense que drena hacia el San Juan hay 850 mil hectáreas que drenan hacia Nicaragua una cantidad importante de residuos agroquímicos.

La cuenca nicaragüense en el San Juan es de dos mil 500 kilómetros cuadrados y lo que recibe son los aportes de 500 metros cúbicos por segundo que salen de lago Cocibolca, al oriente, en tanto que de la zona norte, afirma el científico, el importante curso de agua no recibe sedimentos de ninguna especie dado que lo que ahí tiene es una gran extensión de bosques primarios ubicados dentro de la reserva biológica.

Montenegro explicó que los problemas de comunicación con el gobierno de Costa Rica impiden hacer un plan para corregir los problemas ambientales provocados en la cuenca del Río San Juan.

Señaló Montenegro que se puede observar el desentendimiento con las autoridades del vecino país, por razones políticas que obedecen claramente a intereses particulares costarricenses, lo que impide dar solución a los problemas que son resultantes de esos intereses políticos que están dañando una cuenca que es binacional.

Destacó el científico que los sedimentos que bajan de las sierras costarricenses son los mismos que obligaron a Nicaragua a dragar el río San Juan y añadió que son totalmente reconocibles porque proceden de los suelos típicos del norte de Costa Rica, precisamente de las cordilleras Guanacaste, Central y Tilarán.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-El 19 Digital)

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