Nicaragua

Se hace necesario disminuir los accidentes de tránsito en el país

(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) La reciente Semana Santa es una gran lección para evitar que ocurran estos sucesos, que dejan dolor y luto en las familias, además de pérdidas económicas

Redacción Central |

Se hace necesario disminuir los accidentes de tránsito en el país
(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo)
La reciente Semana Santa es una gran lección para evitar que ocurran estos sucesos, que dejan dolor y luto en las familias, además de pérdidas económicas

Las acciones de la Policía Nacional y de organizaciones sociales disminuyeron el número de muertos por accidentes de tránsito en la reciente Semana Santa, en la que hubo una baja de 14 por ciento expresada oficialmente, frente al mismo período del año pasado, lo que demuestra la conveniencia de elevar la exigencia a conductores de vehículos, señaló recientemente el Comisionado Francisco Díaz, subdirector de la Policía Nacional.

Durante los preparativos para desarrollar una Semana Santa para efectuarla con amor, amistad, solidaridad y disciplina, para un regreso a casa feliz, se hicieron coordinaciones con diversas organizaciones sociales para que, responsablemente, hacer de esta jornada una tarea de todos, o sea una responsabilidad compartida, por el bien de la sociedad y, en definitiva, de todo nuestro pueblo.

Y en este aspecto del tránsito vial es necesario que ganemos todos conciencia que podemos poner nuestro granito de arena para que existan cada vez menos familias con luto y dolor, así como cada persona, empresa y el mismo país con una disminución sustancial de pérdidas de vidas humanas y daños económicos.

Para ello es necesario una acción cada vez más responsable, tanto de los choferes profesionales como del que conduce su vehículo particular, con el cumplimiento de las normas de tránsito y con una cortesía que debe caracterizar nuestra sociedad solidaria, así como inspecciones técnicas periódicas al transporte colectivo de personas y mercancías realizadas por las empresas e instituciones gubernamentales, a vehículos particulares o empresariales, con revisiones rigorosas de sistemas de frenos, dirección, visibilidad e iluminación deficitarios, los que pueden ocasionar accidentes con daños a los propios y a seres e instalaciones ajenas. También exámenes médicos a los choferes cada cierto tiempo, para estar seguros que todo el que maneja puede hacerlo, sin peligro de ocasionar accidentes.

Un factor importante en ello puede cumplir la familia, las madres, hijos y esposas que recuerden a los miembros de ese núcleo base de la sociedad que sean conductores que deben regresar cada día con la jornada cumplida, con la satisfacción de todo lo realizado y con el regreso de ellos bien y del vehículo intacto.

El amor eterno a la humanidad y la familia feliz y el estar todos juntos para el beneficio de este núcleo, que es el centro de la sociedad, es lo que hace enorme a un país.

La iglesia también puede hacer lo suyo en cada plegaria, recordar la necesidad de fortalecer la amistad y solidaridad con nuestros conciudadanos y los turistas que nos visitan, porque ello nos hace cada día más grande ante el mundo, más cristianos, porque tenemos muchos elementos que nos ayudan y es el creciente amor al prójimo.

Pero ello no sucede solo, es necesario educar y exigir. Los medios de difusión, en especial la televisión y la familia, son elementos fundamentales en este empeño, a lo que tenemos que agregar la iglesia, estímulos en las empresas a choferes sin accidentes, reconocimiento a peatones que respeten el derecho de vía que tienen los vehículos en lugares con regulaciones mediante semáforos, la solidaridad social con los impedidos físicos y los niños, sobre todo escolares en horario de trasladarse hacia o desde sus colegios.

Pero sucede que también está la exigencia de la Policía Nacional con aquellos que violan ciertas normas en área con señales de presencia de escolares u hospitales, de aquellos que piensan que unos traguitos de ron o cervezas no hacen efecto y quienes quieren probarse en la vía con velocidades por encima de las normadas.

En estos aspectos es imprescindibles la exigencia, no dejar pasar ninguna anomalía, el exceso de velocidad, manejar con la ingestión de alcohol o un vehículo sin condiciones técnicas para transitar es responsabilidad de quien tiene que velar por el buen desarrollo de la transportación, sea individual, colectiva o de mercancía. Todos tendremos que sentirnos responsables, desde el que se pone al timón, como el directivo de una empresa que tiene que ver con el traslado de mercancías o personas, porque es necesario que todo salga bien, sin accidentes de tránsito, porque ello daña nuestra respetabilidad nacional e internacional.

Si bien la disminución de accidentes de tránsito fue una victoria de Nicaragua durante la reciente Semana Santa en toda Centroamérica, esa característica debe ser permanente en esta nación, en la que se trabaja con tanto amor por la vida para todos y que nuestros visitantes foráneos puedan sentir tanta seguridad ciudadana que prefieran volver una y otra vez, porque aquí no solo no tendrán accidentes de tránsito, sino que estén seguros que regresarán a sus respectivos países con muchas cosas lindas que contar, como la belleza de nuestra naturaleza y del amor de nuestros hombres y mujeres por la vida.

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