Nicaragua

La Paz es la tranquilidad del alma en nuestro corazón

En su mensaje el Padre Neguib Kalil Eslaquit indicó que la Paz va a producir tolerancia, diálogo, comunicación, pero sobre todo va a producir que todos los nicaragüenses nos sintamos «cada vez mas hermanos Al expresar un mensaje de año nuevo a las familias nicaragüenses, el Padre Neguib Kalil Eslaquit expresó que todos nosotros debemos […]

Padre Neguib Kalil Eslaquit
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Redacción Central |

En su mensaje el Padre Neguib Kalil Eslaquit indicó que la Paz va a producir tolerancia, diálogo, comunicación, pero sobre todo va a producir que todos los nicaragüenses nos sintamos «cada vez mas hermanos

Al expresar un mensaje de año nuevo a las familias nicaragüenses, el Padre Neguib Kalil Eslaquit expresó que todos nosotros debemos suplicar a Jesucristo, que es el Príncipe de Paz, que nos regale de su Paz, y la Paz es la tranquilidad del alma en nuestro corazón y eso nos lo regala el tener a Dios como primero en nuestra vida.

En su mensaje el Padre Eslaquit indicó que la Paz va a producir tolerancia, diálogo, comunicación, pero sobre todo va a producir que todos los nicaragüenses nos sintamos «cada vez mas hermanos, sin ningún tipo de distingo porque nos cobija un mismo sol y nos cobija una misma bandera azul y blanca y nos cobija sobre todo la ternura y el Amor derramado del Espíritu Santo en el corazón de todo nuestro pueblo».

Al iniciar un nuevo año lleno de esperanzas para todos los nicaragüenses, Eslaquit manifestó que lo primero que debemos hacer es «pedir y suplicar al buen Dios que nos regale esas tres virtudes que vienen del cielo, que son las virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad».

Explicó que la Fe es la seguridad de que Dios envió a su hijo único Jesucristo al mundo para salvarnos, redimirnos, hacernos hijos de Dios y para que también nosotros seamos hermanos de nuestro prójimo.

En relación a la Esperanza, señaló que es otra virtud que viene del cielo «que es como el ancla que hace que la barquita de nuestra vida, que camina por el océano de la existencia, siempre permanezca firme aun en los momentos de mayor dificultad».

«Pero sobre todo la virtud teologal del Amor que es la Caridad, la virtud teologal del Amor que es la Solidaridad, la virtud teologal del Amor porque la misma Sagrada Escritura nos dice Dios es Amor y Jesús que es Dios, él mismo es el Amor» indicó.

Eslaquit señaló que el pueblo nicaragüense tiene fe, esperanza y caridad, «pues nuestro pueblo nicaragüense ahora tiene una fe aun mas acrecentada, con una confianza más grande después de 5 años de logros, después de 5 años de sacrificios, después de 5 años de trabajo arduo».

Dijo que Nicaragua continua enrumbada por caminos y por senderos de progreso y en medio de las dificultades internacionales, el pueblo nicaragüense no tiene ningún tipo de desesperanza, por eso decimos que también el pueblo nicaragüense es un pueblo de mucha esperanza, porque las esperanzas del pueblo se han ido viendo colmadas con toda esta cantidad de restitución de derechos en todos los campos y en todas las áreas, en la educación, en el techo, en el trabajo digno, en las obras sociales, en la parte cultural en el rescate de las tradiciones».

Pero sobre todo resaltó que los nicaragüenses tienen Amor, «esa virtud del Amor, el Amor que es Dios, el Amor de seguir compartiendo, el Amor de seguir siendo solidarios y creemos profundamente que Dios está con nosotros y que continua estando con nosotros».

Por tal razón afirmó que los nicaragüenses no debemos estar pensando en situaciones negativas, en profecías de desastres y en ninguna situación que pueda amedrentar la esperanza y el Amor que tenemos todos.

El padre Eslaquit estimó que Nicaragua tiene grandes posibilidades para seguir surgiendo en el turismo, en mayor educación, en seguir preparando a nuestra gente.

«Tenemos ya 5 años que realmente han sido años plenos, años victoriosos, años prosperados, años bendecidos para todo el pueblo nicaragüense» expresó.

Comentó que ese crecimiento económico que ha sido visto y seguido de cerca por los analistas internacionales y por los organismos internacionales, también ha sido sentido por la población, ya que todos «han reconocido que Nicaragua ha superado y aun a avanzado… en todos los rubros de la economía» aseguró.

No obstante afirmó que los nicaragüenses debemos suplicarle «al Espíritu Santo que (nos) continúe bendiciendo, que continúe acrecentando esa bendición para todos» y que también «siga bendiciendo al señor Presidente de la República, comandante Daniel Ortega, que le siga iluminando en este nuevo periodo que está iniciando, para que junto a doña Rosario Murillo» ya que nos ha enseñado y nos ha dado ternura a la inmensa mayoría de los nicaragüenses y eso nos ha dado la posibilidad «para seguir construyendo en Nicaragua una patria más justa y más digna con Todos por el Bien de Todos».

Particularmente el Padre Eslaquit se refirió al Parque de los Niños Felices, el cual fue visitado por miles de familias nicaragüenses de todo el país.

«Yo escuchaba a la compañera Rosario Murillo hace algunas semanas en donde ella decía que la alegría más grande que podía tener cada persona y de manera particular ella en su corazón, como la tenemos todas las personas de buena voluntad, es el gozo y la sonrisa de ver dibujada en los rostros de los niños en este parque de la niñez feliz».

Eslaquit comentó que en el parque disfrutaron miles de familias, no solamente niños, sino personas de todas las edades.

«Yo mismo estuve ahí en el parque de la niñez feliz, en la avenida Bolívar y con todo estos proyectos ahora que se van a reconstruir, que se van a remodelar, que se van a rehabilitar aéreas cercanas a todo este casco histórico de Managua, es maravilloso para que los nicaragüenses tengamos sitios de recreación y no solamente sitios de recreación que es algo fundamental para nuestro pueblo, sino que esa recreación y esa alegría no solamente dentro de la niñez de los niños, porque la alegría esta en todos los que nos sentimos sencillos».

Según el sacerdote, «todos nosotros somos niños cuando tenemos la capacidad de la admiración, esa alegría nos regala a todos nosotros la fuerza y el vigor necesario para seguir adelante construyendo una Nicaragua más digna, más prospera, más humana, más justa, más Cristiana, más Socialista y más Solidaria».

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