Nicaragua

Modelo Cristiano, Socialista y Solidario tuvo éxito en los últimos cinco años

Ese período no solo transcurrió con la dirección de un nuevo presidente, sino que se puso fin al neoliberalismo

Redacción Central |

Ese período no solo transcurrió con la dirección de un nuevo presidente, sino que se puso fin al neoliberalismo

El objetivo central del Plan Nacional de Desarrollo Humano logró avanzar significativamente con el crecimiento económico, el incremento del trabajo y la reducción de la pobreza y la desigualdad en el país en los últimos cinco años.

El 10 de enero de 2007 hubo un cambio de Presidente y de Gobierno, el cual significó el cese del neoliberalismo y avances en el cambio de valores, actitudes, prioridades, políticas, programas, estilo de gobernar e interrelacionarse con el pueblo.

Ese día significó un cambio del modelo económico y social. Se reemplazó el Modelo Neo-Liberal de la Globalización de las Empresas Transnacionales con el Modelo Cristiano, Socialista y Solidario del Poder Ciudadano, basado en la cultura, realidad y aspiraciones del pueblo nicaragüense.

El punto inicial y final del Modelo Cristiano, Socialista y Solidario es el ser humano de nuestro país en sus condiciones históricas, culturales, económicas, sociales, políticas, nacionales y regionales del Siglo XXI.

Este Modelo se basa en valores cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias.

Los valores cristianos del Modelo incluyen la Paz y Reconciliación, el amor al prójimo y la opción preferencial por los pobres, así como el respeto a la dignidad de cada persona sin distingos de raza, etnia, color de la piel, religión, clase social, ideología, nivel de ingreso, preferencia sexual y otras formas de discriminación o explotación.

El modelo se basa en los ideales socialistas de brindar oportunidades de desarrollo y bienestar para todos, construyendo una sociedad más igualitaria mediante la redistribución del ingreso y riqueza, a partir del apoyo a los pobres y la micro, pequeña y mediana Empresa.

Asimismo se plantea la educación y salud gratuitas y universales, capitalización de los pobres y subsidios para atender las necesidades básicas de las familias, sobre todo su seguridad alimentaria y nutricional.

Este modelo de gobierno también es socialista al construir el Poder Ciudadano con plena participación y decisión permanente del pueblo, así como en la gestión y evaluación social de las políticas de gobierno.

La democracia directa permite reducir las desigualdades y superar la pobreza, a defender las familias pobres sus propios intereses, así como permite al pueblo ser parte del éxito de la implementación de las políticas y ejecución de los programas, ejercer la auditoria social y evaluar los planes de gobierno.

El modelo es solidario porque el centro de la atención de las políticas del Gobierno es la familia y sus realidades, en especial las más pobres y vulnerables, las comunidades indígenas y afro descendientes.

La solidaridad se refleja en el apoyo inmediato a las víctimas de desastres naturales, así como a personas en situación de desamparo.

La solidaridad del comercio justo defiende a los pequeños y medianos productores con precios que estimulen la reactivación de las fuerzas productivas en el país, a la vez de defender a los consumidores pobres con alimentos básicos a precios menores que los del mercado clásico.

La solidaridad internacional consiste en la Unidad Latinoamericana y Caribeña y con los países en desarrollo, así como con los pueblos oprimidos y víctimas de agresiones imperialistas.

En resumen, los principios cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias se aplican con operativos, mediante los cuales se rigen la formulación de las políticas públicas y programas nacionales:

1. El rescate de valores.

2. La restitución de derechos.

3. El aumento de capacidades del pueblo.

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