Nicaragua

Estrategia de soberanía y seguridad alimentaria éxito del Gobierno en quinquenio 2007-2011

Se aseguró la alimentación a la población pobre, se combatió la desnutrición crónica y se alcanzó la fortificación de alimentos y su distribución a precios justos

Redacción Central |


Se aseguró la alimentación a la población pobre, se combatió la desnutrición crónica y se alcanzó la fortificación de alimentos y su distribución a precios justos

Adicionalmente a la política de apoyo a la pequeña producción, se ejecuta la estrategia de soberanía y seguridad alimentaria mediante el Programa de Alimentación Escolar, Educación Alimentaria Nutricional, Programa de Semillas (CRISSOL en 2011), Programas de Vigilancia con controles de crecimiento y desarrollo para detectar casos de desnutrición crónica en los centros escolares y redes de servicios de salud, fortificación de alimentos, ENABAS distribuyendo productos básicos a precios menores que el mercado, Programa Usura Cero que aumenta los ingresos de las familias pobres, entre otros.

Con el apoyo brindado a los pequeños productores, se logró aumentar la producción de alimentos, especialmente de granos básicos (Programa CRISSOL 2011-2012) que permitió asegurar el alimento para la población pobre y vender los excedentes a buenos precios a Centroamérica, Venezuela y otros mercados.

Con el Programa Hambre Cero, el impacto en la dieta de las familias ha sido inmediato. La producción de huevos, carnes y leche provee a la familia la proteína animal requerida para mantener la salud. Otro impacto es el aumento de la participación económica de las mujeres en la economía local, generando trabajo e ingresos.

El Programa de Alimentación Escolar ha tenido también impacto en el combate de la desnutrición infantil y en los esfuerzos para la permanencia y mejor desempeño de las niñas y niños en la escuela. En estos cinco años se atendieron en promedio 960 mil 189 estudiantes cada año.

En el tema de nutrición, el Ministerio de Salud ha venido ejecutando el Programa de Vigilancia y Promoción del Crecimiento y Desarrollo, que se realiza en toda la red de servicios y a través de todas las estrategias que establece el nuevo Modelo de Salud Familiar y Comunitaria.

El 90 por ciento de los niños y niñas ha recibido controles de crecimiento y desarrollo para detectar los casos de desnutrición crónica a fin de ser tratados tanto en la escuela como en la red de servicios de salud.

Fueron atendidas 230 mil familias con el Programa de Alimentos por Trabajo para apoyar a las familias que han perdido sus cosechas por eventos climáticos u otras afectaciones. Un total de 87 mil 254 familias han recibido apoyo en el establecimiento de huertos familiares cuando perdieron sus cosechas.

La intervención selectiva de ENABAS en el mercado para equilibrar los precios de los alimentos básicos cuando estos suben poniendo en riesgo la capacidad de las familias pobres para adquirirlos, ha impactado positivamente en la seguridad alimentaria de la población. Los productos se distribuyen a través de una red de tres mil 187 puestos de distribución. Esto protege el presupuesto familiar, considerando que por lo menos el 60 por ciento del ingreso de las familias pobres se utiliza para alimentación.

Otros factores que han contribuido indirectamente a la seguridad alimentaria de la población pobre es la defensa del poder adquisitivo a través de los subsidios al transporte colectivo de Managua, manteniendo la tarifa en C$2.50 por pasajero, el subsidio a la tarifa de energía eléctrica para los que consumen menos de 150 Kw, subsidio al agua potable a las familias que consumen menos de 30 metros cúbicos y a los jubilados, pagando el mínimo.

El Bono Solidario de 700 córdobas mensuales a 159 mil 571 trabajadores del Estado con un salario menor de cinco mil 500 córdobas, también protege su poder adquisitivo favoreciendo directamente la seguridad alimentaria de sus familias.

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