Nicaragua

Liberan a autor de amenazas telefónicas a sacerdotes

Las víctimas aseguraron no tener interés en formalizar denuncia ni de mostrarse como parte ofendida

Redacción Central |

Las víctimas aseguraron no tener interés en formalizar denuncia ni de mostrarse como parte ofendida

La Policía Nacional puso en libertad la tarde de este lunes a Leonel Alberto Conde Torres, autor confeso de las amenazas telefónicas a los sacerdotes Edwin Román Calderón, párroco de Nindirí; Gerardo Rodríguez Pérez, de Managua, así como a por lo menos otros dos religiosos.

El comisionado general Juan Ramón Gradis Blanco, secretario de la Jefatura Nacional de la Policía Nacional, en rueda de prensa, hizo un resumen técnico de las investigaciones que revelaron que las amenazas fueron emitidas desde los números 8484-3689 registrado a nombre de Conde Torres y desde un chip número 8818-2393 sin registro, que eran usados en un mismo teléfono propiedad del detenido.

Esa información fue suministrada por la misma compañía telefónica que le brindaba servicio a Conde, dijo el alto mando policial. El autor de las llamadas reconoció su responsabilidad ante las autoridades.

«Es un dictamen que emitimos en base a las evidencias técnicas que son categóricas, no hay lugar a dudas de quién es la persona y el aparato de donde se generaron estos mensajes», explicó el jefe policial.

«La tarde de hoy (lunes), al cumplirse el periodo de detención que nosotros tenemos establecido de acuerdo a la ley, luego de haber analizado de forma minuciosa todos los resultados de la investigación, y tomando en cuenta que los sacerdotes Román de Nindiri y Gerardo José Rodriguez de Managua, personal y públicamente han expresado no tener interés en formalizar denuncia, ni de mostrarse como parte ofendida en este caso, hemos decidido poner en libertad al joven Leonel Conde y archivar estas diligencias», añadió el comisionado Gradis.

Asimismo invitó a los familiares del investigado para que se presentaran a las instalaciones de Auxilio Judicial donde les sería entregado su familiar.

Previamente, Conde Torres en unas breves declaraciones a los periodistas reiteró que todo se trataba de una «broma» y que no quería causar daño a nadie.

«Quiero agradecer muy amablemente a la Policía, no se portó mal conmigo, ni me obligaron a nada. Pido disculpas a todos, mi familia, mis amigos, los padres ofendidos, esto que ya no pase a más; no es culpa de nadie, ni de terceras personas…. Y la verdad es todo lo que tengo que decir», expresó.

«Al padre Edwin Román… padre Gerardo…. pido muchas disculpas, nunca pensé que eso iba a llegar a más», añadió.

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