Nicaragua

Beneficiadas miles de familias del corredor seco de Nicaragua

Buenos resultados en la producción por la aplicación del Programa de Desarrollo Económico de ese territorio del país

Redacción Central |

Buenos resultados en la producción por la aplicación del Programa de Desarrollo Económico de ese territorio del país

Los principales rubros de la producción en el corredor seco de Nicaragua fueron estimulados con el Programa de Desarrollo Económico de la Región Seca de Nicaragua (PRODESEC) el cual finalizó con una alegre feria donde los productores y productoras beneficiados presentaron los resultados, que tras cinco años de asistencia técnica, financiamiento y apoyo a la producción les dejó el programa.

La feria fue visitada por una misión de evaluación conjunta del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) encabezada por sus representantes, la señora Josefina Stubbs y el compañero Pedro Haslam.

Tras recorrer algunos de los stand de la feria, Josefina Stubbs dijo que cada una de las experiencias de los productores «demuestra que cuando a la gente se le da lo que necesita, el recurso, la asistencia técnica, el espacio de mercado, los campesinos y la gente que vive en las zonas rurales son capaces de producir mucha riqueza, no tan solo para su vida familiar, sino para su comunidad y para el país en general».

También destacó que «el gobierno de Nicaragua lo que está haciendo es precisamente lo que es necesario confiar en la gente» y luego reconoció que Nicaragua se está convirtiendo en el granero de Centroamérica por su importante aporte en la producción de alimentos que garantiza la seguridad alimentaria para el país y la región centroamericana.

Por su parte el compañero Pedro Haslam, director del IDR, destacó que esa institución está impulsando programas y proyectos que tienen que ver con la inserción de las familias rurales de escasos recursos al trabajo productivo.

«Todo esto tiene que ver con un concepto de desarrollo rural, no es solo llevar el financiamiento a los productores a la familia es también capacitarlas para que puedan mejorar la calidad del producto, puedan acceder a los mercados, sobre todo al mercado local y de alguna manera aportar a la economía» comentó Haslam.

También informó que con el PRODESEC se atendió a más de 23 mil familias durante 5 años y hoy estas familias están pasando a una nueva etapa. El programa invirtió 20.5 millones de dólares en los 33 municipios de la zona seca.

Actualmente el IDR está trabajando en proyectos importantes con el FIDA que están inmersos en el Programa Nacional de Agroindustria Rural, el cual fue diseñado para que los pequeños productores y productoras, avancen en el proceso de inserción en la producción.

En los próximos días se firmará un nuevo convenio para implementación del proyecto NICARIBE el cual «atenderá a cien comunidades de los territorios indígenas, de siete gobiernos territoriales indígenas para este proceso de inserción de nuestros hermanos indígenas a la producción nacional» declaró Haslam.

Por su parte Josefina Stubbs, señaló que el espíritu del nuevo proyecto «es exactamente lo que estamos viendo hoy, estimular a los pequeños productores de la Costa para que también ellos con sus capacidades puedan generar riquezas, puedan generar bienestar, puedan incrementar sus ingresos y mejorar las condiciones de su familia» y agregó que «esto permitirá que el gobierno de Nicaragua y los gobiernos regionales de la Costa Caribe, puedan definir políticas públicas que cada vez ayuden más al desarrollo la Costa Caribe la cual tiene tanto que ofrecerle al país».

Haslam también informó que se ampliará a nivel nacional otro proyecto que se está ejecutando en la zona de Boaco, Matagalpa y Jinotega, el cual promueve la agregación de valor a la producción y el fomento de la agroindustria.

Para los próximos 5 años, Haslam confirmó que el IDR estará ejecutando alrededor de 180 proyectos agroindustriales de pequeña, mediana y gran escala.

«Estamos hablando de proyectos comunitarios, pero también estamos hablando de proyectos más grandes» indicó y agregó que «estos productores ya están en el mercado nacional y no los vamos a sacar del mercado nacional, sin que vamos a seguir creciendo en la producción, mejorando la calidad, mejorando la competitividad para que también puedan estar en el mercado internacional».

El 46 por ciento de las cooperativas constituidas en el marco del PRODESEC están presididas por mujeres, lo cual deja entrever la alta participación de las mujeres de todas las edades en la producción de alimentos.

Zenia Centeno, de la cooperativa de servicios múltiples de productores vitivinicultores de granos y hortalizas de Nicaragua, comentó que su cooperativa se dedica a la producción y elaboración de uvas y vinos, aunque los asociados de la cooperativa también producen granos básicos y hortalizas.

La experiencia de su cooperativa en el PRODESEC inició hace dos años. «Empezamos como una asociación momentánea, éramos 18 miembros, 9 mujeres y 9 varones, la mayoría jefes de familia» expresó Zenia.

Con el apoyo del PRODESEC, esta cooperativa logró cambiar la producción artesanal del vino de uvas, y ahora lo hacen con una planta de procesamiento, esto les ha permitido acceder a los mercados locales con mucha aceptación de su producto.

Tras dos años de capacitaciones, financiamiento y dotados de las herramientas tecnológicas y técnicas, Zenia destaca que «hoy podemos estudiar, estamos más capacitados, contamos con un empleo fijo, con ingresos, nuestro nivel de vida ha mejorado».

Doña Bertha Méndez, presidenta de la Cooperativa Renacer, explicó que su cooperativa inició su participación en el PRODESEC hace 11 meses.

«El IDR nos ayudó a terminar la infraestructura que faltaba y nos dio dinero para que empezáramos a acopiar leche, iniciamos con 20 litros día de por medio y hasta ahorita estamos acopiando 300 litros. Producimos crema queso y cuajada, vendemos leche cruda, le vendemos a personas que van a vender a otro departamento» dijo contenta doña Bertha.

Esta beneficiaria detalló que la cooperativa ha aprovechado la venta de leche por parte de las propietarias del bono productivo alimentario, otro programa impulsado por el gobierno del presidente Daniel Ortega.

«Hasta para los del bono [productivo alimentario], hay gente que le dieron su vaquita y la otra gente que tienen sus empresitas no les compraban cinco litros de leche porque ellas compran de 20 para arriba. Entonces nosotros empezamos comprándole a los del bono, 4 o 5 litros, según lo que le producía la vaquita, nosotros les compramos leche a los pequeños, ayudamos a los propietarios del bono, independientemente que no sean grandes productores, hemos tenido grandes beneficios» explicó doña Bertha.

Alma Ligia González, trabaja con un grupo de mujeres en la producción de jugos naturales.

«Nosotros iniciamos de una manera artesanal, iniciamos 20 socias, no teníamos las condiciones que necesitábamos las exigencias del Ministerio de Salud y los requisitos que necesitábamos para salir adelante» recordó Alma.

«Pero con el apoyo del IDR, PRODESEC y nuestro gobierno, hemos logrado avanzar, hoy tenemos 25 socias y generamos empleo a 30 personas».

Este grupo de emprendedoras hoy cuenta con infraestructura propia y ha logrado perfeccionar la producción de jugos.

Al ser consultadas sobre cómo ha evolucionado su situación de vida y económica, doña Alma aseguró que su vida y la de las socias de la cooperativa «ha cambiado, dimos un salto cualitativo porque antes éramos mujeres cabezas de familia sin empleo, en cambio ahora nos conformamos como una microempresa y que más bien damos empleo».

Familias aumentan sus ingresos anuales

El Programa de Desarrollo Económico de la Región Seca de Nicaragua (PRODESEC) se desarrolló durante 5 años en 33 municipios y fue financiado por el Fondo de Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Su objetivo fue contribuir a la reducción de la pobreza rural a través del aumento del ingreso de las familias rurales pobres.

Entre sus principales logros destacan el apoyo directo a 7 mil 863 familias por medio de 255 iniciativas en agroindustria de alimentos; 40 iniciativas en pequeñas industrias beneficiando a 652 familias; 61 iniciativas en servicios rurales, beneficiando a mil 530 familias; 6 iniciativas para adaptación al cambio climático, beneficiando a 13 mil 547 familias.

Además se destaca la generación de empleos para jóvenes, ya que el 21% de los planes de negocios generaron empleo para este sector de la población y 132 organizaciones momentáneas se transformaron en cooperativas.

El proyecto también ayudó a disminuir la brecha de participación entre los hombres y las mujeres en las iniciativas económicas y contribuyó al desarrollo de habilidades para administrar y aprender oficios no tradicionales.

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