Nicaragua

Derecho de Nicaragua a reclamar indemnización de Estados Unidos sigue vigente

Así lo consideró el representante nicaragüense ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, doctor Carlos Argüello, quien ofreció una detalla información sobre el particular, que La Voz del Sandinismo reproduce a continuación

Redacción Central |

Así lo consideró el representante nicaragüense ante la Corte Internacional de Justicia  de La Haya, doctor Carlos Argüello, quien ofreció una detalla información sobre el particular, que La Voz del Sandinismo reproduce a continuación

Derecho de Nicaragua a reclamar indemnización de Estados Unidos sigue vigenteEl derecho de Nicaragua a reclamar una indemnización a Estados Unidos por los daños materiales y humanos ocasionados por la guerra de agresión que esa nación del Norte financió sigue vigente, advirtió el representante nicaragüense ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, doctor Carlos Argüello.

El doctor Argüello calificó la sentencia de la Corte contra Estados Unidos como única en la historia y en el mundo y recordó que el caso es cosa juzgada. Recordó que el fallo de la CIJ no admite apelación.

En una entrevista a fondo con El 19 Digital el destacado jurista nicaragüense detalló, uno a uno todos los puntos por cuales la CIJ sentenció a Estados Unidos y estimó como válido el planteamiento del presidente Daniel Ortega de convocar a un Referéndum para que el pueblo ratifique la necesidad de ejecutar el reclamo contra la nación del Norte.

Al fin de cuentas, quien sufrió el daño fue el propio pueblo de Nicaragua en pérdidas no solo materiales sino de vida, salud y educación, dijo Argüello quien recordó también que la CIJ dio una condena aparte por el Manual de Terrorismo elaborado por el gobierno norteamericano para asesinar al pueblo nicaragüense.

El jurista explicó que la figura jurídica de desistimiento usada por el gobierno neoliberal de Violeta de Chamorro para pretender retirar la demanda no tiene los mismos efectos que en el sistema jurídico interno de Nicaragua y en el sistema de otros países.

La Corte ha dejado claro que el desistimiento es un acto meramente procesal y por si solo no lleva a la renuncia de derechos», reiteró.

A continuación presentamos las consideraciones del doctor Carlos Argüello:

– Doctor Argüello, el presidente Daniel Ortega planteó la posibilidad de realizar un referéndum para ratificar la decisión del pueblo de Nicaragua de reclamar el pago de una indemnización por los daños materiales y humanos causados por la guerra de agresión financiada por EE.UU. ¿Qué opinión le merece este planteamiento?

Embajador Carlos Argüello: Entiendo este planteamiento del Presidente como un recordatorio del enorme daño causado al pueblo de Nicaragua por los EEUU y de la existencia de una Sentencia del más alto Tribunal del mundo condenando a EEUU por esos daños y ordenando que debe de resarcirlos. Un llamado a una consulta popular es el mejor medio de recordar esto, traerlo al primer plano nacional y dejar constancia ante el mundo del firme propósito del Pueblo de Nicaragua de seguir firme con su reclamo.

Por otro lado, es importante recordar que en la demanda original de Nicaragua en contra de EE.UU. así como en el Memorial, el Gobierno de Nicaragua enfatizó que estaba actuando en su propio nombre y también por cuenta de y en relación a los daños infligidos a sus nacionales (compensation is due to Nicaragua, both on its own behalf and in respect of wrongs inflicted upon its nationals). Entonces para mí tiene perfecto sentido tomar en cuenta al pueblo de Nicaragua en este asunto. Al fin de cuentas, quien sufrió el daño fue el propio pueblo de Nicaragua en pérdidas no solo materiales sino de vida, salud y educación.

Una condena única en la historia

Ampliando un poco el tema, podemos recordar que existen muchos reclamos por daños ocasionados en el pasado – tremendo daños – como por ejemplo el reclamado hoy en día por los descendientes de los esclavos negros en EEUU; los Armenios por los daños ocasionados por los Turcos hace un siglo; por los judíos por los daños ocasionados hace ya más de 65 años. Y recordemos que todos estos reclamos están muy vivos y presentes en los diarios mundiales y la mente de las gentes; nadie los toma a la ligera.

El caso de Nicaragua es diferente a estos reclamos y no solo porque es de bastante más reciente data, sino porque el caso de Nicaragua es el único en la historia en que el máximo tribunal del mundo ha condenado – y de paso certificado – que los EEUU cometió serias violaciones en contra de Nicaragua y que está obligado a resarcirlas. Ni siquiera en el caso de los judíos, que es relativamente de los más recientes que recordamos antes, se cuenta con una condena de esa naturaleza del más alto tribunal. Sí, pueden haber «condenas» de las instancias políticas como el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de Naciones Unidas, pero no del máximo órgano judicial de Naciones Unidas: la Corte Internacional de Justicia.

Sentencia contra EE.UU. no admite apelación

Y recordemos también que la Carta de las Naciones Unidas en su Artículo 7 establece varios órganos principales entre los cuales señala a la Asamblea General, al Consejo de Seguridad y a la Corte Internacional de Justicia. Entre todos esos órganos el único que tiene la función judicial es la Corte Internacional. Y así como la Asamblea General es hasta hoy el Parlamento del Mundo, la Corte Internacional de Justicia es la Corte mundial. Sus sentencias no admiten apelación ni depende de la voluntad unilateral de los Estados cumplirlas.

– Estados Unidos ha dicho que la sentencia de la CIJ ordenándole pagar una indemnización a Nicaragua «es un caso cerrado», ¿Cómo considera Usted esa actitud del Gobierno estadounidense?

Embajador Carlos Argüello: Tienen razón en llamarle un «caso cerrado» pero es un caso cerrado contra ellos. La Sentencia dictada por la Corte el 27 de Junio de 1986 es un «caso cerrado» en el sentido de que es cosa juzgada que no admite ningún tipo de recurso. Por eso es caso cerrado o cosa juzgada lo que la Corte decidió y que brevemente podemos recordar.

La Corte sentenció que EE.UU:

I) Había violado la obligación de derecho internacional consuetudinario de no intervenir en los asuntos de otro Estado, ii) al realizar ataques directos al territorio de Nicaragua e indirectos en sus actos de intervención, había violado la obligación de derecho internacional consuetudinario de no uso de la fuerza contra otro Estado, iii) al dirigir o autorizar vuelos sobre el territorio de Nicaragua había violado su obligación de derecho internacional consuetudinario de no violar la soberanía de otro Estado, iv) al minar las aguas interiores de Nicaragua había violado las obligaciones de derecho internacional de no usar la fuerza contra otro Estado, no intervenir en los asuntos de otro Estado, no violar su soberanía y no interrumpir en el comercio marítimo pacífico, v) al atacar territorio nicaragüense y declarar un embargo general al comercio con Nicaragua, habían obrado en violación de sus obligaciones que le incumben en virtud del artículo XIX del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación (21 de enero de 1956).

Incluso la Corte tomó en cuenta y por sus espeluznantes implicancias lo trata en una condena aparte. Se trata de un manual de terrorismo que fue preparado por el Gobierno de EEUU y difundido a las fuerzas de la contra. Este manual titulado «Operaciones psicológicas en guerra de guerrillas» instaba a esas fuerzas a asesinar a líderes campesinos o de poblaciones que no colaboraran con ellos, a poner bombas, a torturar, etc. La Corte sentenció que con ese manual los EEUU «han estimulado la comisión de actos contrarios a los principios generales del derecho humanitario.» Notemos bien, estamos hablando del derecho humanitario del mismo que acusan los EEUU de haberse violado ayer en la ex Yugoslavia y hoy en Libia y de justificar bombardeos aéreos.

Es cosa juzgada

Finalmente, en esta Sentencia histórica la Corte decidió que EEUU estaba obligado a indemnizar a Nicaragua para lo cual las partes debían ponerse de acuerdo en el monto y formo, y si no había acuerdo podría hacerlo la Corte. Téngase presente que la Corte no dijo que quedaba pendiente de decisión el deber de EEUU de indemnizar sino simplemente la fijación del monto y la forma de hacer dicha indemnización. El deber de indemnizar es «caso cerrado» es cosa juzgada.

– ¿Estados Unidos puede rehusarse a cumplir esa sentencia de la Corte, aunque ya lo ha hecho en otras ocasiones? Usted ha asegurado que este es un caso cerrado y por lo tanto Estados Unidos solamente debe cumplir la sentencia.

Embajador Carlos Argüello: El cumplimiento de las sentencias de la Corte es obligatorio para estados grandes y pequeños. Nicaragua cumplió la Sentencia de la Corte de 1960 por medio del cual tuvo que reconocer que el extenso territorio llamado «territorio en litigio» pertenecía a Honduras de acuerdo con el Laudo Arbitral del Rey de España de 1906. Que sucedería si Nicaragua solamente aceptara las Sentencias que le favorecen? Probablemente los EEUU sería el primero en atacar a Nicaragua.

Como explicaba antes, este es un caso cerrado, es cosa juzgada y no admite recurso alguno. Ni siquiera el recurso de revisión ante la misma Corte.

– La demanda de Nicaragua por los daños ocasionados por la guerra de agresión financiada por Estados Unidos sigue viva y quisiéramos saber qué procedimientos adicionales se podrían emplear para hacer cumplir a Estados Unidos. Nicaragua nunca ha renunciado a ese derecho?

Embajador Carlos Argüello: El derecho de Nicaragua de reclamar la indemnización debida por EEUU sigue vigente. Lo que sucedió en 1991 es que el entonces Gobierno de Nicaragua decidió que era necesario retirar la demanda. Esto se hizo por medio de la figura jurídica del desistimiento.

Al respecto valga dejar claro que el desistimiento ante la Corte Internacional no tiene los mismos efectos que el desistimiento en el sistema jurídico interno de Nicaragua y en el sistema de otros países. La Corte ha dejado claro que el desistimiento es un acto meramente procesal y por si solo no lleva a la renuncia de derechos. Para que se obre una renuncia de derechos, esto debe hacerse de manera independiente a la solicitud de desistimiento. Es decir, si las partes llegaron a un arreglo de renuncia de derechos, esto debe constar por aparte y no puede basarse en el solo documento de desistimiento. Claro las partes pueden pedir que el acuerdo se agregue al expediente, pero lo importante es el acuerdo.

En el famoso caso del Barcelona Traction entre Bélgica contra España, Bélgica había presentado un desistimiento en 1961 y luego volvió a presentar la demanda en 1962. España opuso excepciones basadas en que el desistimiento implicaba renuncia de Bélgica a seguir con la demanda. La Corte dijo: «cualquier notificación de desistimiento es una notificación a la Corte y no es un acto entre las partes, así que cualquier entendimiento entre ellas debe preceder y debe de buscarse fuera del acto mismo de desistimiento».

Regresando al caso de Nicaragua observo que si hubo un entendimiento o acuerdo, no fue agregado al expediente. La Orden de la Corte simplemente resuelve dejar constancia del desistimiento del procedimiento y ordenar que sea retirado de la lista de casos pendientes.

Ahora, si hubo un acuerdo que no consta en el expediente, entonces ese acuerdo donde está?

Por último, si hubo algún tipo de acuerdo y esté no se cumplió, pues obviamente Nicaragua no ha recibido ninguna indemnización – ni siquiera disculpas– de parte de EEUU, entonces regresamos a la misma posición de que la puerta para reclamar la indemnización está claramente abierta.

Sobre el tema de qué otros procedimientos adicionales se podrían emplear para hacer cumplir a EEUU, considero que el Presidente de la Republica en su oportunidad tomará las decisiones correspondientes y las dará a conocer. En este momento me limitaría a una reflexión. Un famoso profesor francés – Virally– se preguntó hace algunos años ¿qué se puede hacer si una gran potencia no cumple sus compromisos internacionales? Se respondió: queda la movilización de la vergüenza.

Esa movilización de la vergüenza debe de empezar en Nicaragua. En ese sentido el llamado del Presidente a una consulta nacional es un paso importantísimo.

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