Nicaragua

Tres viviendas dignas entrega el Gobierno a adultos mayores

De esta forma sus vidas y las de sus familias cambian totalmente

Redacción Central |

De esta forma sus vidas y las de sus familias cambian totalmente

La vida para doña María Luisa Zúñiga Hernández, de 56 años, no ha sido fácil. Más de 15 años en el área de lavandería del Ejército de Nicaragua y 16 vendiendo melcocha en las calles de nuestra capital, certifican que ha tenido que luchar para poder llevar alimentos a su humilde hogar.

Este martes miembros de la Promotoría Solidaria, hicieron entrega de viviendas dignas a tres compañer@s adult@s mayores, como parte de la restitución de derechos que el Gobierno Sandinista está impulsando a diversos sectores sociales del país.

Una de estos compañer@s, fue doña María Luisa, una mujer que nunca perdió la fe por tener un techo donde las gotas de agua no pudieran pasar,  como lo hacían hasta hace pocos días, cuando el de su vivienda parecia un colador de arena.

Doña María Luisa por diversas enfermedades crónicas ya no puede salir a vender sus melcochas, pues los médicos le recomendaron absoluto reposo, sin embargo «Dios me tenía la bendición de mi casita».

«Antes vendía melcocha, pero como estoy enferma por el azúcar (diabetes) ya no salgo a la calle porque me prohibió el médico andar caminando», dice esta señora, mientras limpia la silla de ruedas a su nieto Alexander, quien sufre problemas en ambas piernas.

Esta señora dice que durante mucho años solicitó ayuda a las administraciones neoliberales, y ahora, sin haber mandado ninguna carta, miembros de la Promotoría Solidaria llegaron y evaluaron su casa, y un mes después su vivienda nueva se hizo realidad.

«Estoy alegre, feliz porque mi antigua casita la tenia pegada a la pared (del vecino) y era de zinc viejo, estaba por caerse y ahora me siento contenta, le agradezco a Dios y luego al gobierno que se acuerda de los pobres», dijo doña María Luisa que habita en el barrio Germán Pomares en el Distrito V.

Doña María Luisa asegura que el principal cambio en su vida y la de su familia es «que ahora voy a poder dormir tranquila, a veces no dormía porque tenia que estar sacando agua y mi cama todo se mojaba».

Otra familia que tendrá un nuevo comienzo en su vida es la de la señora Aura Lila Linares Alemán, una mujer que tiene 41 de residir en Managua, pero 65 de haber dejado el ombligo en el municipio de San Rafael del Sur.

Esta señora vive junto a tres de sus hijas que procreo con don Esteban Pérez Rugama, que falleció hace 11 años, victima del cáncer de próstata, situación que la llevó a estar más cerca de las enseñanzas cristianas y solidarias.

Cada una de sus hijas ya tiene su propia familia, sin embargo siempre han estado a la par de su madre apoyándola y de esta manera una de ellas solicitó a los miembros del Poder Ciudadano que le restituyeran el derecho a una vivienda digna.

Seis meses después de haber hecho la solicitud, doña Aura Lila está feliz y contenta porque ya sus días de fríos y noches heladas son cosas del pasado y reconoce que el cambio en su vida fue precisamente estando el comandante Daniel Ortega Saavedra al frente del Gobierno Sandinista.

«Yo me mojaba, mi casa era de pura tablita podrida, y así viví tiempálales (mucho tiempo) y hoy doy gracias a Dios que tengo un nuevo techo y eso gracias a mi presidente Daniel y estoy muy agradecida», dice doña Aura Lila, quien habita en el barrio Salomón Moreno.

Otro de los beneficiarios es José Marcelino Ruiz de 77 años, también habitante del barrio Salomón Moreno en el Distrito Cinco de Managua, un adulto mayor que tiene problemas de audición y ya no camina luego de ser atropellado por un vehículo hace cinco años.

Don José es cuidado por su hija Escarleth Mayorga, 37 años, una mujer que reconoce el buen padre que ha tenido en su vida, por lo que ahora se lo retribuye cuidándolo y dándole amor.

«No ha sido fácil, sobre todo porque mi padre fue un hombre muy activo y buena parte de sus años se les entregó al servicio de recolección de basura en el Plantel Los Cocos de la  Alcaldía de Managua», sostiene Mayorga.

Esta mujer emprendedora tiene suficientes motivos para estar feliz, primero porque dice vivir tiempos de paz con el Gobierno Sandinista y porque ha logrado progresar en su vida, gracias a dos créditos de Usura Cero, además el otro cambio es que le restituyeron el derecho a su padre de tener una vivienda digna.

«Los créditos de Usura Cero me han permitido salir adelante con mi familia y tengo una vida mejor. Vendo mercadería, ropas, chinelas, mochilas y por las noches tengo mi venta de fritanga», dice Mayorga.

La vivienda de don José Marcelino también es de Escarleth  pues ahora su negocio de venta de ropa nueva tiene una mejor presentación y ya está pensando en meter más mercadería.

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