Nicaragua

Cardenal Obando feliz de haber representado a Nicaragua en beatificación de Juan Pablo II

Así lo expresó a su regreso a nuestro país este martes, donde fue recibido cálidamente por Monseñor Eddy Montenegro, algunas religiosas, sacerdotes que han recibido las enseñanzas de nuestro pastor y autoridades de la Universidad Católica de Nicaragua

Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo
Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo regreso de Italia, Roma, luego de participar en la concelebración de la beatificación de su Santidad Juan Pablo II, con quien sostuvo una estrecha y gran amistad. | Jairo Cajina

Redacción Central |

Así lo expresó a su regreso a nuestro país este martes, donde fue recibido cálidamente por Monseñor Eddy Montenegro, algunas religiosas, sacerdotes que han recibido las enseñanzas de nuestro pastor y autoridades de la Universidad Católica de Nicaragua
» Juan Pablo II nos insistía mucho en la virtud de la Solidaridad

Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo manifestó estar profundamente alegre y feliz de haber representado a Nicaragua, al pueblo cristiano nicaragüense en la ceremonia de beatificación del Papa Juan Pablo II, quien denunció las atrocidades del capitalismo salvaje hacia en el mundo.

Esas declaraciones las realizó Su Eminencia al regresar este martes al país, después de haber participado como uno de los 20 Cardenales que concelebraron junto al Papa Benedicto XVI la ceremonia de beatificación de Su Santidad Juan Pablo II en el Vaticano, Roma, este primero de mayo.

A las 11 de la mañana de este martes pisó suelo nicaragüense la nave que trasladó al Cardenal Obando, quien fue recibido cálidamente por Monseñor Eddy Montenegro, algunas religiosas, sacerdotes que han recibido las enseñanzas de nuestro pastor y autoridades de la Universidad Católica de Nicaragua (UNICA).

Le doy gracias al Señor que me dio la oportunidad de estar en Roma en la beatificación de Juan Pablo II, a ese Papa que nos quiso mucho a los nicaragüenses, nos visitó dos veces, fueron las primeras palabras del Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Su Eminencia describió la experiencia vivida en Roma durante los actos ceremoniales de beatificación, a los que asistieron más de un millón de personas.

Estuvo muy solemne, me parece que hubo un millón doscientas mil personas, de tal manera que la Plaza de San Pedro y creo que la Avenida Reconciliación era muy pequeña para albergar a tanta gente. Pero desde el viernes las personas ya estaban en la plaza, creo el día sábado ahí durmieron en la plaza para preparar la misa que tendría lugar a las diez de la mañana.

Relató que el inicio de la ceremonia fue muy solemne donde el vicario del Papa le pide en nombre de toda la Iglesia, en nombre de los cardenales, en nombre del clero que beatifiquen a Juan Pablo II y ustedes siguieron la ceremonia seguramente por televisión, fue muy solemne.

Nos causa mucha alegría que el Papa que nos visitó dos veces aquí en Nicaragua haya sido beatificado y esperamos que realice el segundo milagro para que los podamos ver ya como santo.

Me sentí muy alegre, recuerden que yo conocí perfectamente bien al Papa Juan Pablo II, con el cual tuve la oportunidad de estar varias veces, muchas veces me convidó a comer, algunas veces a celebrar la misa en su propia capilla, yo sentí una gran alegría porque éramos amigos y me alegro porque el amigo haya sido beatificado y esto nos anima a nosotros para seguir las huellas de estos hombres que dejan una estela luminosa en su camino, señaló nuestro pastor.

Agregó que esta misa la hemos concelebrado una gran cantidad de cardenales, de tal manera que el lugar donde estábamos era pequeño para que albergue a tanto cardenal, era una alegría encontrarnos con amigos y con jóvenes cardenales que han sido nombrados últimamente por el Papa Benedicto XVI, yo diría que fue un día muy alegre, muy emotivo.

Su Eminencia recordó algunas vivencias con el nuevo beato. Él gentilmente me invitaba algunas veces a almorzar, otras veces a concelebrar con él la misa en su capilla privada. Sí es un hombre que amó la paz,  él fue el que dijo que la paz debe estar apoyada en el amor, la verdad, la justicia y la libertad. Insistió mucho en la paz y en la necesidad de evangelizar y nos decía que conocemos a Cristo a través del estudio de las sagradas escrituras, a través de los sacramentos de la liturgia, donde hay dos o más reunidos en su nombre y también en el amor que debemos de manifestar por la gente más pobre.

El Cardenal resaltó que el Papa Juan Pablo II creía, y él personalmente también opina lo mismo, que la juventud es el futuro de los hombres, es importante que los padres de familia que juegan un papel importante traten de educar a estos niños para que tengamos jóvenes, hombres optimistas que trabajen en el bien de la patria, recordemos que la familia es la célula primera de la sociedad, es en la familia donde se fragua el porvenir de la humanidad, es importante cuidar a la familia, que la familia nicaragüense se mantenga unida y yo le he pedido al Juan Pablo II (en oraciones) que bendiga a Nicaragua, a nuestras autoridades, a nuestro pueblo, sabemos que la oración juega un papel importante para que podamos tener una verdadera paz y podamos seguir trabajando por el bien de Nicaragua.

Su Eminencia manifestó que aunque no pudo conversar personalmente con su santidad Benedicto XVI, el sucesor de Juan Pablo II siempre tiene en sus oraciones a Nicaragua.

No pudimos conversar con el Papa, pero pasó a cuatro metros donde estábamos nosotros (los cardenales concelebrantes) saludándonos, dándonos la bendición, el Papa después se retiró y nosotros fuimos a la basílica de San Pedro, ahí estuvimos un rato y nos venimos, no pudimos saludar directamente al Papa porque él tomó otra ruta en su Papamóvil.

ara que haya una verdadera paz, todos los nicaragüenses debemos de colaborar y es necesario hacer una opción preferencial por los pobres, por todos hay que trabajar, pero sobre todo por los más pobres y en esto nos dio ejemplo Juan Pablo II, este hombre que se interesó por los pobres, un hombre que nos da un ejemplo sobre todo en perdonar, perdonó al propio individuo que lo había baleado, lo fue a visitar a la cárcel conversó con él (…) debemos perdonar no solamente siete veces, sino 70 veces siete, es decir siempre.

En sus palabras, Su Eminencia dejó muestra que a pesar que estuvo fuera del país, está pendiente de lo que ocurre en Nicaragua y felicitó al Presidente de Nicaragua, Comandante Daniel por ratificar los programas sociales como la entrega de títulos de la propiedad y el Bono Cristiano, Socialista y Solidario que fue incrementado de 530 a 700 córdobas a partir de este mes.

Creo que se han entregado, la Comisión de Reconciliación, el Señor Presidente la ha apoyado, de láminas creo que se han entregado más de un millón y me alegro que los programas sigan adelante y sobre todo beneficiando a la gente que tiene menos recursos. Todo lo que contribuye para favorecer a nuestro pueblo, sobre todo a la gente más pobre es digno de encomio.

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