Nicaragua

Congreso del FSLN concluirá con la victoria electoral

Así lo afirmó el periodista y analista político William Grigsby

Periodista y analista político, William Grigsby Vado
El IV Congreso Extraordinario del Frente Sandinista será un proceso distinto porque no culminará con su realización sino que continuará a lo largo del tiempo hasta que ganemos las elecciones de noviembre próximo, afirmó este viernes el periodista y analista político, William Grigsby Vado. | ND

Redacción Central |

Así lo afirmó el periodista y analista político William Grigsby

El IV Congreso Extraordinario del Frente Sandinista será un proceso distinto porque no culminará con su realización sino que continuará a lo largo del tiempo hasta que ganemos las elecciones de noviembre próximo, afirmó este viernes el periodista y analista político, William Grigsby Vado.

En declaraciones al programa En Vivo del Canal 4 de televisión, dijo que en este proceso se continuará afinando e incorporando al programa de  Gobierno todos los planteamientos que haga el pueblo.

Grigsby explicó que ese proceso culminará no solamente con el comandante Daniel como Presidente y con mayoría en la Asamblea Nacional, sino con un partido renovado, dispuesto para los nuevos combates ideológicos que se avecinan en los próximos años.

«Es otro proceso político al que estamos asistiendo, inédito en el Frente Sandinista», resaltó el analista.

«Siempre te dicen: es que Daniel Ortega quiere reelegirse… no hermanito, somos nosotros los que queremos que siga, el pegue se lo damos nosotros, , le decimos vas a seguir trabajando de Presidente cinco años más; nosotros queremos que ahí sigas», señaló.

El analista reiteró que es la base sandinista la que quiere que  Daniel Ortega siga en la presidencia y no al revés, como trata de hacer creer la derecha nicaragüense.

Grigsby indicó que este proceso que ha abierto el IV Congreso del FSLN viene desde abajo, y no terminará necesariamente con su realización sino que entrará a una nueva fase.

Señaló que como dijo la compañera Rosario Murillo en un reciente encuentro con secretarios políticos del FSLN de Managua, esta es una campaña y una estrategia que no es rígida.

Es una estrategia que recoge las primeras ideas, luego éstas se van afinando y si hay que cambiar algo, se cambia.

Igual ocurrirá con el Programa de Gobierno, el cual se está nutriendo con las Asambleas que se han realizado y continuarán en todo el país, con participación de los sandinistas y toda la población.

Grigsby añadió que se ha comenzado con los sandinistas y luego con la participación amplia de la población para saber qué quieren, qué demandan y qué no les gusta para incorporar esos planteamientos al Programa de Gobierno.

Más adelante señaló que el FSLN, si bien es cierto cuenta con una maquinaria electoral formidable y un ejército de fiscales para la defensa del voto, eso no es suficiente porque hay que prepararse con esa misma eficiencia electoral para ponerla en práctica en el tema ideológico, es decir, la batalla ideológica.

Eso pasa por incorporar a todas las nuevas generaciones de sandinistas, no solo a los chavalos, sino a los menores de 30 años y a los que han estado alejados, manifestó.

Se trata, explicó Grigsby, de incorporar no solo a los más jovencitos, sino que a todas las nuevas generaciones y hacer una amalgama de experiencias. «Como decía Rosario, no es que los jóvenes tengan más experiencia que nosotros, tienen experiencias diferentes, y nosotros tenemos experiencias distintas», añadió.

«Daniel te representa no solo en el sentido personal, sino que sintetiza lo que vos has querido hacer a lo largo de estos años, tus principales ideales y tus principales aspiraciones, que se hicieran desde el Gobierno. Entonces como (él) las sintetiza, vamos de viaje», dijo.

«Es decir, no se trata de Daniel como representante de Daniel Ortega, no, Daniel como síntesis de lo que ha planteado el sandinismo a lo largo de todos estos años», añadió.

Recordó que el liderazgo del Presidente Ortega no se construyó recientemente. «El liderazgo se lo hizo en las calles de Managua, el liderazgo se lo hizo en las comarcas y los departamentos del país y se lo empezó a forjar desde la cárcel», precisó Grigsby.

«Pero el liderazgo nacional lo logra en la última fase de la Revolución cuando ya fue Presidente, sobre todo en los años 90-94, cuando fue uno de los pocos, si no el único dirigente nacional, que se fue a las calles», recalcó.

El analista también recordó que, tras paso del huracán Mitch, en 1998, durante los 15 días siguientes, el comandante Daniel fue el único que visitó y acompañó a los damnificados para conocer su situación. «Esas son las maneras de ganarse el liderazgo, el acompañar e interpretar adecuadamente las aspiraciones de la gente para transformarlas en políticas de Estado», sentenció.

Grigsby dijo que el Presidente Daniel está sentando las bases para que los próximos cinco años sean mejores que los anteriores, tras la hecatombe que provocó la pesadilla neoliberal en el país, que dejó al 27 por ciento de la población hambrienta, situación que no se resuelve en cinco años de gobierno.

Agregó que el mandatario nicaragüense ha estado sentando las bases también para mejorar la situación económica del país y puso como ejemplo el tema energético, con la desaparición de los apagones y el impulso del cambio de la matriz energética para no depender del petróleo.

Asimismo, destacó el impulso de los programas sociales que benefician a la población, en especial a las mujeres, y los avances  en las políticas agropecuarias para cimentar la soberanía alimentaria.

«Si vamos como vamos, si no ocurren sequías y catástrofes naturales, el cálculo es que en el 2015 Nicaragua es autosuficiente alimentaria. Vos te imaginas, de eso se viene hablando desde los años 60 en los países empobrecidos», comentó.

«En América Latina no hay un solo país que tenga soberanía alimentaria y soberanía energética, ni uno, y eso que son países mucho más desarrollados que nosotros», añadió.

«Nosotros vamos a alcanzar en el año 2015 la soberanía alimentaria; en el 2017 la soberanía energética, qué más queremos; ya tenemos la soberanía política; ambas cosas nos van a permitir de verdad la auténtica independencia», indicó.

Grigsby reiteró  que la divisa para las próximas elecciones no es solamente ganar la presidencia con una mayoría arrolladora sino también conquistar mayoría en la Asamblea Nacional, para que las aspiraciones del pueblo se traduzcan en leyes, y exista un vínculo entre las aspiraciones del pueblo y el Parlamento.

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