Nicaragua

La economía marcha por buen camino

(Por Hedilberto López Blanch) Las exportaciones nicaragüenses en 2010 se situaron en mil 950 millones de dólares, un 32 por ciento por encima de lo alcanzado en 2009 y 22 por ciento mayor que en 2008, según cifras reveladas por el Centro de Trámite de Exportaciones (CETREX).

Redacción Central |

(Por Hedilberto López Blanch) Las exportaciones nicaragüenses en 2010 se situaron en mil 950 millones de dólares, un 32  por ciento por encima de lo alcanzado en 2009 y 22 por ciento mayor que en 2008, según cifras reveladas por el Centro de Trámite de Exportaciones (CETREX).

(Por Hedilberto López Blanch) El principal observatorio para comprender que la economía nicaragüense marcha por buen camino desde que el gobierno sandinista regresó al poder en 2007, es que los medios de comunicación masiva internacionales no ofrecen informaciones sobre esta nación y prácticamente la ignoran.

Así ocurre aunque el incremento económico en 2010 se ubicó en 3,8 %, cifra que superó ampliamente las previsiones de varios sectores, incluso las proporcionadas por el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Ese crecimiento se alcanzó pese a las afectaciones provocadas por las fuertes lluvias e inundaciones ocurridas en varias zonas del país sin afectar en gran medida a las producciones agrícolas.

Las exportaciones nicaragüenses en 2010 se situaron en 1 950 millones de dólares, un 32 % por encima de lo alcanzado en 2009 y 22 % mayor que en 2008, según cifras reveladas por el Centro de Trámite de Exportaciones (CETREX).

Los rubros principales en el aumento del PIB y en las ventas al exterior fueron el azúcar, la ganadería bovina, el café, los granos, y en especial el oro, cuya producción se disparó con la reapertura de la mina La Libertad. También se impulsó la generación de energía.

Nicaragua resultó el país Centroamericano que en esos dos índices (PIB y exportaciones) obtuvo las mejores cifras, además de atraer nuevas inversiones extranjeras.

El CETREX informó que en los primeros 15 días de 2011 las exportaciones mercantiles nicaragüenses sumaron 70 millones de dólares lo que confirma la marcha satisfactoria de la economía.

En 2010 los principales destinos de las exportaciones fueron Estados Unidos, con el 28,7%, seguido por Venezuela, con el 14%. En solo tres años, Caracas se convirtió en el segundo comprador de Nicaragua debido a los amplios vínculos de cooperación establecidos mediante los acuerdos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

La tasa de inflación fue moderada con cerca del 2,8 % y por otra parte las reservas internacionales se situaron en 1 550 millones, una cifra récord en toda la historia de Nicaragua.

El ex presidente del BCN, Francisco Mayorga en recientes declaraciones afirmó que todo el país debe prepararse para un período de vacas gordas, en el que vamos a tener un crecimiento económico mejor, a la par que las reformas emprendidas por el gobierno sandinista continuarán mitigando los índices de pobreza que han afectado por décadas a su pueblo.

Para el economista Mayorga, fueron cuatro los elementos que se consolidaron alrededor del programa denominado Estrategia Económica del Gobierno: la estabilidad monetaria con buenas reservas internacionales; una política de libertad de empresa y mercados justos; énfasis en promover el aumento de la producción y el Progreso Social expresado en las políticas de alivio a la pobreza y de mejoramiento del nivel de vida de los sectores más humildes.

Mayorga, significó que además de la buena conducción del Estado en materia económica, ha sido fundamental el apoyo del ALBA en los programas de desarrollo y de los sociales para beneficio de las capas empobrecidas por los pasados 16 años de gobiernos neoliberales, dependientes de Estados Unidos y de las directrices del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Una de las capas poblacionales más favorecidas fueron los campesinos, pequeños y medianos, que aprovecharon la colaboración crediticia venezolana canalizada a través del convenio ALBA.

Cuando hace tres años, en enero de 2007, el gobierno sandinista retomó las riendas del poder, se encontró un país devastado, con más del 70 % de la población en la pobreza y bajo el control económico de solo doce familias adineradas.

Inmediatamente se pusieron en práctica varios programas sociales para canalizar recursos a las personas humildes entre los que se destacaron el Hambre Cero, Los Techos, Usura Cero y el Bono Solidario para beneficio de cientos de miles de trabajadores, jubilados, amas de casa y menores de edad.

Inmediatamente se estableció una colaboración solidaria con Venezuela y Cuba que ayudaron a llevar a buen término varias acciones económicas y sociales.

Una de las primeras tareas fue la de sacar al país de la profunda crisis energética que provocaba apagones de hasta 16 horas diarias.

Una profunda y extensa campaña de alfabetización con la utilización del método cubano Yo Sí Puedo, permitió que Nicaragua fuera declarada por la UNESCO en el 2009 como el tercer país de América Latina libre de ese flagelo.

Se construyeron o adaptaron varias decenas de hospitales y policlínicas con equipos de alta tecnología por todo el territorio nacional para ofrecer servicios gratuitos a la población, a la par que miles de sus ciudadanos recobraron la visión, sin costo alguno, mediante la Operación Milagro, auspiciada por La Habana y Caracas.

La misión Todos con Voz ha recorrido la geografía del país centroamericano para analizar, descubrir y atender a personas con discapacidad o cualquier otro problema de salud a los que el gobierno continúa un seguimiento sistemático y le proporciona la ayuda necesaria.

Son tiempos muy distintos a los que vivió Nicaragua durante los 16 años consecutivos de gobiernos neoliberales encabezados por Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños a los que los medios de comunicación nacional e internacional enaltecían y ofrecían total apoyo. Cosas de la llamada «libertad de prensa» capitalista.

En contraposición, organizaciones serias como la UNESCO, el Programa de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación /FAO), así como los gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe, reconocen los esfuerzos del gobierno sandinista en favor de las capas más humildes de su población y del renacimiento de su economía.

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