Nicaragua

Nicaragua: un país más preparado para enfrentar un desastre natural

A 79 años del terremoto de 1931 la Defensa Civil organiza al pueblo

Terremoto de 1931
Nicaragua: un país más preparado para enfrentar un desastre natural. | Jairo Cajina

Redacción Central |

A 79 años del terremoto de 1931 la Defensa Civil organiza al pueblo

Managua, que fue devastada por dos terremotos, el primero de ellos el 31 de marzo de 1931 y el segundo el 23 de diciembre de 1972, es hoy, al igual que el resto del país y bajo el gobierno sandinista, una ciudad que progresa y se prepara mejor para enfrentar cualquier fenómeno natural.

La Defensa Civil nicaragüense se preocupa por organizar a la población en ese sentido y adoptar, con el resto del gobierno, las medidas preventivas necesarias en un momento donde se han repetido diversos sismos en otros lugares de América Latina y de otras partes del mundo.

INETER es también un organismo con alto nivel técnico y profesional, que tiene todo el respaldo del Ejecutivo en la información rápida sobre cualquier anormalidad registrada para contribuir a la preparación del pueblo.

A 72 años del primer gran sismo, Managua recuerda el violento fenómeno telúrico  de 5.0 grados en la escala de Richter, ocurrido a las 10:20 minutos de la mañana del 31 de marzo de 1931,  el cual causó cerca de dos mil muertos y la destrucción de, al menos, cuatro  mil infraestructuras de las casi siete  mil que existían en ese entonces.

Una ciudad que empezaba a abrir sus brazos a la llamada «modernidad» simplemente dejó de existir. Este fue el primer evento sísmico que dejó su huella imborrable en la historia de la ciudad y de toda la nación.

Testimonios de la época indican que los incendios se propagaron como una reguera de pólvora, ya que nadie se preocupaba por sofocarlos: el interés de las personas era rescatar a quienes habían quedados atrapados bajo los escombros. Caos, muerte y desolación son los recuerdos que se tiene de ese fatídico día.

Tras los destrozos causados, Managua empezó a erigirse nuevamente, dando paso a largas y bellas avenidas, así como también a modernos edificios y centros comerciales. Pero apenas  41 años después a la media noche del 23 de diciembre de 1972, la ciudad sufriò nuevamente  un terremoto.

Los daños fueron aún mayores. Sólo basta decir que el sismo  causó 10 mil muertos y  daños en el 90 por ciento de los edificios.  Aún hoy pueden verse las ruinas de lo que se conoce como la «Vieja Managua».

Según explican los expertos, el fallamiento local se caracteriza por grandes períodos de silencio sísmico, por lo que al volver a entrar en actividad, se liberan grandes cantidades de energía a pocos kilómetros de la superficie de la tierra.

Ante esto, lo único que resta por hacer es mantenernos preparados para responder conforme a los distintos escenarios que se puedan presentar.

«Por lo tanto debemos tomar siempre las precauciones para evitar al menos desgracias personales», indicó Alejandro Morales, analista en sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter)

Morales indicó que si bien las dos fallas más conocidas son la del Estadio Nacional y la de Tiscapa (causantes de los terremotos del 1931 y 1972, respectivamente), Managua se encuentra atravesada por cientos de cauces sísmicos..

«En Managua no hay una sola falla, sino que es como un río con sus afluentes, y todas están orientadas en dirección hacia el lago», detalló.

Pero Managua no es la única ciudad propensa a estas catástrofes, pues prácticamente todas las ciudades del Pacífico están atravesadas por dos o más fallas tectónicas. Ciertas zonas del centro y norte del país poseen sus fallamientos locales, los cuales, en su mayoría, se encuentran inactivos.

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