Nicaragua

La verdad sobre un diplomado

(Por Alfredo G. Pierrat) El sugestivo título de Diplomado de liderazgo social desde la sociedad civil esconde el propósito injerencista de Estados Unidos

Redacción Central |

(Por Alfredo G. Pierrat) El sugestivo título de Diplomado de liderazgo social desde la sociedad civil esconde el propósito injerencista de Estados Unidos

El denominado Instituto de Liderazgo de la Sociedad Civil (ILSC) convocó a mediados de marzo a los nicaragüenses interesados en participar en un interesante diplomado universitario.

Con el sugestivo título de Diplomado de liderazgo social desde la sociedad civil , ese programa persigue el objetivo de que los participantes adquieran herramientas técnicas para mejorar su capacidad de relacionarse entre sí y de incidencia ante las autoridades locales, regionales y nacionales, señaló Prensa Latina.

El curso, con un cupo de 30 estudiantes, se impartirá a partir de abril en la exclusiva Universidad Americana de esta capital, con una duración de 108 horas lectivas divididas en dos módulos, uno teórico y otro práctico.

Pero la convocatoria no está dirigida a cualquier nicaragüense, sino sólo a aquellos que, además de ser graduados de bachillerato, estén integrados en organizaciones de la sociedad civil (OSC), muestren capacidad de liderazgo y participen de manera activa en ellas.

Este será el noveno diplomado de este tipo que organiza el ILSC en Nicaragua y, según se explica en la convocatoria, forma parte de un proyecto titulado Liderazgo de la Sociedad Civil , promovido y financiado- de manera conjunta desde 2007 por el Movimiento por Nicaragua (MpN) y la Fundación Iberoamericana de las Culturas (FIBRAS).

Hasta ahora, en los cursos organizados por el ILSC se han graduado 160 estudiantes y, además, se han formado multiplicadores provenientes de 15 municipios y se han fortalecido las capacidades de más de 36 OSC.

Pero la aparente inocencia de la convocatoria a este diplomado, que a simple vista pudiera parecer uno más entre los muchos que se organizan todos los años en las universidades de cualquier país, no debe llamarnos a engaño.

Comencemos por explicar un poco quienes son los organizadores.

En primer lugar, el Instituto de Liderazgo de la Sociedad Civil es el órgano de capacitación cívica del Movimiento por Nicaragua y surgió con el fin de dar respuesta a una de las preocupaciones centrales del MpN, es decir, fortalecer a la sociedad civil como elemento sustancial de la consolidación democrática , explica esta última organización en su página Web.

Dice, además, que los diplomados del ILSC cuentan también con el apoyo de la Asociación de Scouts de Nicaragua y con el auspicio del Open Society Institute, entidad esta última integrante de la red de fundaciones internacionales del especulador financiero y activista político estadounidense George Soros.

¿Y qué decir del Movimiento por Nicaragua? Si nos atenemos a lo que el MyP, creado en 1994, dice de sí mismo en su página Web, se trata de una organización cívica, no partidaria, participativa, enfocada en la construcción, fortalecimiento y defensa de una auténtica institucionalidad democrática y un verdadero Estado de Derecho en el país .

Además de su sede central en Managua, MyP cuenta con oficinas departamentales en Masaya, León, Matagalpa y Granada y, desde abril del pasado año, con un Grupo de Apoyo en Miami, Florida.

Siempre de acuerdo con lo que expresa en su página Web, el MyP recibe sus fondos de diversas fuentes y la primera en la lista es el National Endowment for Democracy (NED), lo que merece que hagamos un paréntesis en este recuento.

La NED fue establecida oficialmente por el Congreso norteamericano como institución de cobertura semiprivada, opera con fondos asignados a la Agencia de Información de los Estados Unidos de América (USIA), y se describe a sí misma como una organización a cargo de tareas no partidistas.

Quienes la han investigado a fondo afirman que en su diseño intervinieron ideólogos neoconservadores, y representantes de los comités nacionales de los partidos Demócrata y Republicano, de la central sindical AFL-CIO y de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

Para que no faltara nada, las agencias del Gobierno dieron todo el apoyo material y humano para llevar adelante los estudios y proyecciones que desembocaron en la creación de la NED.

Estuvieron involucrados, como principales suministradores de recursos y por su experiencia en el uso de mecanismos de manipulación cultural, la USIA y la Agencia Internacional de Desarrollo (USAID), y luego se incorporaron el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) y el Departamento de Estado.

En general, se estima que la NED tiene como objetivo principal el debilitamiento de los gobiernos que se oponen a las directrices políticas estadounidenses.

En ese sentido, el diario The New York Times afirmó que la NED «se creó (…) para llevar a cabo públicamente lo que ha hecho subrepticiamente la Agencia Central de Inteligencia (CIA) durante decenios

Gasta 30 millones de dólares al año para apoyar a partidos políticos, sindicatos, movimientos disidentes y medios informativos en docenas de países», evoca el diario.

La NED, por ejemplo, es una de las vías que habitualmente utiliza el gobierno de Estados Unidos para financiar a la contrarrevolución cubana, a la que canaliza cada año millones de dólares, en una práctica que después extendió a las organizaciones y partidos opositores en Venezuela y otros países que no se someten a Washington.

Pero la NED no es el único proveedor de fondos del Movimiento por Nicaragua.

También aparece en la lista el Instituto Republicano Internacional (IRI) que, presidido por el archiconservador senador John McCain, es la sección del Partido Republicano dentro de la NED y la USAID que financia a partidos políticos de la derecha en el exterior.

Se sabe que el IRI ha aportado fondos a organizaciones y grupos involucrados en las llamadas revoluciones de colores y golpes suaves en Ucrania, Georgia, Serbia, Bielorrusia y otros países.

Otros donadores de fondos que el MyP cita en su página Web son la embajada de Estados Unidos en Nicaragua, el Open Society Institute, el Programa de Gobernabilidad y Transparencia de la USAID, la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, el gobierno de la isla china de Taiwán y la fundación democristiana alemana Konrad Adenauer.

La principal dirigente del MyP en la actualidad es Violeta Granera, vinculada a la formación liberal que lidera el banquero Eduardo Montealegre, sobre la que pesan acusaciones de corrupción y desvío de fondos públicos cuando estuvo a la cabeza del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social (CONPES), durante la presidencia de Enrique Bolaños (2002-2007).

Fue ella la promotora de la llamada marcha de las escobas efectuada por el MyP en Managua el pasado 21 de marzo con el propósito simbólico de barrer la corrupción en las instituciones del Estado, especialmente en el Consejo Supremo Electoral, la que terminó en un rotundo fracaso, pues de los 50 mil manifestantes esperados apenas asistió un millar.

Manifestaciones como esa, con mayor o menor éxito, el Myp ha promovido muchas otras y en la página Web de la organización se relacionan casi dos decenas, que se califican como las expresiones más visibles del Movimiento por Nicaragua.

La marcha del 21 de marzo no fue del agrado de los líderes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), la principal formación política de oposición al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), quienes cuestionaron, antes de que se realizara, el origen de los fondos que emplearía el MyP para movilizar a los participantes.

Entre otras cosas, los líderes del PLC dijeron que las marchas y manifestaciones que organiza el MyP son financiadas con fondos que proporciona una embajada , en clara alusión a la de Estados Unidos en Managua.

Los dirigentes liberales no descubrieron nada nuevo, pues los datos están muy claros en la página Web del MyP.

Y también queda muy claro que organizaciones como esta constituyen eslabones importantes de la estrategia de desestabilización que Estados Unidos, con el apoyo de sus aliados en otras regiones del planeta, desarrolla en países donde sus intereses pueden estar amenazados o donde sus gobernantes se niegan a mantenerse sometidos a los dictados de Washington.

Es una estrategia a mediano y largo plazos y la formación de cuadros que trabajen en la base en función de esos intereses resulta vital.

Para eso sirven los diplomados como el convocado ahora por el Instituto de Liderazgo de la Sociedad Civil en Managua.

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