Nicaragua

Daniel y Rosario, en comunión con su pueblo, celebraron La Gritería

Todos estos días de la celebración de La Purísima son de festejo, son días de alegría de nuestro pueblo, afirmó el Presidente de la República, tras recorrer calles de la capital y comprobar que los nicaragüenses celebraban, cantaban y veneraban la Concepción de María

Daniel Ortega y Rosario Murillo
Daniel, Rosario y el pueblo juntos en el homenaje a María. | César Pérez

Redacción Central |

Todos estos días de la celebración de La Purísima son de festejo, son días de alegría de nuestro pueblo, afirmó el Presidente de la República, tras recorrer calles de la capital y comprobar que los nicaragüenses celebraban, cantaban y veneraban la Concepción de María

» La Gritería, una tradición que une a todos los nicaragüenses

Un escenario de amor, solidaridad y fraternidad entre los miles de nicaragüenses existentes fue lo que encontraron el comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo al acudir a la Plaza de la Revolución para estar junto a la población en la celebración de La Gritería.

Toda la Avenida Bolívar y sus alrededores y muy especialmente cerca de las altares se encontraban los marianos y marianas festejando la Concepción  de la Virgen María, en una ceremonia que exalta los mejores valores de todo cristiano.

«Todos estos días de la celebración de la Purísima son días de festejo, son días de alegría de nuestro pueblo», dijo el compañero Daniel al ingresar al altar principal dedicado a la Virgen María en la Plaza de la Revolución y comprobar personalmente que la tradición de más de cuatro siglos se ha recuperado.

Paralelamente y desde las  primeras horas de la tarde, miles de personas recibían  la tradicional gorra, juguetes, y un paquete solidario, ceremonia en la cual también estuvieron presentes  el comandante Daniel y Rosario.

Daniel se mostró contento y resaltó que mientras recorría algunas calles de la capital, observó que los nicaragüenses ya estaban volcados celebrando, cantando y venerando a la Concepción de María.

Recordó que, en su niñez, celebró junto a su madre y familia las fiestas marianas, pero  en su juventud durante siete años de cárcel que le impuso la tiranía de Anastasio Somoza no pudo hacerlo..

«Pase siete años sin celebrar La Purísima. En la cárcel llegaban a celebrar La Purísima con los otros reos,  pero a nosotros ,como nos tenían aislados, éramos siete compañeros sandinistas que no nos permitían participar de La Purísima, ni de las fiestas navideñas, pase siete años alejado de estas prácticas», evocó.

Afirmó que durante su participación en la guerrilla para derrocar al tirano Somoza, los compañeros sandinistas se reunían en silencio a fin de recordar y celebrar las fiestas marianas y navideñas.

«Lo que hacíamos era reunirnos un poco en silencio y recordábamos estas fechas tanto La Purísima como la Navidad, lo importante es que ahora esta celebración incorpora a miles de nicaragüenses», dijo Daniel.

Por su parte, la compañera Rosario manifestó que pide a la Virgen María que fortalezca a los nicaragüenses y al Gobierno Sandinista para seguir impulsando esa restitución de derechos al pueblo..

«Que nos siga protegiendo, nos siga dando fortaleza y salud para seguir trabajando, sobre todo para que estas familias salgan de la pobreza, es nuestra convicción y sabemos que en Nicaragua están operando los milagros del Señor y la Virgen. En Nicaragua vamos adelante con su apoyo, sus bendiciones y estamos aquí celebrando nuestras fiestas», subrayó.

Rosario señaló que María con su manto sagrado permitirá potenciar los programas sociales, los económicos y todo aquellos que realizan los sandinistas  para beneficio del pueblo.

«La unidad y la solidaridad son los instrumentos efectivos para combatir la pobreza esta es una fiesta que celebramos juntos como hijos de María, juntos como hijos de nuestro señor Jesucristo, juntos como familia nicaragüense».

Manifestó que se «está trabajando para contribuir en vivencia, que esta convivencia nos permita articular  voluntades para que la solidaridad sea el eje del año próximo, es el año de la solidaridad, juntos los nicaragüenses como familia cristiana, como familia que trabaja por el socialismo, el reino de Dios en la tierra, juntos en solidaridad podemos obrar maravillas, la bendición de Dios es la que está produciendo estos milagros y la Virgen nuestra madre está respaldando estos esfuerzos».

La compañera Rosario enfatizó  que en Nicaragua la población es mayoritariamente femenina y por eso que  la nación se identifica plenamente con la Inmaculada Concepción de María.

«La mayoría en este país somos mujeres, por eso nos identificamos tanto con la virgen María como mediadora, como madre de nuestro señor Jesucristo y a ella le pedimos que fortalezca la capacidad y la calidad del trabajo de la mujer nicaragüense»  

Indicó que durante 16 años de gobiernos neoliberales, la tradición de la Purísima fue abandonada y olvidada, pues no interesaba a esas administraciones porque la virgen impone solidaridad y amor al prójimo.

En otra parte de sus declaraciones recalcó que estas son tradiciones que imponen solidaridad, y aquí durante 16 años se experimentó con un modelo no solidario,  de egoísmo,  de codicia.

«Aquí estamos volviendo a las practicas solidarias, recuperando nuestra tradición religiosa porque nosotros apuntamos a un modelo social donde los valores de la fe, los valores cristianos que van alrededor de la familia se fortalezcan todos los días».

Rosario señaló que se está avanzando en un modelo que permita rescatar la tradición de la agricultura familiar y comunitaria, donde el producto fresco llegue a nuestros mercados.

«La familia en cadena, respaldándonos unos a otros es la clave del éxito, la comprensión de que el modelo de solidaridad tiene que instalarse y extenderse en Nicaragua, es una bendición de la Virgen, como madre nos está apoyando para extender esta tradición familiar y para que entendamos  todos somos una familia, que la familia campesina merece el respaldo y el apoyo de las de la ciudad, porque todos vivimos de la tierra y  la tierra hay que cultivarla con el amor de los seres humanos no de las maquinas ni de los aerotóxicos para que la tierra nos de más y nos permita seguridad alimentaria», expresó finalmente.

Según el compañero Edgardo Cuarezma, delegado del Poder Ciudadano en el departamento de Managua, durante la Gritería a la Virgen María en la Plaza de la Revolución se entregaron más de 40 mil paquetes solidarios, lo cuales contenían productos indispensables para la economía familiar como arroz, frijoles, aceites, azúcar y pastas, entre otros

Cuarezma aseguró que todo transcurrió con la mayor normalidad y orden posibles, gracias a que se tomaron todas las medidas de seguridad para que las personas llegaran hasta donde se ubicaba el altar mayor a la Virgen María.

Indicó que en todo el perímetro de la Avenida Bolívar y la Plaza de la Revolución se desplegaron más de 600 oficiales de la Policía Nacional, más de  mil miembros de la Juventud Sandinista y del Poder Ciudadano, así como también más de 300 socorristas pertenecientes a la Cruz Roja, Bomberos Voluntarios, Benemérito Cuerpo de Bomberos, y Defensa Civil.

«Esta es una fiesta de los pobres donde todos participan, y el hecho de que el presidente Daniel se encuentre aquí reivindicando los derechos de la gente es una muestra más de que este es el gobierno de los pobres», manifestó.

Quienes recibieron sus paquetes solidarios manifestaron por su parte su satisfacción con la decisión del gobierno de aprovechar la celebración a la Santa Patrona de Nicaragua para ayudar a la gente.

«Este es un ejemplo de cómo debe trabajar un gobierno, este es un ejemplo para los demás países. El gobierno del Comandante Daniel está haciendo cosas que ninguno  había hecho antes», afirmó Máximo Barrera de 73 años y habitante del barrio Bóer.

«Gracias a Dios y a Daniel. Aquí nos están dando algo importante, nos están ayudando con cosas útiles para la casa, con esto ya se resuelve para la semana», indicó Martha Elena Blandón, habitante de la zona del mercado Mayoreo mientras, junto a otros familiares, recibía su paquete familiar.

Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, celebró en las instalaciones de la Radio Estrella del Mar, en la Sierritas de Managua, la Gritería en honor a la Inmaculada Concepción de María.

El purpurado abogó porque se consolide la paz y la reconciliación en todo el país.

«María es el modelo perfecto del cristiano, la imagen ideal de la Iglesia y la estrella de la evangelización, debemos amarla porque es la madre de Cristo», señaló Su Eminencia.

Junto con decenas de pobladores de las Sierritas de Managua, el Cardenal dio el tradicional grito de «¿Quién causa tanta alegría?».

«María debe ayudarnos a conseguir la paz, primero la paz con nosotros mismos, la paz con nuestros semejantes, la paz con nuestra naturaleza. María es el modelo de paz, porque ella estuvo en amistad con Dios, en tranquilidad consigo misma, en amistad con sus semejantes, que María bendiga a los nicaragüenses y a todos los que estamos celebrando estas fiestas marianas».

Destacó y felicitó  a las personas que están organizando la primera Purísima Acuática, que se celebrará este martes en el Puerto Salvador Allende, pues «toda actividad que sirva para aumentar la devoción a la virgen es digna de encomio, tenemos que felicitar a las personas que han tenido esa buena idea».

Igualmente reconoció  el esfuerzo  que impulsa el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional para que las fiestas marianas involucren a todos los nicaragüenses, al referirse a las festividades que se realizan en la Avenida Bolívar.

«Dar alimento al pueblo y otras cositas de la tradición debemos verla con mucho entusiasmo, que el Señor bendiga a todos los que hacen estas actividades que sirven para acrecentar la devoción a la Virgen y para ayudar a nuestro pueblo, sobre todo al que tiene menos recursos», resaltó el Cardenal Miguel Obando.

Manifestó que nombrar el 2010 como el año de la solidaridad, es una cosa «buena para la nación».

Igualmente resaltó las acciones encaminadas a restituir derecho a los niños y niñas del país con la instalación de la Feria de los Niños y Niñas Felices.

«Esas actividades para celebrar y dar alegría a los niños son una cosa buena», concluyó Su Eminencia.

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