Nicaragua

!NICARAGUA LIBRE DE ANALFABETISMO!

Certificó la UNESCO que nuestro país venció ese mal heredado del neoliberalismo, algo sólo posible con la revolución

Redacción Central |

Certificó la UNESCO que nuestro país venció ese mal heredado del neoliberalismo, algo sólo posible con la revolución

  
Foto No.1: Daniel muestra el Certificado de Nicaragua Territorio Libre de Analfabetismo. Lo acompaña Rosario. A la derecha el Comandante Tomás Borge, a la izquierda el Ministro Director del Instituto de Juventud Mario Rivera y el Ministro de Educación Miguel de Castilla.

Foto No.2: Daniel impone al profesor Orlando Pineda, la Orden de la Independencia Cultural «Rubén Darío».

El Presidente de la República, comandante Daniel Ortega, y la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, declararon a Nicaragua libre de analfabetismo, con este mal heredado del neoliberalismo reducido a un 3.56 por ciento, según cifra certificada por la UNESCO.

Esta declaratoria se enmarca dentro del 31 aniversario de la toma del Palacio Nacional, encabezada por el comando Rigoberto López Pérez, así como del 29 aniversario de la primera Campaña Nacional de Alfabetización realizada en 1980, pocos meses después del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el 19 de julio de 1979.

Durante su intervención, el compañero Daniel leyó un fragmento del artículo 58 de la Constitución de la República que establece el derecho de los nicaragüenses a participar de la educación y cultura, algo no cumplido por los gobiernos neoliberales quienes mas bien privatizaron el sistema público, ocasionando que decenas de miles de niños y niñas quedaran fuera de las clases.

Daniel hizo un repaso de la historia educativa en Nicaragua, desde 1821 hasta 1979, donde los designios del país estaban en manos de las oligarquías, quienes jamás se preocuparon por realizar campañas educativas.

«En 1979 cuando triunfa la revolución nos encontramos con el 53 por ciento de analfabetismo, que si agregamos al que solamente podía escribir su nombre se acercaba al 60 por ciento», dijo  al comentar como estaba el país al momento de ser derrotada la dictadura somocista.

En sus palabras, reconoció que el 40 por ciento de personas que tenían cierto grado de educación en ese entonces, fue gracias al aporte de los colegios religiosos  establecidos el país, los cuales eran de origen español.

Resaltó Daniel que estas cifras alarmantes de analfabetismo tenían un objetivo, pues a los gobiernos oligarcas de la dictadura somocista no les interesaba educar al pueblo, ya que su intención era mantenerlo en la ignorancia como forma de obtener mano de obra barata.

«Querían mano de obra barata, cuánto más ignorante, más fácilmente se les contrata por cuatro pesos, por la necesidad y hasta los  pobres pelean por el mismo trabajo, pero si la gente tiene preparación, la gente aprende a defender su derecho, aprende a defender el derecho a la educación y cultura, que es un derecho humano», reconoció Daniel.

En este contexto, el comandante  valoró y reconoció el aporte brindado por los jóvenes durante la primera campaña de alfabetización en 1980, la cual redujo el índice de analfabetismo del 60 por ciento a un 10.5 por ciento.

Sin embargo, tras la derrota electoral  del FSLN en 1990, los gobiernos neoliberales de Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, se encargaron de incrementar las tasas de analfabetismo hasta un 30 por ciento, pues decidieron privatizar la educación, dejando por fuera a decenas de miles de niños y adolescentes.

Recordó que, a pesar de que el Frente Sandinista no estuvo en el poder durante todo ese tiempo, con la ayuda y solidaridad del pueblo y gobierno cubanos, se trabajó con las diferentes alcaldías sandinistas para implementar el conocido método Yo Sí Puedo.

Recalcó que el enemigo de Nicaragua en el actual contexto no son las familias liberales, ni las conservadores o de otra ideología política, sino la pobreza que heredó el gobierno del Poder Ciudadano de las administraciones neoliberales, las cuales, aunque nunca se les cortó la ayuda y cooperación internacional, no les interesó que el pueblo recibiese educación.

En esta parte, sostuvo que para ejecutar una obra de tan magnitud para el pueblo  como lo fue reducir el analfabetismo, se requieren gobiernos con conciencias y valores morales.

«A los gobiernos neoliberales nunca les faltó presupuesto, nunca les faltó financiamiento externo, nunca les cortaron un peso del financiamiento externo, tenían una buena política recaudatoria, pero ¿por qué razón esos gobiernos si estuvieron gobernando con tantos recursos, ni había crisis económica mundial y se encontraba en crecimiento, si el país estaba en paz, por qué tanta pobreza y por qué creció el analfabetismo», se preguntó Daniel, contrastando la voluntad de este gobierno  preocupado por los pobres con la actitud asumida por las administraciones neoliberales corruptas.

Recordó que los cimientos de las campañas de alfabetización se dieron cuando Carlos Fonseca en Pancasán, en 1967, orientó a los guerrilleros sandinistas a enseñar a leer a los campesinos, el sector más afectado por el analfabetismo.

Daniel también reconoció  el trabajo realizado por el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, quienes aportaron sus recursos, miembros y transporte, para apoyar esta campaña de alfabetización.

En el caso del Ejército de Nicaragua, con el apoyo de la Fuerza Aérea, se trasladaron más de 200 toneladas de material docente, se distribuyeron 17 mil pupitres, 55 aulas desmontables, 20 toneladas de material didáctico a Nueva Segovia, Estelí, Jinotega, León y hasta se logró alfabetizar 480 soldados.

En tanto, la Policía Nacional fue parte de los diferentes consejos departamentales, distritales y municipales, para brindar seguridad a los docentes, incluso se capacitó a 25 docentes de la Academia de Policía Walter Mendoza, que apoyaron y enseñaron a leer y escribir a 235 jóvenes ex miembros de grupos juveniles, así como 250 policías voluntarios, destinados en las regiones rurales.

«Cuba nos ayudó mucho en la primera alfabetización, pero una vez hablando con Fidel, me preguntó por el analfabetismo y le comenté que estaba creciendo, y a partir de ahí con las alcaldías sandinistas, cuando no estábamos en el poder, Fidel nos envió los primeros televisores, las caseteras, los programas y todo el material, e iniciamos esta batalla», reiteró Daniel.

En este esfuerzo tuvo destacada participación el compañero Orlando Pineda, a quien Daniel  reconoció otorgándole la orden independencia cultural Rubén Darío, cuyo decreto fue leído por Rosario, en una Plaza de la Revolución que lució diminuta ante tantos miles de jóvenes presentes, participantes en la Campaña Nacional de Alfabetización de Martí a Fidel.

El comandante Daniel calificó  a Orlando como digno ejemplo y un hijo de Sandino y de Rubén Darío.

Daniel dijo que ni el FSLN, ni el gobierno del Poder Ciudadano, está satisfecho con tener iletrados, por lo que instó a las autoridades educativas, a la Juventud Sandinista y a todas las instancias del ejecutivo a volcar esfuerzos porque en el país no exista ni una sola persona analfabeta.

«Nosotros no estamos satisfechos, mientras exista un analfabeta estaremos insatisfechos, estaremos satisfechos cuando en Nicaragua no exista un solo iletrado», añadió.

El compañero Daniel dijo que existen metas dirigidas a mejorar la educación en todos las áreas, siendo una de ellas modernizar el sistema educativo y ponerlo al servicio del pueblo.

«Tenemos que seguir librando la batalla contra el analfabetismo para que Nicaragua se sienta orgullosa en este segundo bicentenario de su independencia en el año 2021, hay que alfabetizar en miskito y a los pueblos originarios», orientò..

El profesor Miguel de Castilla, titular del Ministerio de Educación, entregó, junto al compañero Mario Rivera, coordinador de la Juventud Sandinista, el documento certificado por la UNESCO, donde se declara a Nicaragua libre de iletrados.

El ministro recordó que esta nueva declaratoria se realiza precisamente 29 años después que Nicaragua fue certificada libre de iletrados.

«Hoy de nuevo el FSLN en el poder viene a esta plaza, definitivamente, a declarar a Nicaragua territorio libre de analfabetismo, esa es la obra de justicia social del sandinismo en el poder», dijo Miguel.

Señaló que el gobierno, a través del MINED, no solamente se dedicó a alfabetizar, sino también a realizar cambios en el sistema, como fue devolver la gratuidad de la educación al pueblo.

Dijo que, tras asumir el gobierno revolucionario en enero del 2007, se encontraron además de centenares de miles de iletrados, también 27 mil aulas destruidas, de las cuales se han restablecido o construidas unas 4 mil 500.

También se logró transformar el curriculum con la participación de todos los sectores de la comunidad educativa.

Igualmente, manifestó  que, al asumir el gobierno sandinista, al menos tres millones de nicaragüenses necesitaban educación y solicitó al comandante Daniel, convocar a todos los gobiernos locales, al central y al mismo FSLN a trabajar en la planificación del Plan Decenal,  para que esta brecha de no educados sea reducida.

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